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El Hilali: La ficción española está suspensa a nivel de representación racial

El Hilali: La ficción española está suspensa a nivel de representación racial

EFE

Madrid —

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Ayoub El Hilali es un habitual en la ficción española y su nombre figura en series como "El Príncipe", "La verdad" o, recientemente, "Madres". A pesar de ello, el actor considera que la "representación racial" en televisión está "suspensa": "Los actores árabes no rechazamos papeles de yihadista o narcotraficante, pero hay un límite", dice a Efe.

La trayectoria profesional de Ayoub El Hilali, actor español de origen marroquí, muestra una larga experiencia en multitud de proyectos ligados a la ficción nacional, así como de trabajos a nivel internacional, como su participación en la película "Exodus: Dioses y reyes" (2014), de Ridley Scott.

Sin embargo, detrás de un curriculum plagado de proyectos, de años de trabajo, del reconocimiento, la popularidad o, incluso, del dinero, hay una historia que habla de injusticias, de falta de representación, de diferencia salarial y de lucha constante.

Esa es la historia de Ayoub El Hilali (Barcelona, 1989), quien analiza junto a Efe sus inicios en esta industria, la batalla diaria que supone representar a un colectivo y la satisfacción que conlleva para él hacerlo.

"Transparente y luchador", así se define el propio actor cuando habla con Efe sobre su personalidad, la cual se ha ido forjando y "haciendo más fuerte" a base de "superar" retos que la propia industria le ha ido poniendo, hasta el punto de ser capaz de "decir 'no'" a grandes proyectos.

No obstante, sus inicios en el mundo de la interpretación traen al actor bonitos recuerdos que le hacen sonreír, especialmente cuando habla de aquel primer contacto con la actuación, que le llegó junto a su hermano, cuando ambos aún eran estudiantes de instituto, y que les "descubrió un nuevo mundo".

"Recuerdo estar una tarde en clase de matemáticas y que aparecieran dos chicas que buscaban actores y figurantes para la película 'Fuerte Apache', de Mateu Adrover, protagonizada por Lolita Flores y Juan Diego", explica el actor.

Su hermano Hamza logró el papel protagonista y a él le dieron el de "figuración especial con frase", que, como dice el actor entre risas, "era como un premio de consolación". Sin embargo, aquello se convirtió en un punto de inflexión en su vida.

"Yo tenía 14 o 15 años y en esos tres meses de rodaje me dio tiempo a descubrir un mundo que no conocía, a personas que nos aportaron muchas cosas en nuestra vida, entre ellas a nuestros representantes", argumenta.

"Decidimos estudiar pero nuestra familia no tenía los medios suficientes y tuvimos la gran suerte de darnos de bruces con el Forn de teatre Pa·tothom, una escuela de teatro de Barcelona, especializada en teatro social", apunta el actor, que recuerda cómo fueron "acogidos con los brazos abiertos" y "sintiendo que habían visto algo especial" en ellos.

Su experiencia en el teatro social, que le permitió viajar -incluso a nivel mundial-, hacer proyectos teatrales en centros penitenciarios, trabajar con colectivos vulnerables y, sobre todo, "acercar el teatro a todo el mundo", le hizo también enfrentarse al primero de sus retos.

"Yo tenía una tarjeta de residente y un número de identificación de extranjero, pero eso no te autoriza, cuando llegas a la mayoría de edad, a trabajar. Es decir, tienes que conseguir un contrato para poder acceder a una tarjeta de residencia con permiso para trabajar. Es absurdo, un sinsentido", explica el actor, que reconoce haber tenido que declinar varios proyectos que le ofrecieron por no tener ese permiso.

Tras unos años de experiencias similares, por fin le llegó la oportunidad de participar en una obra en el Teatro Lara de Madrid, la cual sentó las bases de una vida dedicada a la interpretación en la que figuran proyectos televisivos de la talla de "Pelotas" (2009), "La pecera de Eva" (2010), "El Príncipe" (2014), "La verdad" (2018), "Promesas de arena" (2019), o, el más reciente, "Madres".

Su nombre también aparece, de manera capitular, en ficciones como "El internado", "Cuéntame cómo pasó", "Mar de plástico", "Toledo" o "La que se avecina", un gran número de proyectos que le permiten hablar con conocimiento de causa en relación a la representación del mundo árabe en la ficción.

"Los actores árabes no rechazamos papeles de yihadista o narcotraficante, pero hay un límite. Son papeles súper respetables, pero hay muchos rodajes con falta de información con respecto a nuestro colectivo, diferencias salariales y un sinfín de cosas que a mi me han llevado a decir 'no'", argumenta el actor.

"Es una realidad que yo he vivido y que diariamente veo", apunta el actor, quien, como contrapunto, destaca su último papel en "Madres" como uno de los que más le ha marcado y "más identificado" se ha sentido, lo que le lleva a hablar de "satisfacción".

"Lo más satisfactorio de esta profesión es hacer papeles así y tener esa responsabilidad de representar a un colectivo que día a día lucha por estar ahí. Las cosas están cambiando, pero la ficción española está suspensa a nivel de representación racial", remata.

Se apoya, así, en la transparencia y el carácter luchador que le caracterizan para concluir su argumentación: "No quiero caer en victimismos. Hablo de una realidad que vivimos día a día y por la que yo lucho constantemente, pero son las productoras y las cadenas las que también tienen que unirse a esa lucha y buscar el cambio".

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Publicado el
7 de junio de 2020 - 15:43 h

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