El Hospital Provincial se querellará contra el vicepresidente de la Diputación de Castellón por injurias

El Hospital Provincial de Castellón se ha convertido en el campo de batalla político entre el Partido Popular, que gobierna la diputación, y el PSPV-PSOE y Compromís, bipartito que controla la Generalitat Valenciana. Prueba de ello es la vuelta de tuerca dada a partir de las declaraciones del vicepresidente de la corporación provincial, Vicent Sales, a propósito del apagón sufrido en la madrugada del jueves 17 al viernes 18 de noviembre. La acusación de que la avería en el conmutador automático de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) no se debió al corte de luz de Iberdrola, sino que se arrastraba desde hacía un año, puede acabar en los tribunales.

La dirección del centro sanitario ha anunciado que interpondrá una querella por injurias contra Sales, si en el plazo de 24 horas no se retracta públicamente de lo que califica como “graves acusaciones”. La versión facilitada por el vicepresidente popular, advirtiendo además de que un paciente entubado debió recibir ventilación manual, no coincide “en absoluto con los informes emitidos por jefes de servicio y supervisores de enfermería”, según un comunicado de la gerencia.

“Las manifestaciones de Sales afectan al prestigio del hospital y atentan contra la honorabilidad de los profesionales”, afirma el director gerente del centro, Joaquín Sanchís, quien considera “intolerable que se cree una alarma social con falsedades y hechos que no se ajustan a la realidad”.

Al respecto, el responsable del Servicio de Mantenimiento e Infraestructuras, Arturo Sáez, puntualiza que “el generador funcionó correctamente” y que en ocasiones anteriores “ha sido testado en pruebas de arranque que figuran en los protocolos de preventivo y que están a disposición de quien los requiera”. Además, advierte que no le consta “que faltase ninguna pieza” como ha declarado el vicepresidente de la diputación, quien “desprestigia la labor de este servicio”.

“La pieza que falló del disyuntor fue mecánica y totalmente imprevisible y accidental”, según se recoge en un informe del servicio de mantenimiento, en el que también se aclara que una situación similar no se ha dado “nunca”.

La Unidad de Críticos del centro dispone de un grupo de alimentación ininterrumpida, por lo que “no sufrió absolutamente ninguna incidencia que afectase a la seguridad de los pacientes”, añade Sáez.

En la misma línea se pronuncian tanto el jefe de la Unidad de Críticos, Manuel Cubedo, como la supervisora del servicio, María Rosario Alcayne, quienes destacan “la ausencia de cualquier problema asistencial” en la unidad y manifiestan que “en ningún momento faltó suministro eléctrico”. El personal sanitario de la UCI asegura que los aparatos funcionaron “perfectamente” y explican que no hubo problemas ni en el dispensador de farmacia ni en el aparato de gases.

Todas las secciones sindicales (Cemsatse, CSIF y UGT), a excepción de CCOO, han firmado un manifiesto para puntualizar que “en el Hospital Provincial no existe el caos” y que “el día a día es de total normalidad”.