El consumo en las pymes españolas aumenta con el coronavirus
La actividad comercial en pequeños establecimientos ha evolucionado mejor que la de las grandes superficies desde abril, según Pulso
Una dependienta coloca ropa en una tienda en Almería. Chema Artero (GTRES)
En España hay casi tres millones de pymes y autónomos. Peluquerías, bares, ferreterías, mercerías… las ciudades y los barrios del país se caracterizan por el pequeño comercio. Y lo local, lo cercano, está de moda. Desde el pasado mes de marzo, la búsqueda en Google de los términos “cerca de mí” continúa con una tendencia alcista. Y es que tras la llegada de la COVID a España, los patrones de conducta de los consumidores han cambiado. La experiencia de compra se ha convertido en un proceso más premeditado, con un creciente protagonismo del canal online, pero, también, con un consumidor más consciente y comprometido con su comunidad. Así lo refleja un estudio realizado por Deloitte y Facebook, que concluye que el 63% de los consumidores españoles ha empezado a comprar en empresas pequeñas y un 55% lo ha hecho en nuevas pymes locales.
En este nuevo comportamiento han influido varias premisas: de una lado, la preocupación por la salud conduce a los consumidores a locales con menos afluencia de personas, que estén más cerca de casa y que sean ‘conocidos’. Por otro lado, se encuentrala situación económica, ya que, según el citado estudio, un 70% de las personas que ha comenzado a comprar en pequeños comercios lo ha hecho porque les preocupa la supervivencia de estos.
Para entender cómo han cambiado estos patrones, se puede observar la evolución del consumo en un sector que se ha mantenido abierto durante toda la crisis: el de la alimentación. ¿Los españoles hacen la compra igual que antes del coronavirus? La respuesta es “no”. Desde abril, los habitantes de grandes ciudades como Barcelona o Madrid compran más en pequeños comercios que en grandes supermercados.
Así lo muestran los datos de Pulso, la herramienta de Banco Sabadell que, a través de las interacciones con Terminales de Punto de Venta (TPV) del banco, permite analizar en tiempo real la evolución económica y que reflejan una mejor evolución en la actividad comercial de los comercios pequeños de alimentación en los últimos seis meses, comparado con el mismo periodo del año 2019.
A través de los datos de Pulso se observan dos claras tendencias. Por un lado, el consumo de alimentos en general, que repuntó en los meses de confinamiento y en los de la posterior desescalada, ha disminuido en los meses de verano, cuando existía libertad de movimiento y la situación epidemiológica era más favorable; pero, por otro, ha vuelto a cobrar protagonismo en septiembre, cuando al fin del verano y a la vuelta a casa se han unido los rebrotes de la COVID y las nuevas restricciones.
En este contexto, además, se observa un claro protagonismo del pequeño comercio frente a las grandes superficies. Según los datos de Pulso, en abril, la evolución de la actividad en establecimientos pequeños de alimentación en Barcelona fue un 50% más positiva que la del mismo mes del año anterior, frente a un 24% de la alimentación en grandes comercios. Esa tendencia a favor del pequeño comercio se mantiene durante los meses posteriores al confinamiento, y termina septiembre con una variación positiva del 56% de los pequeños, frente a un 28% de los grandes.
Evolución comercial de la actividad de los grandes comercios de alimentación versus los pequeños establecimientos en los últimos seis meses en Barcelona, comparado con el mismo periodo de 2019.
Este cambio en los patrones de los consumidores ha derivado en una menor afluencia a los centros comerciales. Según el estudio de The Cocktail Analysis ‘El consumidor ante el regreso fallido’, las expectativas de consumo en estos centros se han desplomado. Si en junio un 55% de los consumidores preveía que volvería a estos espacios, en septiembre, el porcentaje apenas supera el 30%.
De cara al futuro, el estudio realizado por Deloitte y Facebook muestra el interés por seguir apoyando a las pequeñas empresas y así contribuir a la recuperación económica. De hecho, el 32% de los consumidores españoles espera gastar más dinero en pequeños negocios y un 29% lo hará en pequeños negocios de su área local.
¿Qué es Pulso?
Pulso es una aplicación exclusiva de Banco Sabadell que permite analizar en tiempo real la evolución de la economía. Esta herramienta se consolida como elemento clave para ayudar a la sociedad a afrontar los retos del contexto. En un momento marcado por la incertidumbre como el actual, contar con una herramienta como Pulso, que permite ofrecer respuestas claras y basadas en datos reales y actualizados, se convierte en un elemento estratégico capaz de marcar la diferencia.
Pulso proporciona un análisis de la evolución de la economía completo e interactivo que permite filtrar la información por sectores y ubicaciones. Estos datos que son de interés general, resultan especialmente importantes para aquellas empresas que quieren desarrollar su actividad mejorando su competitividad y optimizando sus recursos al poder ‘pulsar’ el día a día en su sector y territorio concreto.
Detrás de este lanzamiento hay un gran trabajo en equipo que pone de relieve la capacidad del banco de innovar y digitalizar sus servicios. La estrategia de Big Data del banco ha permitido construir Pulso a partir de todas las transacciones nacionales que se realizan a través de Terminales de Punto de Venta (TPV) de Banco Sabadell, tanto presenciales como online, procesándolas en tiempo real para determinar una radiografía precisa del comportamiento de los consumidores.
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