Una niña ceutí que participaba en una protesta en Ceuta es acosada por otros manifestantes: “Invasora, tienes tuberculosis”
Una nueva manifestación recorría este domingo la ciudad de Ceuta para, entre otras reivindicaciones, mostrar su preocupación sobre la vuelta al colegio de los niños de la ciudad. Algunos de sus lemas exigían la protección de los menores en el regreso a las aulas, cuando una adolescente de piel morena se unió a la marcha junto a su prima. La menor entonaba junto al resto los cánticos sobre el abandono de la ciudad, incluso pedía la expulsión de los migrantes llegados a finales de julio, cuando percibió que uno de los gritos de “invasores” estaba dirigido hacia ella. “Tú de dónde saliste, invasora”, le espetó una mujer, con una bandera de España en sus manos. De pronto, los ojos de una parte de los participantes se enfocaron en ella. Pidieron su expulsión y le exigieron mostrar su DNI para justificar que, efectivamente, era caballa, como la niña no paraba de repetir.
La supuesta “invasora” se llama Soraya Eguizabal El Hamdaoui, tiene 13 años y es caballa –apodo con el que se conoce a la población natural de Ceuta–, de padre vasco y madre ceutí. Sus rasgos, de tez morena, despertaron el racismo de algunos de los manifestantes, según presenció elDiario.es. La niña estaba en su casa y una manifestación que, entre otros asuntos, decía defender la seguridad de los menores de la ciudad en la vuelta al colegio, pasaba por las proximidades de su vivienda.
“Llamé a mi prima porque nunca había ido a una manifestación y pensé que era importante, porque a veces sí tengo miedo de esta situación”, explica la menor en conversación con elDiario.es. Cuando alcanzaron a las decenas de personas que se aproximaban a la frontera del Tarajal, una mujer la increpó: “Tú donde saliste, invasora, enséñeme el DNI. Te vi en el hospital con tuberculosis”, afirmó una de las participantes de la marcha, según aparece recogido en la denuncia registrada en comisaría este domingo por la madre de la menor, a la que ha accedido este medio.
Bajamos corriendo para ir con ella y, cuando llegamos a la altura de la playa del Tarajal, un hombre empezó a llamarla 'invasora' y a hacerle fotos a la niña
La niña llamó a su madre para explicar lo sucedido. “Bajamos corriendo para ir con ella y, cuando llegamos a la altura de la playa del Tarajal, un hombre empezó a llamarla 'invasora' y a hacerle fotos a la niña”, cuenta Fatima El Hamdaoui, la madre de la niña acosada por los manifestantes. “Fui directa a decirle: '¿Tú sabes que con quien estás hablando es mi hija?”, explica la madre.
Según la denuncia, El Hamdaoui “se dirige a ese señor y le pregunta por qué le está tomando fotos a la niña, respondiéndole este 'que es una invasora' a lo que la declarante le respondió que era su hija menor y era española, mostrándole el DNI”. A su vez, añade el escrito, la esposa del hombre seguía increpando a la niña diciéndole: “Invasora, yo la vi entrar ayer”.
Este medio presenció este momento de la marcha. Entre vítores de “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende” o “un caballa nunca se rinde”, elDiario.es fue testigo de los insultos lanzados por parte de los manifestantes a la menor. Uno de los manifestantes le puso a la adolescente una bufanda de la bandera de España para que se la rodease y, de esta forma, “evitar” los ataques. Posteriormente, una de las vecinas se acercó a la niña y su familia para calmar la situación y pedir perdón por el ataque verbal. Mientras, tres militares, que patrullaban por la zona, atendieron a las afectadas y mostraron su solidaridad ante lo sucedido.
“Lo de ayer ha sido lo más indignante que he podido vivir”
Un día después de los hechos, la madre de la niña aún dice estar procesando la situación. “Lo de ayer ha sido lo más indignante que he podido vivir. Estoy en contra de lo que ha pasado en mi tierra, pero siempre he dicho, esta gente no tiene la culpa, no tenemos tratarlos mal. Y ahora atacan hasta a mi hija que es caballa”, dice con indignación la mujer. “Mi niña quería ir a la manifestación porque escuchó que era por los menores, por la vuelta el cole, y se encuentran con que acaban insultando a una menor ceutí”, añade.
