Illa y la mayoría del Parlament muestran su apoyo a la diputada de ERC a la que Vox amenazó con deportar

El president de la Generalitat, Salvador Illa, y la mayoría de grupos del Parlament cerraron filas este jueves con la diputada de ERC Najat Driouech después de que un diputado de Vox insinuara su deportación en pleno hemiciclo.

Illa respondió con contundencia y quiso enviar un mensaje claro desde el Govern: “Ninguna persona será expulsada del país”, aseguró en declaraciones recogidas por la agencia ACN. El president describió la intervención del diputado de Vox como una “amenaza” que, a su juicio, traspasa los límites del debate político y cuestiona derechos básicos.

La polémica estalló durante una intervención del diputado de Vox Alberto Tarradas, que se dirigió a Driouech con una frase que encendió el pleno: “No la vamos a deportar por eso, por lo menos de momento”, afirmó. La referencia a la expulsión de una diputada por su origen o religión provocó protestas inmediatas y obligó a interrumpir momentáneamente la sesión.

Más allá del choque político, la mayoría de grupos coincidieron en señalar que se había cruzado una línea roja. La defensa de Driouech no se limitó a su grupo, sino que se convirtió en una reivindicación más amplia de la mayoría de diputados.

La reacción se extendió rápidamente por el resto de la Cámara y partidos catalanes. El líder de ERC, Oriol Junqueras, elevó el tono contra la extrema derecha y replicó al diputado ultra: “A la gente como tu la juzgamos en Nuremberg”, espetó.

La Mesa del Parlament, por su parte, acordó trasladar el caso a la Comisión del Estatuto del Diputado para estudiar posibles medidas, en un intento de responder institucionalmente a lo ocurrido durante el pleno.

Horas después, Tarradas reculó de manera parcial. El diputado de Vox pidió disculpas y admitió que “personalizar había sido un error”, solicitando además que sus palabras fueran retiradas del diario de sesiones.