El Ayuntamiento de València desoye al Síndic de Greuges y no proporcionará información sobre los desplazamientos en coche oficial de la alcaldesa, María José Catalá. El defensor del pueblo valenciano ha emitido una resolución de cierre de la queja presentada por un concejal de Compromís en la que recoge la negativa del consistorio a aceptar la recomendación del ente estatutario, dando por concluido el expediente y constatando que no se atenderá al requerimiento. “Se hace evidente que desde el Ayuntamiento de València no se han realizado las actuaciones necesarias para atender las recomendaciones del Síndico”, dice el documento.
El consistorio, recoge otra resolución anterior, respondió que la alcaldesa no dispone de vehículo oficial y chófer propio y se desplaza con los escoltas por motivos de seguridad. Es el mismo argumento que figura en el portal de Transparencia municipal, donde los cargos electos deben dar cuenta de viajes y obsequios. El consistorio explicita en una respuesta que “no procede aceptar la recomendación por no haber otro datos diferente recopilado”; es decir, que no posee información sobre los trayectos. El concejal de Compromís Giuseppe Grezzi pidió conocer el número de desplazamientos y trayectos de la dirigente popular con el coche oficial, un medio público, y tras varias negativas acudió a la institución que encabeza Ángel Luna, Síndic de Greuges. El exalcalde Joan Ribó sí hacía públicos estos trayectos, aunque se movía principalmente en bicicleta.
El portal de transparencia de València recoge viajes oficiales fuera de la ciudad, como en el caso del desplazamiento Badalona el pasado marzo para asistir a un pleno de la Federación Española de Municipios y Provincias, pero no los desplazamientos internos. “Por motivos de seguridad, la Alcaldesa de València va acompañada diariamente por el servicio de escolta municipal, para lo que, en caso de necesitar vehículo, utiliza de forma rutinaria el coche a disposición del mismo”, señala el espacio web.
Sin embargo, Luna cuestiona este argumento, dado que no se reclaman los detalles del trayecto -horario ni itinerario- y que estos se piden una vez pasados. “Esta institución considera, dicho sea con todos los respetos, que el acceso a la información solicitada por el autor de la queja es perfectamente compatible con la seguridad de los desplazamientos de la alcaldesa con su escolta, puesto que la cantidad global de desplazamientos y los motivos de cada uno de ellos, una vez ya realizados, no pone en riesgo la seguridad personal de la alcaldesa”, dice el Síndic en el escrito. Así, recalca que “no se ha solicitado información sobre los horarios de salida y llegada, ni tampoco sobre los itinerarios concretos seguidos en los desplazamientos, cosa que sí que podría poner en riesgo la seguridad de la alcaldesa, para revelar un patrón de comportamiento que permitiría saber con antelación, y con un elevado grado de detalle, cuáles serán esos desplazamientos. El acceso a los datos solicitados por el regidor permite conocer y fiscalizar la utilización de los vehículos oficiales por quien ejercen un alto cargo”, concluye Luna.
Tras conocer la resolución, el concejal Giuseppe Grezzi ha apuntado: “No es ninguna sorpresa que la alcaldesa Catalá esté dispuesta a ir en contra de la ley para impedir dar detalles del uso que hace de los coches oficiales pagados en dinero público, una información que la ciudadanía tiene derecho a conocer y que la munícipe les está hurtando”, ha lamentado en un comunicado.
“Una vez más se demuestra la diferencia abismal entre la forma de actuar de un alcalde de Compromís, que tiene un respeto exquisito por las leyes y la transparencia, y una alcaldesa en el frente de un gobierno ultra de PP y VOX que tira de privilegios y que intenta ocultar porque igual tiene cosas para esconder. Aún así esto no termina aquí, e iremos hasta las últimas instancias para conocer esa información inconfesable que Catalá no quiere hacer pública”, ha concluido el regidor valencianista.