Tambores de guerra “sucia” en las elecciones a liderar la CEOE que aspira a ganar de nuevo Antonio Garamendi
Vuelven a agitarse las aguas en la patronal española. A unos meses de que se celebren las elecciones a la presidencia de CEOE, que Antonio Garamendi aspira a volver a ganar y en las que no suenan de momento candidaturas alternativas, esta semana CEOE ha acelerado por sorpresa el calendario electoral solo unos días después de que resurgieran varias denuncias de un empresario contra miembros de la cúpula de la gran patronal. El denunciante ha logrado la condición de “informante protegido” por las autoridades, adelantó El Confidencial, por lo que lo más probable es que Garamendi y otros cargos sean citados por este caso.
Las acusaciones no son nuevas, parten de un empresario segoviano y antiguo vicepresidente de la patronal de las pymes, José Manuel de Riva Zorrilla, que ya las denunció públicamente y en los órganos internos de CEOE y Cepyme –que no en los tribunales– en el contexto de guerra abierta en las elecciones en Cepyme celebradas el año pasado.
Antonio Garamendi promovió una candidatura alternativa al entonces líder de las pymes, Gerardo Cuerva, del que se había distanciado y que estaba erigiéndose como una figura crítica y más ultra frente al empresario vasco. De Riva era uno de los apoyos de Cuerva en la batalla electoral, que ganó finalmente por la mínima la candidata de CEOE, la vallisoletana Ángela de Miguel.
Antes de los comicios, se publicaron varias informaciones tachadas de “guerra sucia” por parte de CEOE sobre presuntas irregularidades que señalaban a varios miembros del entorno de Garamendi. Por ejemplo, contra Lorenzo Amor, presidente de la asociación de autónomos ATA, por “conflictos de intereses” y “facturar a nombre de su mujer” debido a contratos de ATA a una consultoría propiedad de la esposa de Amor.
También contra Ángela de Miguel, por supuesto “trato de favor” de su despacho de abogados a través de la Fundación pública de mediación laboral de Castilla y León (SERLA), entre otros. Las denuncias presentadas por José Manuel De Riva en las Comisiones de Régimen interno de las dos patronales fueron archivadas y hasta aquí parecía que habían llegado sus acusaciones. Hasta este lunes.
El “informante protegido” y sus consecuencias
El Confidencial publicó a comienzos de semana que José Manuel de Riva ha recibido el amparo de la Autoridad Independiente de Protección del Informante (AIPI), organismo público de protección de denunciantes de corrupción o irreglaridades presidido por el catedrático Manuel Villoria, por un escrito presentado contra Antonio Garamendi y otros miembros de la cúpula de CEOE sobre las irregularidades denunciadas en el desarrollo de las elecciones de Cepyme.
Según este medio, la documentación, entregada en septiembre del año pasado, apunta a hechos que pueden referirse a eventuales delitos de corrupción en los negocios, contra la Hacienda Pública y contra la Seguridad Social, de apropiación indebida y de administración desleal. Pero sin que haya, a día de hoy, ninguna denuncia presentada contra el presidente de la CEOE en ningún tribunal.
La AIPI certificó la condición de informante protegido a José Manuel De Riva, al entender que cumplía los requisitos para ello, aunque precisa que ese certificado “no prejuzga la veracidad de los hechos comunicados ni el resultado de las investigaciones futuras”, recoge El Confidencial.
Independientemente de si alguna de estas denuncias se considera finalmente veraz, el movimiento de De Riva va a suponer probablemente que Antonio Garamendi y otros miembros señalados de la patronal sean citados por la AIPI.
En los procedimientos de investigación del canal externo en general se cita a la parte denunciada para conocer su versión de los hechos, “salvo que excepcionalmente, bastara con la información por escrito”, responden fuentes de la AIPI a elDiario.es. En general, esta audiencia suele ser “una entrevista”, que puede realizarse de manera presencial y también online, indican en el organismo público.
“Durante la instrucción se da noticia de la comunicación con sucinta relación de hechos al investigado. Esta información puede efectuarse en el trámite de audiencia si se considera que su aportación con anterioridad pudiera facilitar la ocultación, destrucción o alteración de las pruebas”, explican desde el organismo público.
Por el momento, ni en CEOE, ni en Cepyme ni en ATA han recibido ninguna comunicación de la AIPI sobre ningún procedimiento abierto que les afecte, sostienen en estas organizaciones.
Adelanto electoral, de momento sin competencia a Garamendi
Solo unos días después de conocerse este procedimiento de la AIPI, el presidente de CEOE, Antonio Garamendi, dio por sorpresa el pistoletazo de salida al proceso electoral, con la convocatoria, el próximo miércoles, de los órganos directivos de la patronal que tendrán que fijar la fecha de los comicios. Hasta hace unos días, noviembre era el mes que se barruntaba en el mundo empresarial para esta cita con las urnas, pero ahora se prevé que sea antes.
Garamendi tildó de “campaña sucia” la remergencia de las denuncias de De Riva y se limitó a explicar que, dado que a principios de noviembre se celebrará la Cumbre Iberoamericana, quería llegar con el proceso interno ya zanjado. “No tiene ningún sentido que estemos en un espacio electoral cuando vienen miles de empresarios”, subrayó durante su intervención en el curso de verano que organizan la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander.
Y fue en esta cita donde confirmó el secreto a voces: aspirará a un tercer mandato. “He consultado con gente y sí, me voy a presentar a las elecciones de CEOE porque la gente me ha planteado que es el momento de seguir”, anunció. El empresario vasco dijo contar con “el apoyo expreso de las organizaciones que tengo que tener y de las empresas que tengo que tener”.
Entre ellas, de la patronal vasca (Confebask), que emitió un comunicado de apoyo solo unas horas después, y de Foment, con un “apoyo sin fisuras” a Garamendi, según fuentes de la patronal catalana. También de la Asociación Española de la Banca (AEB), cuya presidenta, Alejandra Kindelán, pertenece a la directiva de la CEOE y avaló a Garamendi durante el curso de verano de la APIE. “Si él (Garamendi) quiere contar conmigo en el futuro, estaré encantada de seguir ahí”, aseguró.
En ATA, Cepyme, la patronal madrileña CEIM y la valenciana CEV indican que se pronunciarán al respecto cuando aborden el tema de las elecciones dentro de sus organizaciones.
Fuentes empresariales sostienen que no hay en estos momentos una oposición suficiente como para presentar una candidatura alternativa que dispute el liderazgo a Garamendi. El expresidente de Cepyme, Gerardo Cuerva, que en el pasado dio a entender que podría dar el salto para diputar el liderazgo de CEOE, “de momento” no ha tomado ninguna decisión sobre si reabrir la batalla que dio hace un año, indican desde su entorno. Si bien el empresario granadino sigue con un pie en Madrid, como presidente de CIDE (Asociación de pequeñas distribuidoras-productoras de energía eléctrica).
Muchos han mirado a Gerardo Cuerva en este nuevo capítulo de las denuncias de su anterior vicepresidente. Sin embargo, fuentes empresariales consideran que José Manuel de Riva habría actuado por su cuenta y desvinculan su movimiento a una posible candidatura alternativa de Cuerva a los comicios de la CEOE.
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