Una hoja de ruta para regenerar Sant Marcel·lí

Como muchos barrios situados al sur de Valencia,Sant Marcel·lí tenía todas las papeletas para convertirse en un barrio degradado. Pero gracias al tesón de los vecinos se ha evitado que la barriada que construyó el arzobispo Marcelino Olaechea corriera semejante suerte. Ahora, con un gobierno progresista al frente del Ayuntamiento de Valencia, la sensibilidad con sus necesidades para ser distinta.

La asociación de vecinos de Sant Marcel·lí ha presentado este miércoles un plan para convertirse en un 'ecobarrio', un proyecto de regeneración urbana que sirve, además, para combatir la posible huella ecológica que generan varias actividades del barrio. Entre las actuaciones que se integran en estas hoja de ruta está la construcción de un aparcamiento subterráneo, la ejecución de una vía verde al sur de la barriada y la renovación de aceras y calzadas en algunas calles para poder colocar arbolados.

Pero la actuación más importante que propone es la peatonalización total o parcial de enclaves emblemáticos e históricos del barrio como la calle o la plaza de Sant Marcel·lí. La transformación en un boulevard de la calle del Arzobispo Olaechea -considerada un punto de encuentro de los vecinos- es otra de las grandes reivindicaciones que recoge este trabajo que ha redactado el arquitecto David Estala propuesta de la empresa municipal Aumsa. El proyecto se completa con la creación de un itinerario comercial, que garantice la movilidad sostenible y los accesos seguros a lugares como los colegios públicos.

“El plan fue aceptado por la concejalía de Urbanismo que dirige Vicent Sarrià”, comenta Àngel Vidal, miembro de la asociación de vecinos. Con el beneplácito del Ayuntamiento de Valencia a este plan que recoge varias de las peticiones que se hacían desde el vecindario, este miércoles se presentó ante los vecinos el documento definitivo. Varios colectivos del barrio como los comerciantes, la Unió Musical de l'Horta, las asociaciones de padres y alumnos, las fallas, entre otros, estuvieron presentes en un acto que ha despertado una gran expectación en Sant Marcel·lí.

“Con este plan se aprovechan varios de los terrenos que se cedieron con la construcción de las vías del AVE, una deuda histórica con el barrio”, explica Vidal, que remarca: “Se trata de una mejora considerable del espacio público de Sant Marcel·lí”. Un plan que puede paliar el déficit que Valencia tiene con su parte sur tras convertirla en el patio trasero para albergar la mayoría de las infraestructuras de la ciudad.