El Defensor del Pueblo alerta del colapso del mercado de la vivienda y el aumento de desahucios de familias vulnerables
El Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, ha advertido en su Informe Anual 2025 sobre el preocupante incremento de las quejas de familias vulnerables, muchas con menores a cargo, afectadas por desahucios judiciales de su vivienda habitual. Esta situación de emergencia habitacional se produce en un contexto de mercado extremadamente tensionado. Según un estudio de Idealista publicado también este martes, la oferta de viviendas en alquiler en España se ha desplomado un 61% desde 2020, mientras que los precios han escalado un 40% en el mismo periodo, dificultando aún más el acceso a un techo digno.
Gabilondo ha subrayado que las actuaciones realizadas por su institución en relación con estos lanzamientos reflejan la gravedad de la crisis, pasando de las 60 intervenciones en 2023 a las 142 registradas en 2025. El Defensor del Pueblo ha asegurado que una de las principales quejas que trasladaron los ciudadanos afectados por un desahucio es el silencio por parte de la Administración y desconocimiento sobre lo que pasaría tras el lanzamiento de su vivienda, lo que genera en los afectados inseguridad e incertidumbre. A menudo, los afectados trasladan lo que perciben como pasividad de los servicios sociales y que estos actuaban improvisando planes una vez surge el problema residencial.
Por ello, Gabilondo ha pedido a las administraciones locales que tengan previstos dispositivos de alojamiento temporal, destinado a solventar emergencias en la fecha en la que tiene la certeza de que se va a ejecutar el desahucio. Además, ha indicado que se debe trasladar a las personas afectadas esta información para que sepan que existen alternativas habitacionales planificadas y evitar en lo posible la incertidumbre y el desasosiego.
Oferta de alquiler desplomada
En su informe, el Defensor del Pueblo ha vuelto a poner de relieve las enormes dificultades a que se enfrenta el ejercicio del derecho a la vivienda y la preocupación que le suscita que el problema se haya intensificado, como consecuencia del aumento en la última década de los precios de la compra y del alquiler, que ha sido superior al incremento de los salarios y de la capacidad adquisitiva de la ciudadanía.
Dados los altos precios de la vivienda y las exigencias de solvencia necesarias para obtener financiación hipotecaria destinada a su compra, la tensión se ha desplazado hacia la demanda de alquileres, cuyos precios llevan varios años aumentando en porcentajes muy elevados, en un contexto de incremento significativo de la población y una no suficiente construcción de vivienda.
La realidad estadística del mercado respalda esta preocupación social. Ciudades como Barcelona lideran la caída de la oferta de alquiler con un descenso del 90% respecto a 2020, seguidas de Granada, Palma y Madrid, donde la reducción supera el 73%, según el citado informe de Idealista.
El estudio analiza la evolución del mercado del alquiler en los últimos cinco años, desde el inicio de la pandemia, cuando el estado de alarma provocó un aumento significativo del 'stock' disponible debido al parón de la actividad y la poca firma de contratos durante varios meses. Ese incremento de la oferta, especialmente notable en los mercados más dinámicos, vino acompañado de una bajada de precios que incentivó a muchas familias a cambiar de vivienda o acceder al alquiler. Sin embargo, cinco años después, el escenario ha cambiado de forma significativa. Así, muchas de las viviendas que salieron al mercado en 2020 regresan ahora con precios un 40% superiores, pero en un contexto de menor disponibilidad y mayor demanda.
Esta escasez ha provocado que la competencia por cada vivienda disponible se dispare en todas las capitales españolas, intensificándose especialmente en Lleida, Palma, Burgos y Barcelona. En paralelo, el encarecimiento de las rentas ha sido generalizado y persistente, con Valencia a la cabeza tras registrar una subida del 82% en cinco años, seguida por Alicante, Segovia, Barcelona y Palma.
La competencia se dispara en todas las capitales. La baja oferta de pisos disponibles ha intensificado la competencia por cada vivienda. Lleida y Palma lideran este incremento, seguidas de Burgos, Barcelona y Granada. Ninguna capital ha registrado descensos en este indicador, aunque los aumentos más moderados se han producido en Ceuta, Cuenca, Pontevedra, Lugo y Badajoz.
Crecimiento de precios muy por encima de los salarios
El Defensor del Pueblo también ha destacado que el aumento de los precios de compra y alquiler en la última década ha sido muy superior al incremento de los salarios y de la capacidad adquisitiva de la ciudadanía. Gabilondo ha señalado que el crecimiento acelerado de las viviendas de uso turístico ha reducido y encarecido el mercado del alquiler permanente, desequilibrando el tejido social y económico de los municipios. Además, la institución recoge las quejas de propietarios por la demora en recibir las compensaciones previstas por la moratoria antidesahucios, que en algunos casos se alargan más de un año pese a tener un plazo de resolución de tres meses.
Ante este escenario, Gabilondo aboga por aplicar de manera efectiva la Ley por el Derecho a la Vivienda para limitar los precios y frenar la expansión del alquiler turístico en los municipios afectados. La institución insta a los poderes públicos a realizar un aumento significativo del parque de vivienda pública y protegida destinada al alquiler hasta alcanzar la media europea. Asimismo, reclama mayor agilidad en la gestión de las ayudas, denunciando que los fondos destinados a sufragar el alquiler a menudo llegan con meses de retraso y no cubren todas las solicitudes.