La factura de la Sail GP, la 'Fórmula 1 del mar' en València: 4 millones públicos para dos días de competición de catamaranes
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Cuatro millones de euros procedentes de las arcas públicas para una competición de dos días. Es la factura de la Sail GP en València, conocida como la 'Fórmula 1 del mar', una carrera de catamaranes que alcanzan gran velocidad y que ha tenido la capital valenciana como sede el pasado fin de semana.
La competición, una disciplina deportiva solo apta para algunos bolsillos, consiste en una carrera en la que 13 equipos nacionales compiten en catamaranes F50 idénticos, capaces de superar los 100 km/h gracias a la navegación en foils, según describe la memoria del proyecto presentada al Ayuntamiento de València. Para legos: las embarcaciones llevan una especie de aletas que elevan el casco y visualmente dan sensación de que la nave vuela. “Esta igualdad técnica convierte la competición en un duelo puramente deportivo: gana el equipo con mejor estrategia, coordinación y habilidad”, prosigue el proyecto. El equipo español, Los Gallos, lo capitanea Diego Botín, campeón olímpico y descendiente de la estirpe de banqueros más conocida de España.
El Ayuntamiento de València formalizó el pasado viernes, en vísperas de la celebración de la competición, el contrato de patrocinio: 1,2 millones de euros para el evento abonados a la mercantil F50 LEAGUE ESPAÑA. La cifra restante la abonan la Diputación de València y la Generalitat Valenciana, que paga la mitad y ya avanzó en enero que quiere otras dos ediciones en 2027 y 2028. 10 millones de euros del presupuesto autonómico en tres años, según el comunicado realizado por la Conselleria de Presidencia en su día.
La competición trató de desembarcar en València en años anteriores, tal como ha podido saber elDiario.es. El gobierno local de Compromís y el PSPV rechazó las reiteradas ofertas de la mercantil y prefirió destinar los fondos de patrocinio a otros fines que consideraban prioritarios.
Lasadministracioness públicas aún no han facilitado información sobre el retorno económico o la asistencia al evento. La previsión de la organización, tal como reflejó el diario El Mundo, era de una afluencia de 10.000 personas, cifra que dista de la conseguida en otras ciudades. Fueron 25.000 aficionados con entrada en Auckland (Nueva Zelanda) en enero y 20.000 en Portsmouth (Inglaterra), en julio. En València, final del torneo, las entradas VIP rondaban los 300 euros.
El informe de impacto económico presentado al consistorio habla de un “incremento del 91% en impacto económico para las ciudades anfitrionas”, 1.900 millones de visualizaciones o un 43% de seguidores recurrentes que visitan las ciudades. “Impacto económico acumulado: 230 millones de dólares estadounidenses” cita el documento, al que ha tenido acceso elDiario.es. La organización incluye una serie de actividades previas en ese estudio, que apunta que el desembarco del montaje se da desde mediados de agosto.
Entre los representantes institucionales, asistieron la alcaldesa de València, María José Catalá; el vicepresidente del Consell, José Díez, en presidente de Aragón, Jorge Azcón, y el vicepresidente del Parlamento Europeo, Esteban González Pons. Entre las celebrities, las crónicas de sociedad han destacado a Hugh Jackman y Ryan Reynolds, que son copropietarios del equipo australiano, y entre las patrias a Victoria Federica de Marichalar. Un panorama de grandes eventos que quiere recordar el de la Copa América, 20 años después, aunque esta vez se desarrollara en paralelo a un 'sopar a la fresca' de los vecinos en la playa colindante.