Más de 3.000 inquilinos del Eixample, afectados por la especulación inmobiliaria: “Destrozan los barrios”

Solo en un barrio de Barcelona, la Esquerra de l’Eixample, más de 3.000 inquilinos viven con la angustia de si les van a echar de su casa. Estos son los cálculos que hace la asociación de vecinos en un estudio en el que, puerta a puerta, finca por finca, ha identificado en total 90 inmuebles que en los últimos años han sido adquiridos por grandes propietarios y que persiguen encarecer los alquileres o directamente expulsar a los actuales residentes.

“Los vecinos tenemos que hacer de inspectores de vivienda porque el Ayuntamiento no lo hace”, ha lamentado Xavier Riu, presidente de la Asociación de Vecinos y Vecinas de l’Esquerra de l’Eixample. Durante meses, los activistas preguntan comercios, consultan plataformas inmobiliarias, y llaman a los timbres para localizar residentes a los que no se les renueva el contrato de alquiler o incluso que ya se han marchado.

El resultado de la fotografía es de 90 fincas con procesos de expulsión de vecindario en marcha, que alcanzaría a más de 3.000 personas. Además, han mencionado la investigación de elDiario.es en la que se identifican 179 operaciones de compraventas de inmuebles enteros en el distrito del Eixample en los últimos siete años, aunque no han podido comprobar la situación de todas.

En un acto en el que han participado también el Sindicato de Inquilinas de Catalunya, el Sindicato de Vivienda Socialista de Catalunya, y algunos inquilinos amenazados por desahucios, los vecinos han exigido a la Administración poner freno a la especulación inmobiliaria. Entre otras medidas, agilizar la prometida ley que prohibe las compras de vivienda que no sean para uso residencial del comprador. O aumentar las inspecciones para que se aplique la reserva del 30% para vivienda protegida en las nuevas promociones.

La Esquerra del Eixample, con 859 edificios de propiedad única, es para los vecinos un “caramelo” para los fondos de inversión. “Tenemos que pararlo de verdad, no podemos tener a miles de personas que viven con el corazón en un puño; nos destrozan los barrios”, ha sentenciado Xavier Riu.

Entre los afectados están casos conocidos, de bloques unidos que han plantado a cara a fondos de inversión y han evitado desahucios. Por ejemplo, han acudido a la rueda de prensa Marga Aguilar, del conocido como Bloc Papallona (Llançà, 20), donde el fondo New Amsterdam Developements busca vaciar las viviendas para convertirlas en colivings. O Melani, del Edificio Tarragona (Tarragona, 84) donde la inmobiliaria Gallardo quiso abrir decenas de pisos turísticos y chocó con la oposición vecinal.

“Cada vez hay más bloques en riesgo, es uno paso más para perder la ciudad, vaciarla de vecinos y convertirla en un decorado”, ha criticado Gerard Mena, portavoz del Sindicato de Inquilinos. “Si estos 90 edificios son solo del Eixample Esquerre, ¿cuántos habrá en el área metropolitana de Barcelona? ¿Y en toda Catalunya?”, se preguntaba el activista.

Aina Casassas, del Sindicato de Vivienda Socialista, abundaba: “No podemos normalizar que te echen de tu casa para sacar más rédito con turistas, queremos expropiaciones de bloques como el Papallona”.