La derecha valenciana se atrinchera en el sur y prepara la oposición al Botànic
Como ha pasado en esta legislatura, Alicante será la oposición al gobierno de izquierdas de PSPV, Compromís y Podemos-EU. El PP mantendrá la diputación y el ayuntamiento de la capital con el apoyo de Ciudadanos, dos bastiones que le servirán para plantear alternativas ante la sociedad a las políticas del futuro Consell de Puig, Oltra y Dalmau.
Aunque, casi con seguridad, no será César Sánchez el que lidere esta oposición sino Carlos Mazón, mientras que Luis Barcala lo volverá a hacer desde la capital. Las mayorías absolutas en Torrevieja y Benidorm dan un poco de oxígeno al partido de Isabel Bonig, que deja de ser primera fuerza en la provincia de Alicante, con poco más del 29 % de los votos. El PSOE será primera fuerza gracias a los triunfos en Elche, Elda o Dénia.
La pasada legislatura la Diputación de Alicante recurrió varias leyes del Botànic, sobre todo las vinculadas a la Educación y al valenciano, y por los resultados obtenidos en las comarcas más al sur la estrategia será la misma. Por su parte, Benidorm y Alicante podrían convertirse en referentes críticos de la política turística del gobierno de izquierdas en caso que se tomaran medidas como la tasa turística.