El conseller de Justicia catalán se desmarca de la reforma de la ley de eutanasia que avala el Govern
El caso de Noelia, la joven con paraplejia a la que se le privó de su derecho a una muerte digna durante casi 20 meses, ha hecho que la mayoría de los partidos catalanes impulsen una modificación legal para evitar que un episodio así pueda repetirse. La reforma cuenta con el aval de la mayoría del Govern, pero no de su conjunto, ya que el conseller de Justicia, Ramon Espadaler, ha optado por no participar en la votación de la proposición este miércoles en el Parlament, igual que el otro diputado de la formación democristiana Units per Avançar.
La Cámara catalana hacía uso de su iniciativa legislativa para llevar al Congreso una propuesta de modificación de la ley de Eutanasia. El objetivo es acortar al máximo el periodo que un recurso judicial puede paralizar el acceso a la muerte digna de una persona que lo solicite y que cuente con el aval de la Comisión de Garantías y Evaluación de la eutanasia.
La propuesta indica algunos plazos máximos, dejando en un mes el tiempo para que un tribunal resuelva un recurso contra la aplicación de una eutanasia. Y concentra en la Sala Contenciosa-Administrativa del Tribunal Superior de Justicia cualquier apelación que se formule, evitando la incierta travesía por las instancias judiciales que debió recorrer el caso de Noelia.
Además, una vez la decisión judicial sea firme, el recurso de amparo llegaría directamente a las manos del Constitucional, que tendría la última palabra. El objetivo es que haya un itinerario judicial claro y acotado en el tiempo, entendiendo que los casos que se examinan no deben ser innecesariamente alargados.
La modificación no entra en los supuestos en los que puede presentarse un recurso ni en quién puede hacerlo, materias que están a la espera de jurisprudencia del Supremo. La actual ley de Eutanasia no dice nada sobre quien puede recurrir el caso de una concesión de la muerte digna, un vacío legal que el padre de Noelia aprovechó para alargar los plazos y mantener a la joven con una vida que no deseaba.
La proposición, que ha sido votada por la vía rápida en el Parlament, partió de los grupos de PSC, Junts, ERC, Comuns y la CUP. Finalmente, también Aliança Catalana ha defendido el texto. Solo Vox y PP se han posicionado en contra, junto a los votos que no se han emitido de Ramón Espadaler y Guillem Mateo, los dos diputados de Units que forman grupo junto a los socialistas.
En su turno de intervención, la diputada del PSC Sara Jaurrieta ha destacado la importancia de que cinco formaciones se hayan puesto de acuerdo en la Cámara catalana para sacar adelante esta norma y ha cargado contra quienes se oponen. “Cada vez que se escuchan argumentos que dicen que las personas no tengan capacidad cognitiva de decidir, como han hecho hoy el PP y Vox, se está menospreciando la voluntad individual de las personas”, ha dicho la socialista, que ha defendido que, sobre la eutanasia, “la última palabra le pertenece a quién en libertad ha expresado su deseo”.
Espadaler, conseller de Justicia del Govern de Illa y miembro de la formación democristiana, justificó su voto contrario a la toma en consideración de esta norma remarcando su rechazo a la eutanasia. PSC y Units (herederos de Unió) son dos formaciones diferentes que mantienen una alianza electoral y forman parte del mismo grupo pese a que tienen un acuerdo que permite a los democristianos desmarcarse en votaciones como esta.