Castilla-La Mancha flexibiliza la inmovilización del ganado y permite el traslado a mataderos de toda España

El Diario Oficial de Castilla-La Macha ha publicado la anunciada resolución por la que se flexibilizan las medidas adoptadas para controlar el brote de viruela ovina y que en la práctica suponía la inmovilización total del ganado ovino y caprino de las provincia de Toledo, Ciudad Real, Cuenca y Guadalajara.

Tras el control de esta enfermedad, que no ha detectado nuevos brotes desde que se decretara la inmovilización el 7 de febrero, se permite la salida de animales a mataderos de todo el territorio nacional, ya que hasta ahora sólo podían llevarse a mataderos que estuvieran dentro del la Comunidad Autónoma, y el traslado a pastos cercanos en determinadas condiciones.

La resolución establece una Zona de Restricción Adicional (ZRA) constituida por las explotaciones de ovino y caprino de las provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo, que no se encuentren incluidas en las Zonas de Restricción (ZR), que son las zonas situadas en un radio establecido en torno a aquellas explotaciones en las que se han detectado animales infectados de viruela ovina

Aunque siguen prohibidas las entradas y salidas de animales vivos de las explotaciones de ovino y caprino de las cuatro provincia afectadas, a excepción de los mataderos, se permitirán los movimientos de animales entre las explotaciones con clasificación zootécnica de reproducción y sus pastos, siempre que tanto la explotación como los pastos estén situados en la ZRA, y que se cumplan una serie de condiciones que también se establecen para el traslado a los mataderos:  que los medios de transporte utilizados para el desplazamiento de ovinos y caprinos se hayan limpiado y desinfectado de conformidad con el artículo 24, apartado 2, del Reglamento Delegado (UE) 2020/687 bajo el control o la supervisión de la autoridad competente; y que los ovinos y caprinos destinados al traslado, en las cuarenta y ocho horas previas a la carga, habrán sido sometidos a un examen clínico y no habrán mostrado signos clínicos ni lesiones compatibles con viruela ovina y viruela caprina.

En explotaciones con clasificación zootécnica cebadero, centro de concentración u operador/tratante, situadas en la ZRA, tras el vaciado completo de sus instalaciones, se procederá a la limpieza y desinfección de las mismas y a la implementación de medidas adecuadas de bioseguridad y trazabilidad, condiciones indispensables para permitir la reintroducción de animales cuando, según las circunstancias epidemiológicas, la autoridad competente lo determine.

Todo vehículo que acceda a una explotación ganadera de ovino y caprino de Castilla-La Mancha deberá desinfectarse correctamente a la entrada y salida de la misma, haciendo especial hincapié en ruedas y bajos.

Así consta en la resolución en la que se indica que se han adoptado estas medidas teniendo en cuenta la evolución de la enfermedad tras los focos declarados desde el mes de septiembre de 2022 en la provincia de Cuenca, y la aparición de un nuevo foco en Alcázar de San Juan en el mes de febrero de 2023, que hizo necesario establecer, en todas las provincias de Castilla-La Mancha, una serie de medidas adicionales en todas las explotaciones de ganado ovino y caprino, no incluidas en las Zonas de Restricción (ZR), es decir, zonas en las que se habían detectado animales infectados con viruela.

Con la resolución de este martes, la Dirección General de Agricultura y Ganadería anula la del pasado 6 de febrero, por la que se determinan las medidas sanitarias a seguir en las explotaciones de ovino y caprino de Castilla-La Mancha ante la declaración de focos de viruela ovina y caprina en los municipios de Villaescusa de Haro, La Alberca de Záncara y Tébar en la provincia de Cuenca, y sospecha en Alcázar de San Juan en Ciudad Real, publicada en el DOCM del 9 de febrero. 

Para ASAJA es “prematuro”

Por su parte, el presidente en funciones de Asaja Castilla-La Mancha, José María Fresneda, ha señalado este martes que es “prematuro” que el Gobierno regional haya flexibilizado las restricciones aplicadas por la viruela a ganaderías de ovino y caprino. “Se podría haber aguantado una semana más y no hubiera pasado nada”, ha señalado.

A preguntas de los medios en una rueda de prensa, Fresneda ha indicado que “todo esto irá bien” si el decreto de indemnizaciones por perdida de renta “se pone encima de la mesa en paralelo”. “Quien pierde de verdad es el ganadero y es el que tiene que recibir las ayudas ya”, ha añadido.

Es por ello por lo que se ha mostrado convencido de que los 26 millones de euros que Asaja estimaba que son necesarios para el sector debido a la viruela se “van a acercar mucho” a los que establezcan entre la Junta y el Gobierno central en ayudas para los ganaderos.