Caos, confusión y múltiples errores en el recuento del voto de las elecciones del 26M en Cantabria

La resaca de las elecciones autonómicas y municipales del pasado domingo está siendo larga en Cantabria. Los nervios y la confusión en los partidos políticos de la comunidad autónoma están al máximo nivel tres días después del recuento, y es que las dudas, el caos, la desorganización y los múltiples errores que se han detectado en el escrutinio están provocando cambios constantes en el reparto de concejales y están bloqueando cualquier tipo de negociación de cara a los pactos.

Estaba previsto que esta situación se normalizara a lo largo de la mañana de este jueves, cuando se iba a cerrar el escrutinio y se iban a proclamar los resultados oficiales, pero distintos portavoces de las fuerzas políticas ya advierten de que el proceso se puede demorar durante horas, tras confirmarse importantes equivocaciones o inexactitudes en la transmisión de los datos.

De momento, ya se han hecho oficiales algunos de estos cambios, como el hecho de que Vox haya perdido su único representante en el Ayuntamiento de Torrelavega, la segunda ciudad de Cantabria. Se habían otorgado 108 votos a Vox, cuando eran 90 del PSOE y 18 para el PRC. Esta revisión en el recuento hace que sea el PP el que gane un concejal más respecto a los que inicialmente arrojaba el resultado provisional del domingo, con lo que pasa de cuatro a cinco y el partido de extrema derecha se queda fuera de la corporación.

También se han producido cambios en municipios como Reocín, San Felices de Buelna o El Astillero, donde la Junta Electoral ha confirmado otro error en la traslación de los resultados de las elecciones municipales que supone un concejal más para el PP, que alcanza los tres, y que pierde el PSOE, que se queda con cuatro. Según ha podido confirmar eldiario.es con los partidos implicados, se han producido varias equivocaciones en los resultados de todos los partidos, excepto Vox, que tenía 297 votos, los mismos que se recogen ahora de manera definitiva.

Así, por ejemplo, con los datos provisionales el PP contaba con 1.177 votos, frente a los 1.364 que recoge el acta de resultados definitivos, y OlaCantabria, que tenía 254 votos de forma provisional, se queda con 82. En ambos casos, tanto en Torrelavega como en El Astillero, estas modificaciones en el reparto varían las opciones de pacto a la hora de asegurar una investidura.

Además, también está en juego el futuro de Santander. En la capital, el PP consiguió un último concejal arrebatándoselo al PRC en la recta final del recuento, por menos de 200 papeletas, lo que le abre la puerta a un pacto con Ciudadanos y Vox que le permitiría conservar una Alcaldía donde nunca se ha producido alternancia política y que ha estado siempre en manos de la derecha.

Sin embargo, hay dudas al menos sobre una mesa electoral, en la que el PSOE no tiene ningún voto en los comicios locales, mientras que un partido sin apenas respaldo en las urnas aparece entre los más votados, lo que sugiere, según fuentes socialistas, que se ha producido también un baile en las cifras. Además, algunos votos fueron contabilizados como nulos de forma incorrecta, generando las protesta de los partidos afectados.

Estas mismas dudas sobre el recuento hacen albergar esperanzas en el PSOE a la hora de revisar el escrutinio de las elecciones autonómicas, ya que el que podría ser su séptimo escaño en el Parlamento de Cantabria y había caído del lado del PRC por menos de medio centenar de papeletas tras un escrutinio de infarto del voto de los cántabros residentes en el extranjero vuelve a estar en cuestión.

Tanto es así que la Junta Electoral Provincial de Cantabria se ha rectificado a sí misma y está revisando en estos momentos las actas de todas las mesas electorales ante las dudas sobre posibles errores en los resultados de los comicios del pasado domingo. Esta revisión se produce después de que al mediodía, y tras el recuento del voto de los residentes en el extranjero, se confirmara erróneamente que el PRC conservaría el diputado número 15 que arrebató al PSOE 'in extremis', de madrugada y en la recta final del escrutinio.