La joya escondida a media hora de Roma: la ‘Pompeya’ en la que descubrir cómo vivía la gente corriente

Yacimiento de Ostia Antica, con calzada romana conservada y estructuras de edificios de ladrillo.

Andrea Blez

0

A aproximadamente 30 minutos en tren de Roma, a 25 kilómetros al suroeste de la capital, se encuentra una joya escondida de los restos de la Antigua Roma, siguiendo el curso del río Tíber. Se trata del yacimiento arqueológico de Ostia Antica, que es uno de los mejor conservados de Italia y de Europa, con una superficie total de 150 hectáreas y con detalles que permite ver elementos de la vida cotidiana y la arquitectura urbana del Imperio Romano.

Ostia Antica: el poco conocido yacimiento romano bien conservado

Si hablamos de yacimientos arqueológicos bien conservados, los primeros que nos vienen a la mente Pompeya o Herculano, pero a tan solo media hora de Roma encontramos también el de Ostia Antica, que al encontrarse cerca de la desembocadura del río Tiber y de las salinas quedó bajo sedimentos de lino y arena, después de un proceso lento de abandono, y permitió que se quedara bajo tierra en buen estado.

La ciudad de Ostia, fundada en entre los años 640 y 616 a.C, recibe su nombre precisamente de su ubicación, pues procede del latín ‘ostium’ que significa ‘desembocadura’. La mayoría, sin embargo, de los restos que nos han llegado proceden de la colonia romana nacida en el siglo IV a.C, aunque sería su principal desarrollo económico en época de los emperadores Claudio y Trajano, entre el 42 y 110 d.C, mayormente como ciudad comercial y de abastecimiento portuario de la capital.

Las excavaciones de Ostia Antica tuvieron lugar durante las décadas de 1930 y 1940, durante el régimen fascista de Mussolini, que, con el imperio Romano como uno de sus temas principales de propaganda, planeó sacar fuera los restos de esta ciudad antigua con el objetivo de entrar dentro de la Exposición Universal de 1942, que no se llegó a celebrar debido a la Segunda Guerra Mundial. Debido a esto el trabajo fue acelerado y de forma masiva, lo que llevó a diversos problemas como la eliminación de niveles superiores como los medievales, con personal poco cualificado, la priorización de edificios majestuosos frente a los más populares o el hecho de que se llegaron a reconstruir muros sin diferenciación.

La mejor manera de conocer la arquitectura urbana romana

Uno de los hechos más relevantes que nos permite el yacimiento arqueológico de Ostia Antica es vivir en primera persona como se llevaba a cabo la planificación urbana, con el castrum como idea principal. La planta era una cuadrícula con dos ejes reconocibles: el decumanus (eje este-oeste) y el cardo (eje norte-sur), que se cruzan en el centro, el espacio público principal. El resto se dividía en cuarteles o insulae.

Los mosaicos de temática marina de las Termas de Neptuno en el yacimiento de Ostia Antica.

En Ostia Antica se pasea por esta forma con restos muy bien conservados de calzada romana, sobre todo en el Decumanus Maximus, la columna vertebral de la antigua ciudad que sirve todavía para conocer los principales edificios de la localidad como el teatro de Agripa, las termas de Neptuno, el tempro principal con estructura clara o la horrea, que eran los almacenes de grano, un hecho de principal relevancia si tenemos en cuenta que la población abastecía también a Roma. En las termas de Neptuno están algunos de los mosaicos de temática marina que mejor se conservan de toda la antigua Roma.

Cómo era la ciudad romana popular

Durante la visita del yacimiento arqueológico de Ostia Antica uno de los detalles más evidentes es el uso del ladrillo para la gran mayoría de los edificios, lo que demuestra el carácter popular de la ciudad, a diferencia de por ejemplo Roma o Pompeya, donde los restos son más de piedra. En ella, además, podemos apreciar menos conservación de frescos respecto por ejemplo a Pompeya, lo que también nos deja ver que había menos construcciones de lujo.

Restos de un local comercial en Ostia Antica.

De hecho, en Ostia Antica se encuentran algunos de los mejores conservados insulae, que eran edificios populares, grandes bloques donde vivían las clases menos pudientes, y que llegaban a tener hasta cuatro alturas, siendo así uno de los detalles más importantes que deja el yacimiento a nivel arquitectura.

En las ruinas de la ciudad se pueden apreciar buena conservación de algunos lugares comerciales como son las thermopolium, una especie de bares o restaurantes de comida rápida, guardando las distancias, en la Antigua Roma, pudiendo apreciar el mostrador de obra, así como recipientes cerámicos encastrados en superficie (dolia). El mejor ejemplo es el thermopolium di Via di Diana.

Por último, una de sus entradas se da a través de la necrópolis, lo que estaba situado fuera del pomerium, a lo largo de las vías de entrada, y siendo la de Ostia Antica que es de las mejor conservadas, con estructuras funerarias claras o también algunas tumbas con relieves y detalles.

Etiquetas
stats