El sector agrario de Castilla-La Mancha exige unión política para revertir la próxima planificación hidrológica
Las organizaciones agrarias Asaja y UPA, las “más representativas por ley de Castilla-La Mancha”, con el apoyo de Cooperativas Agroalimentarias, presentarán hoy mismo en las Cortes de Castilla-La Mancha un documento conjunto para recabar el apoyo de los grupos parlamentarios, PP, PSOE y Vox, para evitar que se consolide el cuarto ciclo de planificación hidrológica tal y como está planteado y actuar en Bruselas para que se prorrogue la Directiva Marco del Agua.
El presidente regional de Asaja, José María Fresneda, y el secretario regional de UPA, Julián Morcillo, han ofrecido hoy una rueda de prensa conjunta en la que han manifestado su intención de “intentar consensuar una posición común para estar peleando lo que queda de año y el año que viene para que no se plasme la próxima planificación hidrológica en los términos iniciales. Creo que nadie le está haciendo un favor al campo si no planteamos esta unidad desde hoy”, ha dicho Fresneda.
“Les pedimos a los políticos que tenga altura de miras, que se ponga al frente y trabajemos para devolver esta planificación a los corrales y sacar una que se tenga en cuenta a nuestra región”, han señalado.
“Lanzamos este mensaje ante la máxima alarma desde las organizaciones agrarias, y queremos trasladarlo al conjunto de la sociedad y ahora a nuestros representantes en las Cortes de Castilla-La Mancha, el regadío es fundamental para la región, las 585.000 hectáreas de regadíos que es el motor económico en nuestra tierra, la actividad agraria es la primera para mantener pueblos abiertos, para fijar población”, ha señalado Morcillo, asegurando que si esta planificación se lleva a cabo “llevaría al traste con miles de explotaciones, miles de hectáreas que pasarían del regadío al secano”.
Las organizaciones rechazan que el agua se plantee como “un motivo de enfrentamiento entre la clase política y les hemos pedido que el agua lo aparten de su discurso” y piden “unidad social porque es ”un tema lo suficientemente importantes que puede amenazar el futuro del campo y de la comunidad autónoma“.
Cuenca a cuenca
Julián Morcillo ha hecho un resumen de la situación para la región ya que “en todos los procesos que se plantean son desequilibrados con Castilla-La Mancha”.
“Vemos -ha dicho- que hay una dirección más o menos orquestada y lleva una misma línea, sobre todo el tratamiento que se hace con nuestra región, la planificación genera un desequilibrio territorial importante con Castilla-La Mancha”.
En lo que se refiere a la Comunidad, “se hace un ataque sin precedentes a nuestra agricultura con reducción superficies de riego, reducción de dotaciones de riego, planteamiento de extinción de derechos de agua y la única alternativa que encontramos para la región es la reducción de superficie de riego para pasar al secano”, ha resumido.
En el Tajo, “todos somos conscientes de cuáles son los intereses y siempre priman los intereses del Levante y Castilla-La Mancha queda en segundo plano. En el Júcar y el Segura ocurre lo mismo, lo primero son los intereses del Levante, se planifica pensando en las necesidades del Levante y en poco o nada se tiene en cuenta a nuestra región”, ha señalado.
El Guadiana, la cuenca más importante para Castilla-La Mancha, donde está el 58% del regadío de la región y se asienta un tercio de la población, lo que plantea la Confederación “es enviar al secano el 34% de la superficie actual, 115.000 hectáreas de nuestro regadío. Las consecuencias económicas serían terribles: 213 millones de euros al año en el valor de la producción, una reducción del margen neto de 82 millones de euros, y una pérdida patrimonial directa para los agricultores que asciende a 1.500 millones de euros por el descenso del valor de sus terrenos al pasar de riego a secano”.
En el Júcar, “creemos que es una burla del acuerdo del año 98”, en este nuevo proceso “se plantean cosas tan extrañas como que el acuífero de la mancha oriental, que tiene unos recursos renovables 398 hectómetros cúbicos y nos van a dejar utilizar 226 nada más. El Júcar es un río el 71% está en nuestra región y siguen manteniendo colgado del Júcar atender a otras cuencas con unas dotaciones del 630 hectómetros cúbicos”.
Morcillo ha recordado que el único trasvase que tiene la región no es el del Tajo, “del Júcar ahora mismo salen a otras cuencas 630 hectómetros cúbicos y se mantienen de forma provisional el que cuencas que son intracomunitarias de la Comunidad Valencia estén colgadas a los recursos del Júcar”.
En el Segura, “desde la Confederación se aseguran los recursos para Murcia a través de la desalinización con lo cual van a redotar sus regadíos incluso a poner nuevas hectáreas y en Castilla-La Mancha nos plantean como única alternativa que reduzcamos dos tercios el agua que hoy estamos utilizando, con unas pérdidas en producción agraria de 100 millones de euros en valor bruto, unas pérdidas patrimoniales de 626 millones de euros para nuestros agricultores, en una cuenca que sólo en Castilla-La Mancha se generan entre 550 a 637 hectómetros cúbicos y utilizamos hoy 132 en todos los usos y nos plantea reducir dos tercios”, ha detallado.
“Ni un paso atrás”
Calificando todo esto como “la amenaza más importante que tiene en estos momentos la región, Fresneda ha manifestado que ”vamos a muerte en esto, y no vamos a dar un paso atrás“.
Por su parte, Morcillo ha señalado que en este proceso de planificación “estamos ante el primer documento, y ya hemos conseguido llamar la atención de por dónde vienen los tiros”. Considera que ahora “hay que hacer labor de convencer a los políticos de que lo que viene es tan perjudicial que se lo tiene que tomar en serio y aquí no vamos a permitir regates cortos de la política”.
Considera que este proceso a finales de 2027 o 2028 tiene que terminar con “con una negociación política y a ella tenemos que llegar bien armados con documentos bien construidos, y que el que tenga que negociar a escala de presidente de esta región, cuando llegue a negociar sepa que tiene un trabajo detrás. Si eso va por buen camino, habrá que llamar a la sociedad para decirle que aquí hay que movilizarse porque lo que nos viene nos afecta a todos, la agricultura utiliza el 90% del recurso, pero hay empresa que no pueden instalarse en Castilla-La Mancha porque no tienen acceso al agua”, ha concluido.