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La amnesia testifical ante la jueza de la dana del presidente de la Diputación de Valencia: dijo 30 veces no recordar nada

Lucas Marco

València —
3 de julio de 2026 21:34 h

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Más de un abogado se desesperó el pasado 30 de junio durante la declaración testifical ante la jueza de la dana de Vicente Mompó, presidente de la Diputación de Valencia. El testigo, que comparecía por segunda vez en el marco del procedimiento, dijo “no recuerdo” en una veintena de ocasiones, según indica el acta de su declaración, a la que ha tenido acceso elDiario.es. En otra decena de veces, usó la fórmula de: “No me acuerdo”

Mompó repitió expresiones similares durante su declaración: “Sinceramente, eso no sabría ubicártelo en el tiempo”; “Sinceramente, no me acuerdo de nada”; “Sinceramente, no sabría contestarle eso”, o “Sinceramente, yo no estaba pendiente de la pantalla”.

A la misma fórmula, con la sinceridad del olvido por delante, recurrió para contestar a un abogado que le preguntó por la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) del 29 de octubre de 2024, trágica jornada que acabó con 230 fallecidos:

— Sinceramente, o sea, es que... No, si lo dijo, pues lo dijo, pero yo no... Ni me acuerdo ahora de esa frase concreta ni a quién se dirigió. Sinceramente, no.

También para referirse a su vicepresidenta, Reme Mazzolari: “Sinceramente, ese día no sé lo que hizo ni lo que dejó de hacer”. El interrogatorio sobre sus comunicaciones con Mazzolari también incluyó respuestas tales como: “Cabe la posibilidad, pero no le sabría decir si fue así o no fue así”.

Respuestas enrevesadas y laberínticas

Vicente Mompó también dio una enrevesada respuesta sobre la conversación que Amparo Fort, alcaldesa de Chiva (localidad donde se sitúa la cabecera del barranco del Poyo), dijo haber mantenido con el diputado provincial de Bomberos, Avelino Mascarell, quien también participaba en el Cecopi. Mompó no recordaba si conoció esa conversación por Mascarell o por Mazzolari:

— Ese día, claro, ese día es que yo no recuerdo, o sea, yo después he hablado con los dos de este tema, pero ese día en concreto no sé quién de los dos fue el que me lo dijo primero, sinceramente no sabría decir ahora mismo, no sé si el día que declaré, sí que os dije que fue uno u otro, pero ahora mismo, sinceramente no me acuerdo quién de los dos fue el que me lo dijo.

A un segundo intento de la magistrada por preguntarle cuándo le contó Avelino Mascarell que había sido contactado telefónicamente por la alcaldesa de Chiva, el presidente de la Diputación contestó:

—Yo creo que, como dije, esa conversación no sé en qué momento se produce, que es cuando yo confundo el tema de las horas, pero no sé si me lo dijo ese mismo día o fue ya los días posteriores contándome lo que hizo ese día, yo no sabría ubicarle la conversación esa cuando exactamente la tengo con el señor Avelino.

Otras respuestas fueron aún más laberínticas. La jueza aludió a las contradicciones entre sus declaraciones al programa Salvados y su primer testifical. Mompó, según el acta de su segunda declaración, afirmó:

—Yo eso no lo estoy afirmando, yo le digo que no lo sé. De hecho, me acuerdo que yo me acogí a las 19.00 18.55, no me acuerdo, porque aparecía la llamada, pero si os acordáis, yo lo que dije es que a mí lo que me trasladó él [Avelino Mascarell] es que hasta por la noche no me había hablado de Chiva, que me acuerdo que dije... Pero bueno, esto no quiero decirlo yo, como vais a llamarle a él, me imagino, ya os lo dirá él. Entonces eso es lo que él me comunicó a mí, porque yo le estoy trasladando lo que me comunicó, no lo que yo me acuerde o lo que hablé con él. Entonces, antes de esas horas, que yo recuerde, no hablamos sobre ese tema, o sea, no sé exactamente cuándo el barranco de Chiva estaba ya en las situaciones que ahora recordamos (si fue a las cuatro, a las cinco o a las seis), evidentemente no. A día de hoy, tampoco te lo pudiera contestar, por tanto, lo que sí que es evidente es que hasta que no estaba lleno no podían trasladar que estaba lleno, no sé qué hora era y que parece ser que no concuadran [sic] con las horas que dicen unos y otros. Pero bueno, a mí tampoco me sorprende porque ese día, insisto, que es complicado que cuadremos horas.

