La Diputació de València aprueba su protocolo frente a emergencias climáticas: así afectará al trabajo y la presencialidad
La Diputació de València ha aprobado en su pleno ordinario de enero un protocolo interno de actuación para situaciones de emergencias climáticas. Esta normativa establece las pautas a seguir cuando las autoridades decreten niveles de alerta por fenómenos meteorológicos.
La vicepresidenta segunda y responsable de Personal, Reme Mazzolari, ha explicado que el objetivo es concretar las medidas sobre la presencialidad laboral. El plan busca evitar riesgos para los trabajadores ante avisos de nivel amarillo, naranja y rojo.
En caso de alerta amarilla, el personal deberá seguir con atención la información oficial emitida por los órganos competentes. En este nivel inicial, la actividad se mantiene bajo vigilancia preventiva.
Si el nivel sube a naranja, los centros de trabajo se mantendrán abiertos, pero se podrán adoptar medidas de flexibilidad. Entre ellas, se contempla adelantar el horario de salida o decretar cierres preventivos según la evolución del riesgo.
Para las alertas rojas decretadas antes de la jornada, el protocolo prevé el cierre de los centros administrativos. En este escenario, se exime de la asistencia al trabajo a la plantilla, salvo para aquellos declarados como servicios esenciales.
Si la alerta roja es parcial, solo cerrarán los centros afectados. No obstante, los empleados que residan en zonas bajo alerta roja o deban atravesarlas para desplazarse quedarán exentos de acudir a su puesto.
Con esta medida, la Diputació busca responder de forma eficiente a los episodios climáticos extremos, que son cada vez más frecuentes. Mazzolari ha concluido que la prioridad absoluta de este protocolo es garantizar la seguridad de todos los trabajadores.