Al menos 13 intoxicados por Salmonella en España tras consumir huevos frescos contaminados con la bacteria
La presencia de Salmonella Enteritidis en lotes de huevos frescos ha generado una alerta alimentaria en España después de que al menos 13 personas hayan resultado contaminadas por salmonelosis después de consumirlos. Los huevos, de producción española, también se distribuyeron en Portugal y se ha procedido a su retirada del mercado, según la información trasladada por las autoridades españolas al Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos de la Unión Europea (RASFF).
La notificación se registró el pasado 8 de octubre de 2026 y fue validada por la Comisión Europea de inmediato. El incidente está clasificado como una alerta de riesgo grave, por lo que las autoridades españolas han comunicado la retirada del mercado de los huevos afectados. Este es el nivel más alto de alerta; los otros tres son no grave, indeterminado y sin riesgo.
Según la ficha del RASFF, la alerta se generó tras un análisis realizado en el marco de un programa de vigilancia y control alimentario. El control, del 23 de septiembre de 2026, confirmó la presencia de Salmonella Enteritidis en los huevos examinados.
Según los análisis, se detectó este microorganismo en una muestra de 25 gramos. El criterio de referencia es cero, ya que la bacteria es patógena y puede provocar infecciones gastrointestinales.
Según los datos proporcionados, se ha registrado un total de 13 personas contaminadas. Sin embargo, la ficha no detalla más información individualizada sobre los casos y no se precisa la gravedad de los síntomas, posibles hospitalizaciones o la distribución geográfica de los afectados. Tampoco la marca comrcial de los huevos, número de lote ni la cantidad de producto implicada.
La clasificación de riesgo grave refleja la importancia del incidente dentro del sistema europeo de seguridad alimentaria. El RASFF permite comunicar rápidamente los riesgos detectados y compartir información entre las autoridades de los países relacionados con la producción y distribución de los alimentos.
¿Qué es la salmonelosis?
La salmonelosis es una infección causada por bacterias del género Salmonella. Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), puede transmitirse al consumir alimentos contaminados, como huevos crudos o insuficientemente cocinados, carne poco hecha y algunos productos lácteos sin un tratamiento adecuado, aunque también “agua contaminada, frutas y hortalizas crudas”. Según la AESAN, “es la primera causa de brotes alimentarios en la UE y en países no pertenecientes a la UE”.
Los síntomas más frecuentes son diarrea, fiebre, dolor abdominal, náuseas y vómitos. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria apunta que pueden aparecer entre seis horas y seis días después de la infección, y la mayoría de las personas se recupera en unos días. En algunos casos, puede causar complicaciones, especialmente en niños pequeños, personas mayores o pacientes con el sistema inmunitario debilitado.
La AESAN señala, sin embargo, que las mujeres en estado de gestación “no parecen presentar mayor riesgo de adquirir la infección que el resto de la población”. Eso sí, una infección en mujeres embarazadas sí que aumenta el riesgo de aparición de complicaciones.
Para prevenir la infección, se recomienda cocinar completamente los huevos, mantener una higiene adecuada durante la preparación de los alimentos, evitar la contaminación cruzada y conservar los productos a temperaturas apropiadas.
En España se notificaron provisionalmente 9.076 casos de salmonelosis durante 2025 (2.147 casos menos que en 2024), según las cifras publicadas en el Boletín de Vigilancia Epidemiológica del Centro Nacional de Epidemiología.
Controles de la industria alimentaria
Tal y como señala AESAN, los operadores de las industrias alimentarias son los principales responsables de garantizar la seguridad de los alimentos que comercializan. Para ello, deben cumplir con los requisitos higiénico-sanitarios establecidos en la legislación e implantar sistemas de autocontrol que permitan prevenir y detectar posibles riesgos microbiológicos. Son los responsables de “la puesta en el mercado de alimentos seguros”, sin perjuicio de las verificaciones realizadas por las autoridades competentes.
En relación con la prevención de la salmonelosis, la normativa de la Unión Europea establece límites microbiológicos para controlar la presencia de Salmonella en los alimentos y garantizar unas prácticas higiénicas adecuadas. Asimismo, se aplican medidas de control a lo largo de toda la cadena alimentaria, desde la producción primaria hasta el consumidor final. Estas medidas se complementan con controles oficiales periódicos mediante inspecciones, auditorías y toma de muestras, destinados a comprobar el cumplimiento de los requisitos legales por parte de las empresas alimentarias.
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