No ve “creíble” la versión de una alcaldesa del PP

El testigo aseguró que no le parecía “creíble” que la alcaldesa de Chiva, también del PP, alertara a Avelino Mascarell del desbordamiento de la cabecera del barranco del Poyo: “O sea, yo, como alcalde que soy, en una situación así, pues llamas a la Guardia Civil, llamas a todo el mundo. Incluso hay Policía Local en Chiva”, manifestó Mompó.

La jueza, en largas y didácticas intervenciones, expuso al presidente de la Diputación de Valencia la cronología de llamadas de la alcaldesa de Chiva (acreditada con la factura telefónica). Sin embargo, Vicente Mompó adujo:

—Me imagino que no solo en ese caso, no solo la comunicación dependería de que la señora Fort se lo dijese al diputado de Bomberos. Yo lo que le insisto es que ahora, con lo que ya hemos visto y lo sabemos, puede parecer todo muy increíble, pero que ese día o lo trasladaría, si era una información como está describiendo usted, o si no lo trasladó, entiendo por sentido común que no sería como lo está describiendo usted, pero insisto que le hablo desde el sentido común. O sea, yo no sé lo que hablaron ellos dos, no se lo puedo decir.

La magistrada, por su parte, insistió al testigo en el hecho de que Amparo Fort declaró que alertó a Avelino Mascarell de que se había desbordado la cabecera del barranco del Poyo. Mompó se fue de nuevo por las ramas:

— Yo lo que intento explicarle es que, si esa situación fue así, a mí lo que me parece increíble es que, en ese caso, los profesionales de Fuerzas de Seguridad o quien fuese, pues por ejemplo, no avisase al 112 o no avisase, o sea, me refiero, que entiendo yo que si se transmitió o no, no va en función de si el señor Mascarell lo hizo o no lo hizo. O sea, que entiendo que si la situación era así, quiero pensar que en el 112 están informados o algún policía local avisaría el 112, o alguna ambulancia, o...

La jueza le dijo que, por su condición de alcalde de una localidad como Gabarda y de presidente de la institución provincial, bien sabría que “los medios de un ayuntamiento son muy limitados”. “Bueno, los de Gavarda, sí, los de Chiva no tanto”, arguyó el testigo.

“No le puedo decir lo que pasó, porque no lo sé”

Mompó concluyó:

— O sea, no me cabe en la cabeza que nadie quiera ocultar información para no ayudar. Si [a Avelino Mascarell] le llegó información, pues la daría. Y si [Amparo Fort] no se lo dijo o no fue capaz de hacerle ver la gravedad de la situación, pues no lo diría, es que no lo sé. No le puedo decir lo que pasó, porque no lo sé.

El presidente de la Diputación también trató de diferenciar la perspectiva de la vivencia en primera persona del análisis externo de los hechos a toro pasado:

— En mi caso, todo lo que pasó ese día lo veo lógico todo. Ya sé que desde fuera pueden parecer cosas ilógicas, pero claro, para los que no estaban allí ese día. Los que estábamos, claro, los alcaldes se cogen a todo lo que pueden, no veo ningún alcalde... lo pueden hacer bien o mal, pero no veo a ninguna persona que no haya intentado ayudar. Por parte de nadie.

La alerta sobre el barranco de Horteta: “No recuerdo esa situación”

La magistrada también preguntó a Mompó por la llamada que le hizo la alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, alertándole del desbordamiento del barranco de Horteta, tributario del Poyo, mientras el presidente de la Diputación participaba en el Cecopi.

— Yo eso lo he leído en prensa pero no recuerdo esa situación. Si la señora Folgado o quien fuese, si se comunicó conmigo y aportó información, yo estaba allí en el Cecopi, me imagino que lo diría allí en el Cecopi, pero no recuerdo esa información concreta. Ahora lo sé porque lo ha dicho la señora Folgado. Pero mi primer recuerdo con la señora Folgado era muy adelantada la noche.

— ¿No recuerda que le dijera que el barranco de Horteta venía con olas?

— No.

El resto de la testifical siguió los mismos derroteros. Vicente Mompó también argumentó que el sentido de la declaración de un testigo puede ser “lógico o no lógico”. Ahí dio en el clavo.