La UE permite subvencionar la factura energética de empresas agrarias, industrias intensivas y transporte, pero deja fuera a la aviación
Por fin llegaron las medidas de calado de la UE para paliar el impacto de los precios energéticos. La Comisión Europea ha anunciado este miércoles la adopción de un marco temporal de ayudas estatales para permitir a los Estados miembros apoyar a la economía de la UE ante el impacto de precios energéticos provocados por la guerra de Irán y su extensión al Oriente Medio. Bruselas esgrime que este “instrumento específico y temporal” se destine a lo que ha denominado “los sectores más expuestos de la economía: la agricultura, la pesca, las industrias intensivas en energía y el transporte”, sin incluir la aviación, que ya cuentan con subvenciones por otras vías y compran combustibles a largo plazo.
Este Marco Temporal de Ayudas Estatales por la crisis en Oriente Medio, o METSAF como lo denominan los técnicos de la Comisión, estará en vigor hasta el 31 de diciembre de 2026, aunque Bruselas se guarda en el bolsillo la capacidad de revisar las medidas y la duración de esta flexibilidad con las ayudas estatales según la evolución de la crisis en Oriente Medio y la situación de la economía. Las ayudas pueden concederse en forma de subvenciones directas, ventajas o exenciones fiscales, garantías, préstamos o capital.
Aunque la Comisión ha insistido en que se deben preservar los incentivos para reducir la demanda de energía, además de que no debe poner en peligro los esfuerzos para la transición hacia el uso de energías limpias, la realidad es que esta medida desincentiva a las compañías a dar en este momento el salto a otro tipos de energías ya que se subvenciona el consumo de combustibles fósiles.
De hecho, Teresa Ribera, vicepresidenta y comisaria para la Competencia, ha argumentado durante la presentación de la medida que “lograr una economía limpia es lo que nos protegerá de las futuras crisis energéticas. La transición energética sigue siendo la estrategia más eficaz para la autonomía, el crecimiento y la resiliencia de Europa. No obstante, los recientes picos en los precios de la energía requieren una respuesta inmediata. El METSAF permite soluciones de fácil aplicación que sostendrán el desarrollo continuo de sectores clave de la UE como la agricultura, la pesca y el transporte, amortiguando los efectos de la crisis”.
Un alto técnico de la Comisión ha explicado que aunque la norma contempla la posibilidad de que los Estados miembros apliquen medidas transitorias para mitigar el impacto de los altos precios del gas en la generación de electricidad, estas ayudas se evaluarán de forma estricta caso por caso. Además, se debe preservar las señales de inversión a largo plazo en favor de las energías limpias, no cubrir los costes del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE (ETS), de modo que se mantengan intactas las obligaciones y los incentivos para contaminar menos y tratar de que el subsidio converja gradualmente hacia los precios de mercado para evitar un impacto brusco cuando la medida finalice.
Subvención de hasta el 70% de costes adicionales
La Comisión permitirá hasta final del año que “los Estados miembros podrán compensar hasta el 70% de los costes adicionales de una empresa derivados del aumento del precio del combustible y de los fertilizantes causado por la crisis” para los sectores agrario, pesca, el transporte terrestre (carretera, ferrocarril y vías navegables interiores) y el transporte marítimo de corta distancia intra-UE. Este incremento de precios será determinado por cada Estado miembro comparando el precio de mercado pertinente con un precio de referencia histórico aplicable. Los costes adicionales totales se calcularán a partir del consumo actual del beneficiario o de su consumo más reciente anterior a la crisis.
Para tratar de facilitar esta medida, la Comisión ofrece “una opción simplificada” para que los beneficiarios puedan acogerse a la ayuda sin tener que aportar pruebas detalladas de su consumo real, aunque con esta opción cada compañía podrá recibir un máximo de 50.000 euros. Con esta opción los Estados miembros podrán calibrar los importes individuales de ayuda en función de elementos como el tamaño y el tipo de actividad de la empresa y establecer una estimación general del consumo de combustible en el sector.
En este paquete de ayudas no se encuentra la aviación, ya que la Comisión “considera que las normas existentes en el sector de la aviación son suficientes para hacer frente a la situación tal y como se presenta en la actualidad”. Bruselas recuerda que los Estados ya pueden dar compensaciones a las compañías aéreas en aquellas conexiones cuya media anual de tráfico durante los dos ejercicios anteriores al que haya sido designado como servicio público no haya superado los 300.000 pasajeros y se permiten ayudas sociales para cubrir el aumento del precio de los billetes para las personas que dependan de rutas aéreas para sus necesidades de conectividad, como ocurre con los habitantes en las Islas Canarias o Balears.
Ayuda a las industrias intensivas
Ante los picos históricos en los precios de la electricidad, la Comisión ha introducido modificaciones temporales en el Clean Industrial Deal State Aid Framework (CISAF) para las industrias intensivas en energía que sean elegibles en el marco de regímenes temporales de alivio del precio de la electricidad. De esta manera será posible aumentar el montante de la ayuda del 50% hasta un máximo del 70% del coste eléctrico correspondiente al consumo. A pesar del discurso hacia la transición ecológica, a estas empresas no se exigirá ningún esfuerzo adicional de descarbonización.
Los Gobierno de cada país podrán realizar pagos por adelantado a las empresas basándose en estimaciones, con la obligación de realizar verificaciones de cumplimiento a posteriori y la obligación de recuperar los fondos si fuera necesario. Las empresas beneficiarias no podrán estar en situación de crisis antes del 28 de febrero de 2026, aunque se han establecido excepciones para las micro y pequeñas empresas que cumplan ciertos requisitos.