Castilla-La Mancha aclara que no habrá un centro exclusivo para abortos, sino una unidad en un hospital público
La consejera de Igualdad de Castilla-La Mancha, Sara Simón, ha asegurado que el Gobierno regional trabaja en la puesta en marcha de una unidad para practicar interrupciones voluntarias del embarazo (IVE) en uno de los hospitales públicos de la comunidad autónoma, aunque ha precisado que “no va a haber un centro exclusivo” destinado a este fin.
Simón ha recordado que Castilla-La Mancha “siempre ha garantizado el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo”, si bien ha reconocido que actualmente esta prestación no se realiza en ningún centro público de la región, según ha trasladado en declaraciones a Europa Press.
“Todas las mujeres tenían garantizado el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo”, ha señalado la consejera, explicando que en la actualidad las pacientes son derivadas a dos centros privados de Castilla-La Mancha y a otro ubicado en la Comunidad de Madrid.
La titular de Igualdad ha explicado que el Ejecutivo autonómico trabaja ahora para que “en uno de los centros públicos se ponga en marcha una unidad para poder realizar esta interrupción voluntaria del embarazo”, insistiendo en que algunas interpretaciones realizadas en los últimos días “desvirtúan” las declaraciones efectuadas por el consejero de Sanidad, Jesús Fernández.
En este sentido, Simón ha rechazado que el proyecto pase por crear un centro independiente dedicado exclusivamente a la práctica de abortos. “No va a haber un centro exclusivo para realizar interrupciones voluntarias del embarazo, sino que en uno de nuestros centros públicos se va a poder realizar esa interrupción voluntaria del embarazo, en una unidad que se va a crear”, ha afirmado.
Preguntada por las críticas de Comisiones Obreras, que ha cuestionado que concentrar el servicio en un único recurso suponga una normalización plena de la prestación sanitaria, la consejera ha defendido que existen otros servicios especializados centralizados en hospitales concretos de la región.
Objeción de conciencia
Asimismo, ha subrayado la necesidad de compatibilizar la implantación de este servicio con el derecho de los profesionales sanitarios a acogerse a la objeción de conciencia.
En este contexto, ha recordado que Castilla-La Mancha cuenta con un registro oficial de objetores. “Hay que conjugar los dos aspectos: por un lado, respetar la voluntad de los sanitarios y, por otro lado, garantizar que en la sanidad pública de Castilla-La Mancha se pueda realizar la interrupción voluntaria del embarazo”, ha manifestado.
Sobre los plazos para la puesta en marcha de esta unidad, Simón ha indicado que el Gobierno regional continúa “trabajando en ello”, sin concretar fechas.