Catalunya limita la recogida del lentisco tras la caída de la trama que saqueó bosques protegidos de Tarragona

Catalunya ha aprobado una nueva normativa para limitar la recogida de plantas naturales, como el lentisco y el brezo, con finalidad comercial. El objetivo de la norma, que entrará en vigor el 19 de mayo, es garantizar una gestión sostenible de los bosques, preservar la biodiversidad y dar seguridad jurídica.

El anuncio del Govern llega después de que la recolección irregular de la planta haya llegado incluso a los tribunales. Tal y como explicó elDiario.es, un juez de Tarragona mantiene abierta una investigación contra una organización que saqueó la planta varias zonas naturales protegidas de Tarragona, explotando a migrantes como mano de obra.

Después el grupo subía las plantas en camiones hasta Países Bajos. Los pagos de una empresa holandesa a los cabecillas de la red a cambio se cifran en 9,3 millones de euros entre 2018 y 2022, pero su actividad duró hasta este año, según los documentos del caso.

El director general de Bosques, Jaume Minguell, ha remarcado que hasta ahora existía un “vacío legal” que perjudicaba tanto al medio ambiente como a los propietarios de bosques y a los compradores de las plantas, informa la Agència Catalana de Notícies (ACN).

La nueva normativa fijará varios trámites obligatorios cuando se quieran recolectar más de 50 plantas por persona y día. La recogida requerirá la autorización escrita del propietario de la finca, la presentación de una comunicación telemática a la Generalitat y una comunicación final en la que se detallen las cantidades vendidas y los compradores. También será necesario llevar encima la documentación mientras se cojan las plantas.

La regulación incluye un catálogo de buenas prácticas en la recolección como la prohibición de arrancar de las plantas, la obligatoriedad de retirar todos los materiales no orgánicos (plásticos, cuerdas y desechos- generados durante la actividad) o la gestión de los restos vegetales que no se aprovechen, para evitar así dañar el resto de vegetación del entorno.

Minguell ha destacado que con la nueva normativa será posible “tener una trazabilidad del producto en el mercado”, en contraposición a la situación vivida hasta ahora, en la que “existía un mercado no regulado y eso tenía un impacto directo en las cantidades que se recolectaban”.

“Teníamos una serie de propietarios forestales que no tenían capacidad para aprovechar un recurso que legítimamente es suyo y esto puede desincentivar la gestión forestal sostenible”, ha aseverado el director general, que también ha denunciado las prácticas empresariales que “no se ajustaban a derecho” con “explotación de trabajadores”.

Según datos del Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Catalunya (CTFC), el lentisco es la especie con mayor volumen de recolección comercial en el país, seguida del brezo. El estudio, elaborado por el Grupo de Plantas Aromáticas y Medicinales en el marco del proyecto europeo GESTES, también señala que la presión extractiva se concentra principalmente en las demarcaciones de Barcelona, Girona y Tarragona.

Desde hace años, propietarios forestales, ecologistas, ayuntamientos y sindicatos denuncian esta práctica y piden ponerle coto. Además de la explotación laboral, los propietarios lamentan que los recolectores dañan la planta, los campos de cultivo por donde pasan con las furgonetas y también tendidos eléctricos.

“Es una situación difícil de gestionar porque el propietario se encuentra con una incursión de personas que están realizando una actividad en su propiedad y pueden provocar daños en su planificación forestal”, ha defendido Minguell.