El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha pedido “cautela” este lunes ante las informaciones que están vinculando su petición de reducir la velocidad en esta línea y otras de alta velocidad por las vibraciones en las vías con el accidente mortal en Adamuz (Córdoba). “No sabemos las causas del accidente, de momento es especular”, dicen en el sindicato, que piden “no ser frívolos” y centrar ahora la atención en las víctimas. “Aún hay rescates”, destacan.
Es el mismo mensaje que repiten el resto de sindicatos más representativos del sector ferroviario, CCOO, UGT y CGT, que indican a elDiario.es que no tenían constancia de problemas de seguridad en el tramo afectado por el accidente ni, por tanto, denuncias al respecto.
Los representantes de los trabajadores ferroviarios, en un día de luto para el sector ante el primer accidente mortal de la alta velocidad en España en el que hay al menos 39 personas fallecidas y un centenar de heridos, piden que una “investigación seria” y que se esclarezcan las causas del accidente, que reiteran que “aún se desconocen”.
De momento, han trascendido algunos datos sobre las circunstancias del siniestro, que involucró a dos trenes (un Iryo y un Alvia), que se cruzaron en un fatal lapsus de 20 segundos que impidió que se activara el sistema de frenos.
Qué se sabe de las vibraciones en las vías
Este lunes, varias informaciones han recordado que el pasado agosto el sindicato Semaf pidió una reducción de la velocidad en la línea afectada por el accidente de Adamuz ante la existencia de vibraciones en los trenes.
Fuentes de Semaf explican a elDiario.es que el escrito a Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) y a Adif pedía una reducción de la velocidad de 300 a 250 kilómetros por hora “en varias líneas” en las que se habían detectado “un aumento de las vibraciones”. “Pero en este tramo se circula más despacio”, advierten los maquinistas.
En el tramo donde su produjo el siniestro, la velocidad no es de 300 km/hora sino de 250 km/hora, ha explicado el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia. Además, los tren conducían por debajo de ese umbral, “a 205 y 210 km/h”, lo que lleva a pensar a Renfe que no era un problema de exceso de velocidad.
En Semaf piden “no vincular” su escrito sobre las vibraciones y la velocidad al accidente. “Ni vincular, ni desvincular. Es que no sabemos nada en estos momentos, han podido ser mil cosas. Desconocemos las causas y eso es especular”, insiste el sindicato de maquinistas.
En un comunicado, el sindicato había descartado también que la singularidad de esta línea de tener el sistema de seguridad y señalización LZB, a diferencia del ERMTS que está en el resto de líneas, sirva para explicar el accidente, ya que es otro sistema igualmente aceptable, recoge la agencia Europa Press.
“Ha sido un accidente grave del que se desconocen las causas que lo han provocado. Ahora lo más importante, por encima de cualquier cosa, es atender a las víctimas. Estamos haciendo todo lo posible para poner a disposición de los compañeros que hayan resultado afectados todos los recursos que sean necesarios”, ha señalado el sindicato en este comunicado.
Ha sido un accidente grave del que se desconocen las causas que lo han provocado. Ahora lo más importante, por encima de cualquier cosa, es atender a las víctimas
El accidente ha provocado al menos 39 muertos y 152 heridos, pero los servicios de rescate siguen trabajando en el lugar del siniestro. Todo comenzó este domingo alrededor de las 19:45 horas en el término municipal de Adamuz, cuando el tren de alta velocidad Iryo 6189, que cubría la ruta entre Málaga y Madrid, descarriló en los desvíos de entrada de la vía 1.
Este descarrilamiento inicial provocó que tres de los vagones del convoy de Iryo invadieran la vía contigua, por la que circulaba en ese momento un tren Alvia de Larga Distancia que realizaba el trayecto desde Madrid hacia Huelva.
Como consecuencia de la invasión del carril contrario, la cabecera del tren Alvia impactó contra uno o varios coches del Iryo, lo que causó que el Alvia saliera despedido y sus dos primeros vagones cayeran por un terraplén de cuatro metros de altura.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha avanzado que los técnicos aún no pueden explicar el siniestro: “El tren Iryo no llega a cuatro años y la vía está renovada. El accidente es extraño, en una recta y realmente están todos extrañados. Es muy raro y difícil de explicar”, afirmó en una rueda de prensa esta madrugada.
“Especular crea más ansiedad y dolor a las víctimas”
Pedro Gómez, responsable del sector Ferroviario de UGT en Andalucía, pide dar tiempo a los investigadores, de una comisión especializada en accidentes de trenes. “Especular y difundir bulos solo crean más ansiedad a las víctimas y dolor”, denuncia Gómez.
El responsable de UGT advierte de que la velocidad en el tramo del accidente era inferior a los 300 km/h que habían pedido reducir los maquinistas en ciertos puntos. “Están intentando crear un ambiente de inseguridad y de psicosis que no es cierto”, critica Pedro Gómez.
Fuentes de CCOO también piden prudencia y “ser muy respetuosos a la hora de elucubrar las causas” del siniestro. En el sindicato indican que “no tenían sospecha ni denuncias” de problemas de seguridad en la zona del accidente, cuyas vías habían sido renovadas hace unos meses y el tren había pasado la revisión hacía unos días. “Eso no quita que pueda ser un problema de la infraestructura y del tren, pero no lo sabemos, hay que esperar a la investigación”, indican en CCOO.
Por otro lado, varias informaciones destacan que el PP había preguntado en el Senado por esta vía que ha sufrido el accidente. La pregunta del Partido Popular en la Cámara Alta cuestionaba sobre los “retrasos” en la línea, que desde el Gobierno explicaron por “dos incidencias técnicas que afectaron a los sistemas de señalización en la línea ferroviaria de alta velocidad entre Adamuz y Villanueva de Córdoba”, que fueron atendidas y resueltas.