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Cuatro beneficios de usar la copa menstrual, más allá del medioambiental

La alternativa ecológica a las compresas y tampones cada vez gana más adeptas por las numerosas ventajas que ofrece

Imagen de una copa menstrual.

Imagen de una copa menstrual. Pixabay.

El uso de tampones y compresas para retener el flujo durante la menstruación continúa siendo mayoritario entre las mujeres españolas. Sin embargo, en los últimos años les ha salido un competidor que pugna duramente por arrebatarles el trono: la copa menstrual.

Pese a que cuenta con casi 100 años de historia (la primera patente de este sistema se remonta a los años 30 del siglo XX), la copa no se ha popularizado hasta relativamente pocos años, cuando la conciencia ambiental ha comenzado a calar entre los ciudadanos. No en vano, si de algo puede presumir esta alternativa es de ser respetuosa con el medioambiente, pues al no producir residuos y ser biodegradable su impacto en el entorno es mínimo.

Pero sus virtudes no acaban ahí. Más allá de lo ecológico, la copa ofrece a sus usuarias un amplio abanico de beneficios y ventajas. A continuación, destacamos cuatro de ellas:

1. No contiene químicos

La copa menstrual proporciona una mayor seguridad e higiene, al estar fabricada en material hipoalergénico. Ello impide que la mujer desarrolle infecciones (siempre y cuando la esterilice y la use adecuadamente) u otras afecciones que los tampones pueden llegar a provocar, como es el caso del síndrome del shock tóxico (SST). Esta dolencia, aunque infrecuente bastante grave, es causada por dos tipos de bacterias, el Staphylococcus aureus y el Streptococcus pyogenes. Puede afectar a ambos sexos y a personas de todas las edades, llegando a causar fallos multiorgánicos e incluso la muerte.

Se desconoce con exactitud su relación con los tampones, pero constan numerosos casos de mujeres jóvenes en edad menstrual que la han padecido. Una de las hipótesis más extendidas apunta al hecho de que los tampones pueden generar un desequilibrio en la flora vaginal, que precisamente actúa como defensora frente a esta infección.

2. Dura hasta 10 años

La vida media de una copa menstrual es de 10 años, siempre y cuando se sigan las instrucciones para su correcto uso y cuidado. Esto es, limpiarla con agua y jabón neutro después de cada vaciado durante la menstruación, y vaciarla y esterilizarla una vez finalizado el periodo. La esterilización puede realizarse de diferentes maneras:

  • Olla: la más básica, y también la más popular, es poner a hervir la copa en una olla durante 3-5 minutos.
  • Vaso estelerizador: sumergiendo la copa en un vaso esterilizador y dejándola hervir en el microondas durante 2-3 minutos.
  • Pastillas efervescentes esterilizadoras: si prefieres evitar el agua caliente, puedes optar por una pastilla efervescente especializada en agua templada o fría y sumergir tu copa en ella. En 15 minutos estará como nueva. 
    Después de limpiarla es importante guardarla en una bolsita o caja donde no haya la posibilidad de que se ensucie ni infecte.
Vaso estelerizador para la copa menstrual.

Vaso estelerizador para la copa menstrual. Plátanomelón

3. Hasta 12 horas con ella puesta

Los químicos, como los blanqueantes, que incorporan los tampones o compresas pueden alterar el PH de la vagina, por lo que no es recomendable llevarlos (especialmente los tampones) durante más de 6 – 8 horas. En el caso de la copa, el tiempo de uso recomendado se dispara hasta las 12 horas, como máximo, aunque es cierto que esto depende del flujo que cada mujer genere.

4. Su precio

El coste de una copa menstrual, si esta es certificada y de calidad, ronda los 15 – 25 euros. Las cajas de tampones y compresas, en cambio, se sitúan en torno a los cuatro euros. Si de media cada mujer consume una caja por periodo, en 10 años el total de cajas se sitúa en las 120. Traducido a euros, son 480 en una década.

Como hemos comentado antes, con los cuidados adecuados la durabilidad de la copa puede llegar a ser de 10 años, por lo que su coste por regla es de apenas 20 céntimos.

Cómo saber cuál es mi talla de copa menstrual

Las copas menstruales, por lo general, cuentan con dos tipos de modelo: la pequeña y la grande. Para elegir la talla adecuada, se deberán atender a tres variables principales:

  • Embarazo: si se ha tenido algún parto vaginal se recomienda usar la copa grande, ya que los músculos del suelo pélvico se debilitan después del parto. En el caso de haber tenido hijos por cesárea, se aconseja la copa de talla pequeña. Aun así, puede haber excepciones ya que el peso del bebé durante el embarazo también puede producir debilitamiento de la zona pélvica, en cuyo caso es probable que sea mejor usar la copa grande.
  • Edad: a las personas menores de 30 años se les recomienda usar la talla pequeña, mientras que a aquellas que superan la treintena se les indica la contraria.
  • Estado del suelo pélvico: a pesar de las variables anteriores, pueden darse excepciones dependiendo del estado del suelo pélvico de cada mujer. Por ejemplo, una mujer de más de 30 años puede tener el suelo pélvico muy tonificado al ejercitarlo con bolas chinas o la práctica de yoga, entre otros deportes, en cuyo caso deberá usar la talla pequeña. 
Contenido ofrecido por PlátanoMelón.

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