El Govern da luz verde a los primeros presupuestos de Illa: récord en vivienda y más funcionarios a la espera de ERC

El Govern ha dado el pistoletazo de salida este viernes al periplo parlamentario de los primeros presupuestos bajo la presidencia de Salvador Illa. Unas cuentas que llegan a la Cámara sin tener suficientes apoyos, por las recientes turbulencias con ERC, pero que el Departament de Economía confía en que acabarán seduciendo a sus socios por su contenido. Para comenzar, porque incluyen un gasto récord en vivienda y, también, crear hasta 16.000 nuevas plazas de personal público, entre policías, médicos y profesores.

Las cuentas elaboradoras por la consellera Alicia Romero suman 49.162 millones en total, una cifra que mejora un 10% el presupuesto que manejó la Generalitat en 2025, cuando contó con suplementos de crédito para sostener la prórroga presupuestaria. En total hay, por tanto, se contemplan 4.604 millones más para repartir entre los departamentos.

Respecto a los presupuestos de 2023, entre las grandes consejerías que más aumentan están Territorio y Vivienda (35%), Interior (34,5%) y Derechos Sociales (28%). Educación crece algo por encima de la media pero Salud, en cambio, queda algo por debajo. Con todo, entre ambos departamentos contarán con algo más de 4.000 millones de euros respecto al presupuesto anterior, lo que el Govern espera convertir en personal, con 5.911 plazas sanitarias y 4.162 para profesores.

En el ámbito sanitario, los presupuestos contemplan además 616 millones más para la atención primaria, lo que haría que este ámbito ocupe el 31% del gasto del sistema. En las escuelas, una de las prioridades es aumentar las becas para transporte y comedor, que recibirán 253 millones más.

El transporte público también tiene una partida destacada, con 194 millones que inyectará el Govern para mantener las bonificaciones de la T-Usual y la T-Jove. Además, hay 311 millones para invertir en infraestructuras de ferrocarril y metro, que se suman a los 355 que se pagarán a Renfe para operar el servicio de Rodalies.

Vivienda e inversiones

El Govern ha cerrado ya el acuerdo con los Comuns, que como medida estrella incorporó la ley contra la compra especulativa de pisos. Pero esta priorización de la vivienda también se nota en las cuentas, que arrojan una cifra récord para esta partida. El Govern prevé gastar 803 millones en estas políticas, de las cuales unos 300 irán destinados a la construcción de VPO. Adicionalmente, el Institut Català de Finances tiene una bolsa de 600 millones para destinarla a préstamos para la adquisición y construcción de vivienda protegida.

Otro de los capítulos destacados son las inversiones, con 4.146 millones. El Govern cuenta con pingües ingresos debido a la buena marcha económica, que ha supuesto una recaudación récord, por lo que ha decidido destinar buena parte de su ahorro a actualizar parte de la infraestructura pública y a construir equipamientos. Es, además, una forma de compensar el fin de los fondos Next Generation.

Este capítulo de inversiones incorpora obras de ampliación y mejora de hospitales por valor de 365 millones, y otros 313 para centros educativos. La prolongación de la línea Llobregat-Anoia de Ferrocarrils costará 101 millones, prácticamente lo mismo que el tranvía del Camp de Tarragona. En Lleida, la nueva estación de autobuses se llevará 8,5 millones.

ERC quiere un “gesto” de Montero por el IRPF

Tras una semana de enfrentamiento, el Govern y ERC han bajado el tono para tratar de encauzar la relación y llegar a un acuerdo que desemboque en la aprobación de las cuentas. Por el momento ambos grupos ya se han conjurado para alargar la tramitación de la ley en el Parlament, de forma que se dé margen a la negociación.

Los de Oriol Junqueras han mostrado este viernes sus cartas y han reclamado que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se comprometa con el traspaso de la gestión y recaudación del IRPF a Catalunya. Según aseguran, el escenario ideal sería el próximo Consejo de Política Fiscal y Financiera, que está previsto para marzo. Ahora bien, para llegar a ese “gesto”, la ministra debería cambiar su opinión sobre la medida.

Que Catalunya recaude su propio IRPF a través de la Agència Tributària es un compromiso que figura en el acuerdo de investidura de Salvador Illa, al que el PSOE dio su aprobado. ERC registró en el Congreso una ley para habilitar esta vía, que permitiría ir desarrollando el organismo catalán para que pudiera hacerse cargo de la gestión del impuesto en el futuro. Sin embargo, hace dos semanas Junqueras acabó retirando esta proposición, bajo la idea de rescatar la medida en la nueva ley de financiación de las comunidades.

Esta ley, sin embargo, tardará meses en llegar al Congreso, razón por la que ERC, que debe pagar por avanzado un apoyo a los presupuestos de Illa, pide un compromiso público de Hacienda. Sin embargo, en el Ministerio de Montero no ocultan que tienen diferencias de fondo con la cesión a Catalunya de todo el IRPF y que preferirían una gestión compartida, en la línea al consorcio tributario que llevaba el PSC en su programa electoral.