Cuatro proyectos urbanísticos en l'Horta Sud amenazan 550.000 metros cuadrados de huerta que amortiguarían una nueva dana

Cuatro nuevos proyectos urbanísticos previstos en l'Horta Sud, la zona más afectada por la dana, amenazan más de medio millón de metros cuadrados de huerta protegida, una huerta que como ha quedado acreditado en los diversos informes y declaraciones de expertos tras la riada, sirvieron para amortiguar los efectos de la catástrofe hasta que la enorme cantidad de agua acumulada anuló el efecto de absorción de las tierras.

Así lo ha denunciado el colectivo ambientalista y ecologista Per l'Horta, que ha pedido una moratoria de los nuevos desarrollos urbanísticos al menos hasta que se actualicen los nuevos mapas de peligrosidad tras la dana.

“Después de la dana de octubre de 2024, las administraciones locales y autonómicas restringieron temporalmente los proyectos de nueva construcción y expansión urbanística en los municipios afectados. A pesar de no haberse resuelto todavía la revisión de los planes de inundación ni disponer de una cartografía de peligrosidad actualizada, diferentes ayuntamientos afectados han contado con el beneplácito de la Generalitat Valenciana para anunciar nuevos planes de expansión urbanística. Es el caso de Picanya, donde se proyecta un nuevo polígono industrial de 100.000 metros cuadrados, y Massanassa, donde se quieren urbanizar 10.000 metros cuadrados junto al barranco del Poyo. Ambos proyectos sobre suelo agrícola inundado en octubre de 2024”, ha denunciado Per l'Horta.

A estos se han sumado recientemente “un nuevo desarrollo residencial y logístico en Torrent de 250.000 metros cuadrados y un nuevo barrio residencial en Xirivella con un total de 287.000 metros cuadrados, de los cuales 190.000 metros cuadrados ocuparían huerta protegida por la Ley de l'Horta”. Según la entidad, “estos proyectos quedan acogidos por una nueva figura urbanística postdana, el plan especial urbanístico de reconstrucción (PEUR), que permite construir sobre huerta protegida por el Plan de Acción Territorial de l'Horta”.

Desde Per l'Horta han lamentado “la irresponsabilidad de estos cuatro ayuntamientos” y se han sumado a la demanda de una “moratoria urbanística”, anunciada también por los comités locales de emergencia y reconstrucción (CLER), para evitar continuar con la política de expansión urbana que agravió el desastre de octubre de 2024“ y han añadido: ”Una moratoria urbanística nos parece de sentido común cuando están pendientes de presentarse los nuevos mapas de peligrosidad y riesgo de inundaciones que podrían afectar o condicionar algunos de estos proyectos“.

La asociación también ha advertido de que los proyectos de encauzamiento de los diferentes barrancos que promueve la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) y las zonas de almacenamiento controlado (ZAC) que actúan como espacios de laminado de avenidas que, en algunos casos, afectan a la huerta excavando entre 4 y 7 metros de profundidad para incrementar su capacidad, también implicarán la pérdida de 2,7 millones de metros cuadrados de suelo agrícola. Además, los parques metropolitanos proyectados por la Generalitat Valenciana que afectarían un total de 2,6 millones de huerta protegida, deberían de proyectarse “en los terrenos urbanizables disponibles”.

Según Per l'Horta, “todos los planes de resiliencia territorial propuestos sacrifican huerta protegida y, por el contrario, ninguna de las administraciones implicadas plantea ningún tipo de actuación en terrenos urbanos o urbanizables, cuando precisamente el elevado grado de urbanización de l'Horta Sur ha sido uno de los factores responsables del grave impacto de la dana del 2024”. La entidad ha exigido que se estudien alternativas que no afecten la huerta protegida, “buscando el laminado aguas arriba de l'Horta Sur, utilizando suelo vacante de la comarca o regenerando aquel que está sellado” puesto que “la mejor apuesta sería preservar la huerta existente, potenciando en todo caso su papel como zona de laminado de inundaciones, estableciendo medidas de compensación para los propietarios”.

Medio Ambiente defiende las actuaciones

Fuentes de la Conselleria de Medio Ambiente han comentado que el futuro parque metropolitano inundable de Valencia se estructurará en dos corredores verdes que conectarán l’Albufera, el Parque Natural del Turia y parte de l’Horta a lo largo de 35 kilómetros que servirán para la regeneración de 1.500 hectáreas en complemento a las obras de encauzamiento que tiene que llevar a cabo el Gobierno.

“Hablamos en su mayoría de suelo rústico que fue especialmente afectadas por las riadas. De hecho, un 80% del suelo de los nuevos parques figura como inundable en la cartografía del Plan de Acción Territorial de carácter sectorial sobre prevención del Riesgo de Inundación en la Comunitat Valenciana (Patricova) o en la nueva cartografía dana realizada tras las inundaciones”, han explicado desde el departamento del vicepresidente Vicente Martínez Mus.

Las mismas fuentes han afirmado que en la mayoría de los casos se trata de terrenos que contaban con antiguos cultivos hace años y que se han ido abandonando poco a poco. Además, “después de la dana se ha multiplicado este proceso, lo que amenaza con degradar zonas muy próximas a municipios que han sufrido las riadas o que son de monte bajo con vegetación poco controlada que tienen una oportunidad para ganar peso y ser una zona verde”.

Desde Medio Ambiente han recordado que tal y como se ha manifestado desde el Comisionado de la Recuperación en diferentes ocasiones el objetivo es “integrar espacios de huerta en los futuros parques inundables y no sustituirla”. También se exploran fórmulas para incluso incentivar los cultivos en determinadas zonas de estos parques. El objetivo, por tanto, “no es destruir huerta sino integrarla o incluso recuperarla en este plan”, han insistido.