La trama del lentisco: una red saqueó bosques protegidos de Tarragona y ganó millones tras vender las plantas en Países Bajos
Algo pasaba en el bosque y la Guardia Civil lo documentó. En grupos de tres o cuatro personas, llegaban en furgoneta y cogían multitud de ramas de lentisco, una planta mediterránea que abunda en las zonas naturales protegidas de Tarragona. Luego llevaban el botín hasta una nave industrial de Reus, donde se subía a camiones para trasladarlo a Países Bajos. Los pagos de una empresa holandesa a los cabecillas de la red a cambio de las plantas se cifran en 9,3 millones de euros entre 2018 y 2022, pero su actividad duró hasta este año.
En un auto al que ha tenido acceso elDiario.es, el magistrado del juzgado de instrucción 3 de Reus, Diego Álvarez, envió a prisión provisional el 19 de febrero a los cuatro supuestos cabecillas de la trama del lentisco. Además del delito contra el medio ambiente, se les investiga por blanqueo de capitales, organización criminal y un delito contra los derechos de los trabajadores y contra la Seguridad Social porque presuntamente habrían explotado a migrantes en situación irregular para extraer las plantas del bosque.
La investigación del Seprona parece una causa de narcotráfico. En este caso, la planta no se fuma, sino que se usa sobre todo con fines ornamentales, aunque igualmente lucrativos: de los más de nueve millones que cobró la red, la organización extrajo seis en efectivo o cheques por ventanilla y cajeros “sin que se conozca el destino final de estos fondos”, apunta el juez.
Un seguimiento a uno de los líderes de la red mostró su forma de trabajar: a las 6.30h. del 3 de abril de 2025 salió de su domicilio y se montó en una furgoneta. Tras parar para recoger a tres hombres en dos parkings de Reus, condujo hasta una zona rural, donde todos los ocupantes bajaron para recolectar el lentisco. Por la tarde hizo el camino de vuelta.
Una vez apeados los recolectores, el conductor de la furgoneta se encontró con otro presunto cabecilla de la trama que iba con su propio furgón. Ambos se dirigieron a una nave, donde se traspasaron “varios fardos” de lentisco de una furgoneta a la otra, previo pago de “varios billetes de 50 euros”. El trajín de furgones en la nave era intenso, según constatan los investigadores.
Tras entregar todo el material en la nave, el conductor de la furgoneta volvió a su casa a las 19.30h. Pero la jornada no terminó aquí, pues dos horas después acudió a un cajero para retirar efectivo en billetes de 50 euros.
Los seguimientos y los pinchazos telefónicos han apuntalado la primera pata de la investigación: la “extracción masiva” de lentisco en distintos bosques a lo largo y ancho de la provincia de Tarragona. El grupo actuó en las sierras de Cardó, Llaberia Pàndols-Cavalls y el Boix; el parque natural dels Ports; los espacios de interés natural de Aligars y sierra Fulletera; el Pas de l'Ase; o las montañas de Tivissa y Vandellòs.
El cabecilla del grupo, destaca el juez, daba órdenes (interceptadas gracias a los pinchazos telefónicos) sobre la cantidad de lentisco que las cuadrillas debían recolectar, organizaba los turnos de trabajo y controlaba el material que terminaba en la nave de Reus, donde se incautaron unos 4.000 kg de la planta.
De los 43 recolectores constatados por la Guardia Civil, solo siete tenían una relación “regular” con la empresa. La mayoría no estaban dados de alta en la Seguridad Social, eran de origen marroquí y la red se aprovechó de su situación irregular para emplearlos sin contrato.
La otra pata de la red estaba unos kilómetros más al norte, en Mataró (Barcelona), y era la dedicada a ejercer de “núcleo de absorción”, en palabras del juez, de los beneficios obtenidos con la venta del lentisco a Países Bajos. Según la investigación, los integrantes de la organización crearon un entramado de empresas pantalla dirigidas por testaferros y familiares para blanquear los fondos provenientes de la venta de las plantas.
En los registros en la nave de Reus fue donde se decomisaron la mayoría de plantas de lentisco, mientras que en varios domicilios de Mataró la Guardia Civil se incautó de los frutos del comercio: 23.000 euros en efectivo ocultos en el interior de un lavavajillas, otros 70.340 euros guardados “en paquetes diferenciados y precintados para evitar su deterioro”, además de billetes que sumaban 8.500 euros “de procedencia desconocida”.
Los investigadores destacan que gran parte del dinero ganado en Países Bajos era retirado en efectivo para evitar su trazabilidad. En la operación, también se intervinieron tres coches de alta gama, entre ellos un Porsche Cayenne. Además, se investiga si la red pudo comprar al contado varios pisos gracias al comercio ilegal de lentisco.
Para determinar el ingreso en prisión preventiva de los cuatro líderes de la trama, el juez se basó en sus “fuertes vínculos con el extranjero” que acrecentaban su riesgo de fuga (uno de los supuestos para enviar a un acusado a la cárcel antes del juicio). “Su forma de vida es la consecución de estos delitos y no consta otra legal”, apostilló el juez. Se calcula que en solo tres años la trama logró recolectar ilegalmente 991.000 kilogramos de plantas de lentisco.