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El Gobierno valenciano prevé autorizar 4.000 viviendas en la huerta protegida de Xirivella que se inundó en la dana

La Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Xirivella firmaron el pasado 12 de febrero un protocolo de colaboración para habilitar suelo en zonas supuestamente seguras del municipio destinado a la construcción de nuevas viviendas residenciales, con el objetivo de dar respuesta a la demanda habitacional creciente generada tras la dana y para fomentar la construcción en zonas que no quedaron inundadas frente a otras.

El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, y la alcaldesa de Xirivella, Paqui Bartual, firmaron el acuerdo que según trasladaron, impulsará el desarrollo de un Plan Especial Urbanístico de Reconstrucción (PEUR) en el municipio, que posibilitará una nueva zona residencial con casi 4.000 viviendas en una área calificada como no inundable. 

“Desde el Consell somos conscientes de que la demanda de vivienda en Xirivella, que ya era elevada, ha aumentado más si cabe tras la riada en aquellas zonas que no fueron inundadas. Este hecho, unido a la escasa disponibilidad de suelo urbanizable, tanto en el municipio como en el área metropolitana de València, y a los elevados precios de la vivienda, nos ha llevado a adoptar soluciones inmediatas y eficaces como ésta, que nos permitirá aumentar la oferta de suelo disponible y además en zonas seguras”, dijo Martínez Mus. 

El suelo, ubicado al sur del casco urbano y que se extiende casi hasta el nuevo cauce del Turia, está calificado como protegido por el Plan de Acción Territorial (PAT) de l'Horta, según recoge el visor cartográfico de la Generalitat Valenciana. Aunque es cierto que los terrenos no constan como inundables según el Plan de Acción Territorial de Riesgo de Inundaciones de la Comunitat Valenciana (Patricova), el mismo visor cartográfico que cuenta con una capa dana en el que se pueden apreciar todas las zonas inundadas refleja que con diferentes grados de profundidad, la lengua de agua (delimitada en azul en la imagen) alcanzó el término municipal así como los terrenos en los que se prevé urbanizar. Tras la riada se inició un proceso de revisión del Patricova en el que se comentó que se pondría especial atención a las zonas que pese a no estar recogidas como inundables, como es el caso de estos terrenos, acabaron anegadas.

Trasladadas estas cuestiones al departamento que dirige Martínez Mus han puntualizado que “lo que se ha hecho hasta el momento es la firma de un protocolo para desarrollar un Plan Especial Urbanístico de Reconstrucción”. Además, las mismas fuentes han comentado que “el Ayuntamiento tiene una propuesta que se usa de base pero no hay ningún proyecto de momento aprobado” y han advertido de que “en cualquier caso el suelo tiene que ser que no se haya inundado por la Dana” y en contra de lo que aparece en el visor afirman que “ese lo cumple”, aunque añaden: “Si hay alguna zona que se inundó se puede utilizar pero no de forma directa, sino más de frontera utilizando medidas correctoras para drenar el agua. Y respecto al PAT de l'Horta, ”se pedirán los informes pertinentes y cualquier plan se adaptará a la normativa“.

Como informó este diario, la nueva figura de Plan Especial Urbanístico de Reconstrucción contempla la posibilidad de generar terrenos para traslado de polígonos industriales o para la construcción de viviendas en “suelos en situación básica rural”.

El vicepresidente tercero apuntó que el acuerdo se enmarca en la estrategia global de la Generalitat de recuperación postdana contenida en el Plan Endavant, “basada en la ayuda directa a los municipios, la agilidad administrativa y la cooperación institucional con el objetivo de que la recuperación llegue cuanto antes a la ciudadanía y al tejido productivo”.

Además de en Xirivella, la Generalitat también ha activado Planes Especiales Urbanísticos de Reconstrucción en Torrent, donde existen problemas de vivienda similares, así como la necesidad de desbloquear suelo empresarial tras las pérdidas en empresas ocasionadas con las riadas. Ambas actuaciones se desarrollan teniendo en consideración las afecciones medioambientales existentes sobre el territorio.

“Existe una carencia de oferta de vivienda asequible, lo que impide a numerosos colectivos vulnerables acceder a la misma. Esta problemática se ha visto agravada tras la riada y desde la Generalitat hemos querido apoyar a los ayuntamientos, poniendo a su disposición los instrumentos urbanísticos necesarios para paliar el problema”, dijo el vicepresidente tercero. 

Así, Martínez Mus defendió la necesidad de “ser más restrictivos en la edificación en zonas susceptibles de inundación y, al mismo tiempo, apostar por impulsar la construcción en aquellos espacios que no están catalogados como de riesgo”.

Paqui Bartual, por su parte, señaló que el objetivo del ayuntamiento de Xirivella es “abrir camino para que muchos jóvenes se queden en la localidad y construyan aquí su proyecto de vida” y ha apostado por impulsar “un barrio moderno, con calidad urbana, zonas verdes, espacios para convivir y con todos los servicios necesarios”.