Cómo montar un bebedero para que gorriones y otras aves puedan resistir el verano

Eva San Martín

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En verano, el calor y la falta de agua no solo nos afecta a los humanos. Las aves de nuestro barrio, gorriones, vencejos, verderones y carboneros, también lo sufren. Y experimentan sus estragos de forma trágica: en plena ola de calor de junio, cientos de crías de vencejos, un ave insectívora y especie protegida por la ley, de golondrinas y de aviones, cayeron a las calles de Córdoba y Sevilla.

Los huecos de los edificios donde estas aves alojan sus nidos se convirtieron en auténticos hornos: lo que llevó a muchas crías a tratar de salir y, en muchos casos, a precipitarse y morir o quedar malheridas en la calle.

“Poco podemos hacer para ofrecer sombra a las crías de aves que anidan en los huecos de los edificios cuando sube tanto la temperatura”, explica Luis Martínez, biólogo, técnico de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) y autor de El extraordinario mundo de las aves. Pero sí hay algo sencillo que podemos poner en práctica para ayudarlas a refrescarse: colocar bebederos para aves en nuestra terraza, en azoteas de edificios, en el alféizar de la ventana (con seguridad, para que no pueda caer a la vía pública) o en el jardín, si tenemos. 

El agua ayuda a las aves del barrio a paliar los efectos de calor y les sirve tanto para beber y rehidratarse como para darse un baño refrescante que les permita bajar la temperatura. “El pequeño gesto gratuito de facilitarlas un recipiente adecuado con agua puede ayudar a aliviar el estrés fisiológico que les impone el calor, y les hace la vida un poco más sencilla”, añade Martínez.

1. Bebedero para aves del barrio: un plato de barro de maceta

El modo más sencillo de fabricar un bebedero para las aves del barrio es colocar uno de esos platos de barro que usamos bajo las macetas: lo llenamos de agua fría entre dos y tres centímetros (no más) para que no puedan ahogarse las crías y aves pequeñas. ¡Y listo! Mejor aún, que no esté esmaltado: queremos que gorriones y vencejos puedan apoyar sus patas sin resbalarse.  

En un plato de maceta pequeño podrán beber, y si colocamos varios en distintas localizaciones, mejor que mejor: así las dejamos que escojan y decidan en qué sitio se sienten más seguras. Otra clave importante para todos los bebederos: si no se ha evaporado, hay que cambiar el agua a diario. 

2. Bebedero para pájaros con plato o recipiente de plástico

Si no tenemos un plato de barro para macetas, la segunda opción es colocar un recipiente o plato de plástico de poca profundidad y cierta anchura: el agua debe tener entre dos y tres centímetros (cm) máximos. Además, cerca podemos montar un comedero para las aves con una botella de plástico

3. ¿Puedo usar un plato normal para que beban las aves? Sí, pero con piedras dentro

Si solo tenemos platos de loza, como los que usamos en casa para comer, también podemos fabricar un bebedero para refrescar a verderones, petirrojos y aviones: pero hay que colocar piedras dentro, para crear una isla donde puedan posar las patas con seguridad y sin resbalones. 

Estas islas con piedra también podemos colocarlas en los bebederos de barro o plástico: los harán más seguros y facilitan que las aves puedan salir cuando hayan terminado de beber.

4. Bebedero para pájaros con plato

Otra opción para hacer un bebedero para las aves del barrio es utilizar uno de esos recipientes grandes de yogur, de medio o de un litro y un plato para macetas de barro o de terracota. Si no tenemos, podemos fabricarlo también con un plato grande de plástico o con una bandeja similar cuya profundidad aproximada sea de dos centímetros.

Solo necesitamos hacer un agujero en el envase del yogur a un centímetro del borde, llenarlo de agua fría y poner el plato de la maceta encima. Con cuidado, agarramos todo y le damos la vuelta, de modo que el envase de yogur ahora quede encima, pero boca abajo.

El agua saldrá y quedará en el plato hasta alcanzar el agujero. A medida que gorriones y vencejos beban, el plato se rellenará con el agua que quede en el recipiente del yogur. ¡Y listo! Solo queda esperar a que aparezcan las aves y disfrutar del espectáculo de verlas beber. 

5. Y una bañera segura para las aves del barrio

Además de hidratarse, gorriones, aviones, golondrinas y vencejos, agradecerán poder darse un chapuzón seguro en agua fresca para bajar la temperatura corporal. Es sencillo: si hemos dicho que en un plato de maceta pequeño las aves podrán beber, podemos colocar uno más grande para que puedan bañarse sin resbalones. ¡Algo que agradecen sobremanera!

Para que sea seguro para las diferentes especies, el agua debe tener entre 2,5 y 10 cm de profundidad. Hay aves como las golondrinas que agradecerán poder zambullirse en mucha agua, así que podemos colocar el plato de barro sin esmaltar más grande que encontremos.  Solo nos queda meter una piedra en el medio, para que haga de isla. ¡Y listo!

