España no suspenderá el concierto de Kanye West porque no corresponde al Gobierno “cancelar por las opiniones de los artistas”

Cuatro países han cancelado los conciertos que Kanye West iba a dar en sus territorios tras sus comentarios ensalzando el nazismo: Francia, Reino Unido, Polonia y Suiza. Por el momento se mantiene su visita a España, prevista para el próximo 30 de julio en el Metropolitano, evento de cuyo futuro se ha desligado este lunes en nombre del Gobierno el ministro de Cultura, Ernest Urtasun.

El responsable ha asegurado que le “repugnan” las manifestaciones vertidas en el pasado por el rapero: “No me gustan nada y me parecen fuera de lugar”. No obstante, ha indicado que “no le corresponde al Ministerio promover la cancelación de ningún concierto por las opiniones que haya tomado cualquier artista”, y que la decisión debe tomarla el promotor del evento. “Más allá del rechazo que me producen sus declaraciones, no me corresponde a mí”, ha insistido.

La actuación de Kanye West en Reino Unido sí fue cancelada por el Gobierno del país, que le denegó el permiso para viajar. El cantante, también conocido como Ye, era el cabeza de cartel del festival Wireless, que acabó siendo cancelado tras la baja del rapero.

“El antisemitismo en todas sus formas es abominable, y reconocemos el impacto real y personal que estos problemas han tenido. Como dijo Ye hoy, reconoce que las palabras por sí solas no bastan, y a pesar de ello, aún espera tener la oportunidad de entablar un diálogo con la comunidad judía en el Reino Unido”, señalaron desde el festival con respecto a los comentarios antisemitas, racistas y pronazis vertidos por Kanye West en los últimos años.

El rapero estadounidense pospuso hace un mes el concierto que iba a ofrecer en Francia el 11 de junio, anticipándose a la posible prohibición de entrada al país por sus declaraciones antisemitas. La suspensión del evento fue su respuesta a las palabras del ministrio de Interior francés, Laurent Nuñez, días antes, que había anunciado que estaba estudiando vías legales para prohibir la actuación.

Previamente, el alcalde de la ciudad Benoît Nuñez había expresado su rechazo a que Kanye West hiciera de Marsella “una vitrina para quienes promueven el odio y el nazismo desinhibido”. “Tras mucha reflexión, he decidido posponer mi concierto en Marsella hasta nuevo aviso”, justificó el rapero en su perfil de X.

En Polonia, los administradores del Estadio de Silesia donde se iba a celebrar su concierto optaron por cancelarlo tras la amenaza por parte del Gobierno de impedir su entrada. “No puedo imaginar que en Polonia, un país donde se asesinó a personas en los campos de exterminio nazis, podamos organizar un concierto de un artista que abiertamente dice admirar a Hitler, promueve la ideología nazi y se lucra vendiendo camisetas con esvásticas”, afirmo en una rueda de prensa la ministra de Cultura polaca, Marta Cienkowska.

El recinto decidió rescindir el contrato con la empresa organizadora del recital “tras recibir presiones por el historial de declaraciones del artista”, según recogió la agencia de noticias polaca PAP.

El último territorio europeo en sumarse a dejar a West actuar fue Suiza. El FC Basel, el club de fútbol de la ciudad de Basilea en cuyo estadio iba a tener lugar el concierto en junio, canceló la actuación a finales de abril. “Hemos decidido no continuar con el proyecto, ya que no podemos, de acuerdo con nuestros valores, ofrecer una plataforma al artista en cuestión en este contexto”, expresaron.