Siete de cada diez pueblos y ciudades de Castilla-La Mancha están en zona de alto riesgo de incendio forestal
Lo han avisado de manera reiterada tanto los agentes medioambientales como los bomberos y bomberas de la empresa pública encargada de la extinción de incendios en Castilla-La Mancha (GEACAM): los grandes incendios forestales de sexta generación obligan a todos los efectivos a abandonar los focos del fuego en los montes para centrar sus esfuerzos en salvar vidas humanas y viviendas en los núcleos poblacionales.
Como ha sucedido en los grandes incendios de este verano en La Mierla, Guadalajara, y en Almorox, Toledo, se suceden los confinamientos, desalojos y evacuaciones por la cercanía del humo y las llamas, derivados de la falta de medidas de prevención durante el invierno y de la carencia de planes municipales contra incendios.
Según explicaba Alfredo Poveda, presidente de la Asociación de Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha (APAM), en una entrevista con este periódico, actualmente existe la figura del Plan de Actuación Municipal ante Incendios Forestales (PAMIF).
Este extremo lo confirma el Plan Infocam, que dirige la extinción de incendios en Castilla-La Mancha, en el apartado de Protección Civil de su página web: los municipios incluidos están “obligados” a realizar estos planes. Pero “no están ejecutando los trabajos necesarios para cumplirlo”, alerta por su parte Alfredo Poveda.
También desde la sección de CCOO en GEACAM ha advertido de la situación. Su presidente, Manuel Amores, ha dejado claro que mientras los efectivos “corren detrás del fuego” para salvar vidas en los municipios, las llamas en el monte se reproducen y arrasan con todo en pocas horas.
El Plan Infocam, encargado de la extinción de incendios en Castilla-La Mancha, dispone de un documento donde están definidas las llamadas Zonas de Alto Riego de Incendio Forestal (ZAR). Son áreas declaradas oficialmente dentro del Plan de Protección Ciudadana debido a la alta frecuencia o virulencia de los incendios y la importancia de los valores naturales amenazados.
En este enlace pueden consultarse todas las zonas y sus detalles por poblaciones y áreas.
En el listado aparecen las numeraciones de polígonos catastrales integrados en el Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas (SIGPAC). Esta clasificación se fundamenta en la Ley de Montes y Gestión Forestal Sostenible de Castilla-La Mancha para establecer medidas de prevención.
Y sorprende que, a la luz de lo denunciado por los agentes y bomberos, en ese documento se recojan parcelas y polígonos de un total de 652 municipios de las cinco provincias de la región incluidos como de “alto riesgo”. Supone un 70% de las 919 localidades de la comunidad autónoma.
Muchos de ellos aparecen repetidos en el documento debido a que tienen terrenos, principalmente polígonos y terrenos agrícolas, en diferentes zonas geográficas o comarcas forestales, que son las que refiere el documento junto al listado de las localidades. Este es el documento:
Hay casos, por ejemplo, en los que todos los polígonos del municipio están incorporados como de “alto riesgo” de incendios. Esto implica que la peligrosidad es mayor y precisamente la provincia de Guadalajara es donde más municipios de este tipo aparecen en el listado.
Concretamente, en la zona del Alto Tajo, tienen todos sus polígonos en riesgo de incendio un total de 45 municipios, entre ellos Ablanque, Alustante, Castilforte, Cereceda, Durón, Fuembellida, Peralejos de las Truchas, Poveda de la Sierra, El Recuenco y Riba de Saelices (donde se produjo el incendio de 2005 que provocó la muerte de once personas de un retén).
En la Sierra Norte de Guadalajara, además de La Mierla, donde este verano se ha registrado el mayor incendio de la historia de Castilla-La Mancha, tienen alto riesgo otras localidades como Albendiego, Campillo de Ranas, Galve de Sorbe, Hiendelaencina, Majaelrayo, Paredes de Sigüenza, Prádena de Atienza, Tamajón, Valverde de los Arroyos o Villares de Jadraque.
Otro medio centenar de municipios de esta provincia se incluyen con todas sus áreas agrícolas o polígonos en riesgo. Entre ellos están Villel de Mesa, Fuencemillán, Matarrubia, Robledillo de Mohernando, Luzaga, Masegoso de Tajuña, Renera o Valderrebollo.
Las zonas serranas son las que más riesgo tienen
Después de Guadalajara, es la provincia de Cuenca la que aparece con un mayor número de poblaciones con todas sus parcelas agrícolas en riesgo alto de incendios. Presenta una gran cantidad de municipios con riesgo total, todos ellos en zonas de la Serranía Baja, Media y Alta.
Entre ellos se encuentran Carboneras del Guadazaón, Santa Cruz de Moya, Talayuelas, Huerta del Marquesado, Las Majadas, Tragacete, La Vega del Codorno, Barchín del Hoyo, Olmeda del Rey, Villanueva de los Escuderos, Zarzuela, Paredes y Saceda-Trasierra.
En la provincia de Albacete en la zona de la Sierra de Alcaraz y Segura donde se ubican la mayor parte de términos municipales con alto riesgo de incendios, con municipios como Alcadozo, Ayna, Bogarra, Cotillas, Elche de la Sierra, Letur, Liétor, Molinicos, Nerpio, Paterna del Madera, Peñas de San Pedro, Peñascosa (también en Estribaciones), Riópar, Salobre, Villaverde del Guadalimar y Yeste.
Las zonas serranas también son las que más riesgo corren en el caso de la provincia de Ciudad Real: Anchuras, Arroba de los Montes, Chillón, Los Cortijos, Fontanarejo, Guadalmez, Navas de Estena, Cabezarrubias del Puerto, Fuencaliente, Hinojosas de Calatrava, Mestanza, San Lorenzo de Calatrava y Solana del Pino.
Y en la provincia de Toledo ocurre otro tanto. Es la Sierra de San Vicente y sus valles la que presente un mayor número de municipios con todas sus zonas agrícolas incluidas en el listado: Aldea en Cabo, Almendral de la Cañada, Almorox, Buenaventura, Cardiel de los Montes, Nuño Gómez, Paredes de Escalona, Parrillas, Pelahustán, El Real de San Vicente, San Román de los Montes, Sartajada, Segurilla, Sotillo de las Palomas y Velada.
Están incluidas las cinco capitales de provincia
Es significativo que también aparezcan las cinco capitales de provincia de Castilla-La Mancha. No están incluidas todas sus parcelas agrícolas, pero si se encuentran en zonas de alto riesgo. Lo mismo sucede con otras ciudades de gran población como Talavera de la Reina, Valdepeñas o Puertollano.
Al margen de los incendios, el 112 de Castilla-La Mancha recuerda que están obligados a elaborar un Plan de Actuación Municipal los municipios de Castilla-La Mancha en cuyo territorio exista un riesgo concreto y específico, determinado por un Plan de Protección Civil de Ambito Regional.
De hecho, aparte de los riesgos por fuego, existen también listados de municipios que pueden sufrir inundaciones, fenómenos meteorológicos adversos, movimientos sísmicos, fugas químicas u otras variables derivadas del transporte de mercancías peligrosos. Todos pueden consultarse en este enlace.