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En verano, el calor y la falta de agua no solo nos afecta a los humanos. Las aves de nuestro barrio, gorriones, vencejos, verderones y carboneros, también lo sufren. Y experimentan sus estragos de forma trágica: en plena ola de calor de junio, cientos de crías de vencejos, un ave insectívora y especie protegida por la ley, de golondrinas y de aviones, cayeron a las calles de Córdoba y Sevilla.

Los huecos de los edificios donde estas aves alojan sus nidos se convirtieron en auténticos hornos: lo que llevó a muchas crías a tratar de salir y, en muchos casos, a precipitarse y morir o quedar malheridas en la calle.

“Poco podemos hacer para ofrecer sombra a las crías de aves que anidan en los huecos de los edificios cuando sube tanto la temperatura”, explica Luis Martínez, biólogo, técnico de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) y autor de El extraordinario mundo de las aves. Pero sí hay algo sencillo que podemos poner en práctica para ayudarlas a refrescarse: colocar bebederos para aves en nuestra terraza, en azoteas de edificios, en el alféizar de la ventana (con seguridad, para que no pueda caer a la vía pública) o en el jardín, si tenemos. 

El agua ayuda a las aves del barrio a paliar los efectos de calor y les sirve tanto para beber y rehidratarse como para darse un baño refrescante que les permita bajar la temperatura. “El pequeño gesto gratuito de facilitarlas un recipiente adecuado con agua puede ayudar a aliviar el estrés fisiológico que les impone el calor, y les hace la vida un poco más sencilla”, añade Martínez.

1. Bebedero para aves del barrio: un plato de barro de maceta

El modo más sencillo de fabricar un bebedero para las aves del barrio es colocar uno de esos platos de barro que usamos bajo las macetas: lo llenamos de agua fría entre dos y tres centímetros (no más) para que no puedan ahogarse las crías y aves pequeñas. ¡Y listo! Mejor aún, que no esté esmaltado: queremos que gorriones y vencejos puedan apoyar sus patas sin resbalarse.  

En un plato de maceta pequeño podrán beber, y si colocamos varios en distintas localizaciones, mejor que mejor: así las dejamos que escojan y decidan en qué sitio se sienten más seguras. Otra clave importante para todos los bebederos: si no se ha evaporado, hay que cambiar el agua a diario. 

2. Bebedero para pájaros con plato o recipiente de plástico

Si no tenemos un plato de barro para macetas, la segunda opción es colocar un recipiente o plato de plástico de poca profundidad y cierta anchura: el agua debe tener entre dos y tres centímetros (cm) máximos. Además, cerca podemos montar un comedero para las aves con una botella de plástico

3. ¿Puedo usar un plato normal para que beban las aves? Sí, pero con piedras dentro

Si solo tenemos platos de loza, como los que usamos en casa para comer, también podemos fabricar un bebedero para refrescar a verderones, petirrojos y aviones: pero hay que colocar piedras dentro, para crear una isla donde puedan posar las patas con seguridad y sin resbalones. 

Estas islas con piedra también podemos colocarlas en los bebederos de barro o plástico: los harán más seguros y facilitan que las aves puedan salir cuando hayan terminado de beber.

4. Bebedero para pájaros con plato

Otra opción para hacer un bebedero para las aves del barrio es utilizar uno de esos recipientes grandes de yogur, de medio o de un litro y un plato para macetas de barro o de terracota. Si no tenemos, podemos fabricarlo también con un plato grande de plástico o con una bandeja similar cuya profundidad aproximada sea de dos centímetros.

Solo necesitamos hacer un agujero en el envase del yogur a un centímetro del borde, llenarlo de agua fría y poner el plato de la maceta encima. Con cuidado, agarramos todo y le damos la vuelta, de modo que el envase de yogur ahora quede encima, pero boca abajo.

El agua saldrá y quedará en el plato hasta alcanzar el agujero. A medida que gorriones y vencejos beban, el plato se rellenará con el agua que quede en el recipiente del yogur. ¡Y listo! Solo queda esperar a que aparezcan las aves y disfrutar del espectáculo de verlas beber. 

5. Y una bañera segura para las aves del barrio

Además de hidratarse, gorriones, aviones, golondrinas y vencejos, agradecerán poder darse un chapuzón seguro en agua fresca para bajar la temperatura corporal. Es sencillo: si hemos dicho que en un plato de maceta pequeño las aves podrán beber, podemos colocar uno más grande para que puedan bañarse sin resbalones. ¡Algo que agradecen sobremanera!

Para que sea seguro para las diferentes especies, el agua debe tener entre 2,5 y 10 cm de profundidad. Hay aves como las golondrinas que agradecerán poder zambullirse en mucha agua, así que podemos colocar el plato de barro sin esmaltar más grande que encontremos.  Solo nos queda meter una piedra en el medio, para que haga de isla. ¡Y listo!

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Los huecos de los edificios donde estas aves alojan sus nidos se convirtieron en auténticos hornos: lo que llevó a muchas crías a tratar de salir y, en muchos casos, a precipitarse y morir o quedar malheridas en la calle.