El presidente de la CEOE seguirá siendo Antonio Garamendi: se encamina a un tercer mandato sin rivales
Antonio Garamendi se presentará sin ningún rival a la elección de la presidencia de CEOE. La gran patronal española no ha recibido ninguna candidatura alternativa a la suya para hacerse con el liderazgo de la organización empresarial, que podían presentarse hasta este lunes 24 de agosto. Por ello, no habrá votación y se prevé que Garamendi será elegido por aclamación el próximo 1 de octubre, como recogen los Estatutos de la patronal.
El empresario vasco se encamina así a su tercer mandato al frente de la organización de empresarios españoles después de que CEOE eliminara en 2023 el máximo de dos establecido bajo la presidencia de su predecesor, Juan Rosell, y que entonces Garamendi defendió.
En la presidencia de CEOE desde hace ocho años, a finales de 2018, esta próxima elección colocará a Antonio Garamendi en su puesto —en principio— hasta entrado 2030.
Sin rival frente a las críticas del pasado
Las patronales españolas congregadas en la CEOE apuestan por tanto por el continuismo en su dirección para los próximos cuatro años, al no plantear dirigentes alternativos a Antonio Garamendi, que no siempre ha contado con un aval cerrado a su liderazgo.
En 2018, el empresario se hizo con el liderazgo de la patronal por aclamación, al ser también el único candidato en esos comicios tras la marcha de Rosell (que había cumplido el máximo de dos elecciones).
Su primer mandato estuvo marcado por la formación del primer gobierno de coalición progresista en España desde la II República, así como por la pandemia de COVID. En este marco, su dirección se caracterizó por la firma de varios acuerdos con el Gobierno y los sindicatos, tanto de medidas como los ERTE durante la crisis, pero también de normas de gran calado como la reforma laboral de 2021.
Debido a estos acuerdos, crecieron las críticas de ciertos empresarios y patronales contra Garamendi por “moderado”, mientras que en varias patronales le acusaban también de “autoritario” y excesivamente “personalista”. Estas críticas encontraban ecos en importantes organizaciones, como la madrileña CEIM y la catalana Foment, así como en la patronal de pymes (Cepyme).
Así, en las elecciones de 2022, sonaron varios nombres para dar la pelea a Antonio Garamendi al frente de CEOE, especialmente en estas tres patronales, como el de Gerardo Cuerva, entonces presidente de Cepyme.
Finalmente, los nombres más sonados en los corrillos no dieron el paso adelante y, aun así, desde Foment se impulsó una candidatura alternativa al vasco a través de Virginia Guinda, vicepresidenta de la patronal catalana. Garamendi ganó con el 83% de votos, pero ya tuvo que enfrentarse a las urnas y asumir cierto descontento con su gestión.
De cara a estas elecciones de 2026, todo indicaba que Antonio Garamendi pretendía sumar un tercer mandato y que Gerardo Cuerva, de perfil más conservador y con el que las relaciones se habían deteriorado cada vez más, podría —ahora sí— disputarle el puesto. Pero las elecciones de Cepyme eran previas a las de CEOE y Garamendi impulsó una candidatura alternativa a la de Cuerva, la de Ángela de Miguel, que logró hacerse con la presidencia de la patronal de pymes.
De Miguel ganó, no obstante, por la mínima y tras una campaña muy dura que había sembrado una auténtica división en muchas patronales. Por ello, había dudas sobre si Gerardo Cuerva daría la batalla a Antonio Garamendi en los comicios para dirigir CEOE. Aunque estas fueron alimentadas por las denuncias de un empresario próximo a Cuerva contra la dirección de CEOE este mismo junio, finalmente no ha sido así.
Con varios gestos de Garamendi en los últimos años a las patronales que habían sido más críticas en el pasado, como la madrileña y la catalana, fuentes empresariales indicaban a este medio que las relaciones habían mejorado y mostraban su apoyo al actual presidente de CEOE, que ha endurecido su tono y actitud contra el Gobierno en los últimos años, especialmente contra la vicepresidenta Yolanda Díaz.
A la espera de elecciones en la política
La próxima dirección de la patronal tiene que lidiar con un importante contexto de fondo: las elecciones políticas que se avecinan en España en 2027, con comicios en ayuntamientos, comunidades y el gobierno central.
Así, Antonio Garamendi será el encargado de tratar y negociar con el próximo Ejecutivo que salga de las urnas del país, ya sea continuista del actual progresista o —como desean muchas patronales— que implique un cambio a la derecha.
Los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, han sostenido en varias ocasiones que la política está afectando cada vez a las negociaciones con la CEOE, con su veto a cualquier medida que involucre al Gobierno a la espera de la llegada del próximo ejecutivo.
Los representantes de los trabajadores exigen además a la patronal negociar ya un gran pacto de negociación colectiva (el llamado AENC), tras caducar el último en 2025, para marcar una senda de aumentos salariales para los próximos años. Un importante acuerdo bilateral para la marcha económica del país y que, en caso de mantenerse el bloqueo actual, CCOO y UGT ya han advertido de que combatirán con un aumento de la conflictividad en las empresas y sectores que negocien sus convenios colectivos.