El presidente de la CHJ afirma en el Congreso que el día de la dana a las 17:00 había información para enviar el Es-Alert
El presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Miguel Polo, ha comparecido este lunes en la comisión de investigación del Congreso sobre la Dana de octubre de 2024 que dejó 230 fallecidos.
Polo ha comentado que las obras de emergencia que se aprobaron tras la riada estarán finalizadas en junio y que son actuaciones puntuales de defensa de núcleos urbanos que “en la mayoría de casos mejoran o como mínimo igualan la situación de seguridad anterior a la dana”, mientras que ha explicado que el resto de proyectos destinados a mitigar las avenidas del futuro “forman parte del plan que ha aprobado el ministerio”.
Sobre el proyecto de encauzamiento del barranco de la Saleta que discurro por el casco urbano de Aldaia ha descartado que traslade el problema al barrio del Cristo, como ha planteado la diputada de Compromís, Águeda Micó: “No hay una transferencia del problema, es un encauzamiento soterrado que solo permite que pase el caudal que tiene de capacidad; si se superara discurriría por el caudal actual. Las obras se diseñan para un nivel de riesgo. Allí no se puede hacer una obra de mayor capacidad de lo que cayó el día de la dana, pero las soluciones que aporta el ministerio incluyen actuaciones de laminación aguas arriba que evitarían que los caudales fueran los mismos”.
En cuanto a la información de la que disponía la CHJ los días previos de la dana, el presidente del organismo ha afirmado que a través de Emergencias de la Generalitat llegaban al Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) los boletines que remitía la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y ha puesto de relieve que en contraposición con el Gobierno valenciano, “el día 25 la Generalitat de Catalunya sí que convocó una reunión de coordinación”.
Polo ha explicado que la primera reunión que tuvo el 29 de octubre fue a las 8.30 horas de la mañana con el equipo directivo de la CHJ porque “todo el mundo sabía que venía una dana” y posteriormente se les convocó a una reunión a las 9.30 horas con la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé. El responsable de la CHJ ha aclarado que después acudió a la inauguración de un curso a las 11.00 horas en la Universidad Politécnica y que a las 12.00 horas estaba de nuevo en la sede del organismo, de la que no salió hasta el día siguiente.
El responsable de la CHJ ha afirmado que la Ley de Emergencias es muy clara en quién tiene las competencias y quién tiene que dirigir una emergencia igual que las directrices de Protección Civil frente al riesgo de inundaciones también es muy clara sobre la planificación. A la vista de lo sucedido “es evidente que no hubo ninguna planificación y que por lo que vimos en el Cecopi aquello era un caos y quien tenía que tomar las decisiones no las tomaba” y ha calificado de “sorprendente” que en la reunión “se tuviera que explicar qué es un escenario de emergencia de una presa, que es algo que está recogido en el Plan de Inundaciones de la Generalitat Valenciana”.
En cuanto al envío del Es-Alert a la población, ha considerado que a las 17.00 horas ya había datos e información suficiente para enviar el mensaje de alerta: “Eso como punto extremo porque si se hubiera hecho una planificación por la mañana se podría haber tomado decisiones antes, a las 17.00 horas ya había caudales muy importantes circulando por algunos cauces y a las 15.30 horas se habían reactivado las lluvias”.
Según Polo, “después de comunicar que en la presa de Forata se va a declarar un escenario de emergencia por la gravedad hidrológica, no por la seguridad de la presa, la consellera en su primera intervención dice que no va a haber evacuaciones, a lo que yo digo que se envíe un mensaje a la población poco después en torno a las 17.00 horas”, al tiempo que ha apuntado a que el problema del Cecopi no fue formato, sino la hora a la que se convocó, horas después de que se supiera que Utiel ya estaba inundado.
Sobre si en vista de la gestión de la Generalitat, hubiera sido conveniente que se activara la emergencia nacional, ha considerado que “lo que la gente necesitaba era que se le avisara, no una declaración 2, 1 o 3” y ha asegurado que daba por hecho que la información que enviaba la CHJ se estaba utilizando y remitiendo a los ayuntamientos y que había más coordinación tal y como dice el Plan de Inundaciones“.
Polo ha asegurado que de haber estado realizadas las obras de encauzamiento del barranco del Poyo, las consecuencias de la riada habrían sido “similares” porque “no hay obras infalibles, se diseñan para unos niveles de riesgo”. En el caso del proyecto de adecuación del barranco del Poyo cuentan con una capacidad de absorción de 800 metros cúbicos por segundo, pero en la dana se dio “una punta de 3.500 metros cúbicos por segundo” al tiempo que ha insistido en que “las obras pueden servir para salvar bienes, pero lo que salva vidas son los avisos a la población porque la gente puede adoptar medidas de autoprotección”.
En cuanto a las actuaciones que se están desarrollando por parte de la CHJ ha explicado que el ministerio ha adjudicado cinco proyectos de mejora en la cuenca del Magro y ha descartado la construcción de la presa del Marquesado porque “no hay un lugar adecuado para su ubicación”. Además, ha explicado que se está ampliando la red de pluviómetros y que el mejor sistema de alerta temprano (SAT) es “acudir a la información meteorológica y a la información en tiempo real que se ofrece a través de los pluviómetros, que es lo que puede permitir controlar una avenida en un barranco”.
Polo ha defendido que hizo lo que tenía que hacer el día de la dana y ha pedido que no se le achaquen funciones o responsabilidades que no le corresponden: “Lo que tenían que haber hecho otros es su trabajo, la CHJ hizo lo que tenía que hacer y no cometió ni un solo fallo. Lo que confiaría es que los demás hacen lo que tienen que hacer, yo no soy Superman, si me tengo que poner de Superman lo hago, pero la CHJ hizo lo que tenía que hacer”.
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