La madre, igual que la niña, destacan la ropa deportiva que llevaba puesta la menor, como si esa fuese una de las razones de haber sido increpada. “Se fue con un chándal, ella es muy morenita de piel y la llamaron invasora”, explica. “Fui a la manifestación y me puse lo primero que vi. Y, claro, todos iban con camisas de España”, comenta la menor.
Yo entiendo que en esas circunstancias hay que proteger a una menor, esperaba que se expulsase a la persona que atacó e insultó a una niña o cogiese los datos, pero no fue así
24 horas después, la adolescente dice sentir miedo “por las dos partes” (ceutíes y migrantes). “No me sentía segura para ir al instituto y ahora me va a confundir la gente de mi misma ciudad. Da miedo, pero estoy siempre con mi madre”, sostiene la chica, que empezará el instituto este martes. “Es verdad que tenía mucho miedo de los migrantes, pero, no me han hecho nada. Solo sentía que miraban raro, pero no ha pasado más. Solo me han hecho los manifestantes, aunque 'los invasores', como no los conozco y están por las calles, me dan más miedo”, dice la niña.
La madre de la menor asegura que, durante la manifestación, informó de los hechos a los agentes policiales del operativo de seguridad. “Yo entiendo que en esas circunstancias hay que proteger a una menor, esperaba que se expulsase a la persona que atacó e insultó a una niña o cogiese los datos, pero no fue así”, indica El Hamdaoui, quien finalmente se fue directamente de la manifestación a comisaría para registrar la denuncia. La mujer, también ceutí, dice sentirse decepcionada por parte de sus vecinos en lo referido a la actitud de parte de los participantes de muchas manifestaciones con respecto a la comunidad musulmana de la ciudad, lo que a su juicio está dividiendo a la sociedad caballa.
Situaciones similares
“Se quejan de que no participa mucho la comunidad musulmana en las protestas, pero por estas cosas no me voy a encargar de que ninguna comunidad venga”, apunta la denunciante de los hechos. Los hechos denunciados coinciden con situaciones documentadas por elDiario.es en esa y otras protestas similares. Esa misma mañana, una de las periodistas que firma esta noticia se encontraba en la frontera del Tarajal entrevistando a los migrantes que habían decidido regresar a Marruecos por su cuenta, cuando llegó la protesta a este punto. Cuando los vecinos observaron a algunos jóvenes marroquíes comenzaron a increparles. “¡Fuera, fuera!”, les dijeron a gritos, lo que empujó a los chavales a escapar a la carrera. Al ver que la reportera de este medio, que estaba charlando con ellos, permanecía en las inmediaciones, se dirigieron a ella: “Puta mora, periodista”, bramaron. Anteriormente, la otra reportera que firma esta información fue expulsada de la protesta por la policía, impidiendo su derecho a la información, cuando varios manifestantes empezaron a increpar a ella y la fotógrafa por ser confundidas con personal “de una ONG” pese a mostrar su tarjeta de prensa en distintas ocasiones.
La manifestación celebrada este sábado contra la instalación de un campamento en el puerto de Ceuta, después de que el Gobierno se hiciese con el control de este, también acabó con insultos por parte de una decena de vecinos ceutíes a algunas personas racializadas que observaban el mar en el puerto de la ciudad autónoma. “Invasores. Qué vergüenza. A Marruecos”, gritaron en un inicio. Posteriormente, los insultos fueron dirigidos a las personas blancas que se acercaban a hablar con ellos, entre ellas una menor ceutí y otra de las periodistas que firma esta pieza que entrevistaba a un joven palestino y a un chico inglés que pasaba la tarde en el muelle.
“¡Puta! Habla con ellos y luego te quejas si te violan. Ojalá os violen, guarras”, dijo una de las mujeres participantes. La menor que fue acosada junto a la periodista de elDiario.es tenía 16 años y se encontraba con su primo, marroquí, que había cruzado a la ciudad el pasado 30 de julio. “Yo estaba aquí tranquila y una señora con un perro me empezó a llamar puta y de todo. Me parece muy bien que se manifiesten todos los días para 'salvar al pueblo', pero a mí que no me griten ni me graben. Solo estoy con mi primo”, dijo la adolescente a elDiario.es después de los hechos. Este medio ha comprobado que durante este tipo de manifestaciones la policía no actúa en defensa de las personas atacadas ante este tipo de insultos con carga de odio y discriminación si no se produce violencia física.