Quim Torra ha reconocido que su gobierno, si sale investido como president de la Generalitat, será un para una etapa de “transición”, de “exepcionalidad”, de “provisionalidad” y de “diálogo”. Pero ello no significa que vaya a dar ningún paso atrás en el procés, puesto que ha dejado claro que su Ejecutivo expresará también “la inalterada voluntad de continuar el mandato del 1-O”.