Las almazaras de Castilla-La Mancha tendrán que retirar del mercado unas 18.000 toneladas de aceite de oliva

Unas 18.000 toneladas de aceite de oliva tendrán que retirar del mercado las almazaras de Castilla-La Mancha en cumplimiento de la resolución de la Dirección General de Producciones y Mercados Agrarios publicada este viernes en el Boletín Oficial del Estado (BOE),  por la que se determina que las productoras españolas deberán almacenar el 12% del aceite de oliva producido durante la campaña 2026/2027.

La medida, que entra en vigor este mismo 6 de noviembre, establece que el producto retirado deberá permanecer almacenado en instalaciones propias o ajenas de las almazaras hasta el 30 de septiembre de 2027.

El objetivo es regular la oferta ante una previsión de sobreproducción, garantizando la rentabilidad de los agricultores y protegiendo también los intereses del comprador para dotar de estabilidad al mercado.

Según Nuria Villanueva, miembro de los servicios técnicos de la sectorial de Aceite de Oliva de Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha, “algo había que hacer” dada una situación de precios a la baja muy complicada.

Es la primera vez que se pone en marcha este mecanismo en un momento en el que, según los datos del Ministerio,  se prevé una producción nacional para la campaña 2026/2027 de 1.602.596 toneladas de aceite de oliva, lo que representa un 23% más que en el ejercicio anterior y convertiría a esta campaña en la cuarta mayor del registro histórico.

Pero además, a esta cosecha se añaden unas existencias iniciales de enlace situadas en 357.040 toneladas (un 23,3% más respecto al periodo anterior), de acuerdo con los datos declarados por los operadores al Sistema de Información de los Mercados Oleícolas (SIMO).

Al sumar ambos volúmenes, la cifra alcanza el 120% de la producción media de las últimas seis campañas, cumpliéndose así los requisitos técnicos previstos en la orden ministerial para ordenar la retirada.

Según Nuria Villanueva, hay otras distorsiones que están dando lugar a estos precios a la baja. “Están afectando mucho las importaciones de terceros países con los acuerdos preferenciales que tiene la UE, en especial el Tráfico de Perfeccionamiento Activo (TPA) que tenemos con Túnez”, señala.

El TPA un régimen aduanero especial de la Unión Europea que permite importar aceite de oliva procedente de Túnez sin pagar aranceles ni impuestos de importación, con la condición de que dicho aceite sea transformado, envasado y posteriormente reexportado fuera del mercado comunitario.

“Los países terceros tienen un arancel de entrada, pero con este TPA entra aceite de Túnez sin arancel y sin limitación, aquí se manipula, se mezcla, se envasa o se encabeza y luego sale de la UE preferentemente para EEUU. Hay que tener en cuenta que EEUU tiene un arancel para el aceite europeo del 10% y el tunecino del 0%”, señala esta experta.

Lo que supone es que “una parte importe del aceite europeo que iba al mercado de EEUU se está sustituyendo por el tunecino. Esta sustitución más una campaña con una cosecha que prevemos que es buena, más el stock que queda, es un volumen tan grande que está afectado mucho a los mercados, lo que justifica que se abra esta retirada”, asegura.

Unos costes disparados

Los precios están tan bajos que en estos momentos ni siquiera cubren los costes de producción, en un momento además en la que estos se han disparado debido al aumento de los combustibles y los fertilizantes.

“Los costes del olivar son variables según sea intensivo o  tradicional y en estos momentos pueden estar entre los 3 euros y los 4,50 euros el kilo de aceite. Los precios ahora mismo no cubren los costes ni de lejos”, señala y “lo que nos gustaría es que este mecanismo pudiese, al disminuir la oferta, reactivar la demanda en determinadas categorías”.

Según Nuria Villanueva, esta medida no es recibida de igual manera por todo el sector, “hay una parte en desacuerdo, hay otra parte que considera que se queda corta porque cree que lo que se va a retirar no es suficiente hasta que no alcance por lo menos las 400.000 toneladas a nivel nacional y hay otra pare que dice que mejor esto que nada”.

No obstante, considera que “mientras el Ministerio de Agricultura no solicite a la UE que pare el TPA seguimos teniendo un agujerito con el mercado de Túnez que nos sigue distorsionando”, si esto se produjese, a su juicio, “esta retirada obligatoria del aceite sería más efectiva”.

También señala que esta medida no se había puesto en marcha nunca antes porque,  aunque la situación de los precios ha estado en niveles muy bajos, sin embargo los costes de producción nunca habían estado tan altos y “esto distorsiona todo”.

Mecanismo

Con esta medida, cada almazara deberá aplicar el 12% de retirada obligatoria sobre su producción mensual acumulada, con independencia de la categoría de aceite. Las instalaciones tendrán libertad para elegir qué categoría prefieren retirar y si el almacenamiento se efectúa en dependencias propias o ajenas.

El porcentaje comenzará a computar a partir de la entrada en vigor de la resolución, por lo que afectará a la producción declarada de noviembre en adelante y no se aplicará a la de octubre, primer mes de la campaña.

Para garantizar el cumplimiento de la norma, se creará un grupo técnico que aprobará un plan de control coordinado por el Ministerio y ejecutado por las comunidades autónomas.