Movilizaciones y protestas por las restricciones para cosechar por riesgo de incendio en Cuenca y Guadalajara
Las organizaciones agrarias Asaja, APAG (Asociación de Agricultores y Ganaderos de Guadalajara) y UPA (Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos) han manifestado su preocupación por una situación que está impidiendo recoger la cosecha de cereal en las provincias de Cuenca y Guadalajara donde queda todavía el 50% en el campo y Apag ya han convocado movilizaciones
Según señalan en sendos comunicados, durante la última semana se han encadenado varios días consecutivos de riesgo extremo precisamente en las comarcas donde se está desarrollando la campaña de cosecha. “Esta situación está provocando una creciente desesperación entre los agricultores, que ven cómo el cereal permanece en el campo mientras el grano se desprende de la espiga y cae al suelo, ocasionando pérdidas económicas irreparables en una campaña que ya estaba siendo complicada”, han señalado desde APAG.
El presidente de esta organización, Juan José Laso ha manifestado que esta situación no se puede aguantar más y ha calificado de “vergüenza” la gestión de la Consejería de Desarrollo Sostenible y de “situación gravísima” la que están viviendo los agricultores de la provincia y de la región.
La secretaria general de UPA en Guadalajara, María José Ramiro, ha señalado que “hemos llegado a un punto en el que el sentimiento generalizado del sector es de total abandono e indiferencia por parte de esta administración pública”.
Las organizaciones consideran que las condiciones en las que se están aplicando estas limitaciones hacen inviable el desarrollo de la campaña y están provocando pérdidas económicas irreparables para cientos de explotaciones familiares.
Así, denuncian que el mapa elaborado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), en el que se fijan las zonas con riesgo meteorológico extremo, no se corresponda con el IPP publicado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Además critican la planificación ya que “estos mapas están siendo modificados incluso durante el transcurso de la jornada, generando una incertidumbre absoluta entre los agricultores”, que no pueden organizar el trabajo.
Así, tanto UPA como Asaja apuntan a que estos mapas no se publican con la regularidad y la antelación necesarias para organizar una campaña que depende de una logística muy compleja, en la que intervienen agricultores, cosechadoras, remolques, transportistas y personal contratado.
Asaja apunta, por ejemplo, “el sinsentido de que el mapa del IPP se publique a las siete de la tarde, impidiendo que agricultores, cosechadoras y empresas puedan planificar con antelación la jornada del día siguiente”, ya que cuando hay un índice alto la normativa establece que se pongan en marcha una serie de medidas como un tractor con cultivador o un depósito de agua de 400 litros para poder llevar a cabo las labores de la cosecha con seguridad.
Además consideran que algunas de estas medidas “resulta completamente inasumible para un elevado número de explotaciones familiares, que carecen de capacidad económica para hacer frente a estos costes extraordinarios”, señala UPA.
Por parte de Asaja también han denunciado que el mapa del IPP extremo afecta durante todo el día cuando en la práctica, en las primeras horas del día en ningún punto de la provincia se dan las condiciones de riesgo extremo ya que las temperaturas no pasan de los 20 grados“. La organización plantea que se eliminen todas las restricciones al menos hasta las 14 o 15 horas con el fin de que en ese tramo se pueda aprovechar todos los días, aunque a partir de esa hora, dependiendo del color del mapa, hubiera restricciones.
Ante esta situación, desde UPA se ha exigido a la Consejería de Desarrollo Sostenible una revisión urgente del actual sistema de aplicación de las restricciones al cosechado, garantizando que los mapas del IPP se publiquen con estabilidad, antelación suficiente y sin modificaciones continuas que impidan organizar el trabajo. Asimismo, reclama que las medidas preventivas sean proporcionadas, técnicamente justificadas y adaptadas a la capacidad real de las explotaciones agrícolas.
Mientras que Asaja ha vuelto a exigir el cese del viceconsejero de Medio Ambiente, José Almodóvar, por una gestión que, a juicio de la organización, no sólo ha demostrado una absoluta falta de empatía con los agricultores, sino un permanente ensañamiento hacia un colectivo que trabaja para garantizar la producción de alimentos.
Además, esta organización está estudiando con sus servicios jurídicos emprender acciones legales contra el viceconsejero de Desarrollo Sostenible, que podrían derivar en petición de compensaciones por las pérdidas que este sinsentido está ocasionando al sector.
La organización advierte además de que la paralización continuada de la cosecha está provocando que se opten por trasladar las cosechadoras a otras provincias o comunidades autónomas donde sí pueden trabajar, dejando sin cosechar cientos de hectáreas de cereal en la provincia de Cuenca y agravando aún más la situación de los agricultores afectados.