Consultas pediátricas sin salir de casa

Una niña sobre la espalda de su padre mientras este hace una consulta médica telemática.

Mercè Palau

Muchos servicios médicos, en respuesta a la pandemia por la COVID, han tenido que adaptarse a nuevas fórmulas y maneras de ofrecer asistencia y atención. Tras el distanciamiento físico impuesto como medida de prevención para disminuir el riesgo de contagio, que empezó a finales del mes de marzo de este año, algunas de las citas tradicionales en los hospitales se han adaptado a otros formatos, la mayoría a través de vídeos o llamadas telefónicas. De entre todos los servicios, los de pediatría no han sido una excepción a esta necesidad. Y es que la Covid-19 ha provocado una aceleración en el uso de la telemedicina.

La adopción de distintas herramientas tecnológicas por parte de los personas ha incrementado de manera significativa en estos últimos meses. Según un informe  del Stada Health Report, que ofrece una visión de los europeos en temas de salud, la disposición a recibir un diagnóstico o ser atendido por vía digital ha pasado de un 54% en el 2019 a un 70% actualmente. En concreto, y según los mismos datos, los españoles se muestran más abiertos a implantar un sistema sanitario digital, por encima de los belgas y los alemanes, que son los que se mostrarían más escépticos a este cambio en el ámbito sanitario.

Distintos modelos de atención virtual

Los pasos de gigante que ha hecho la atención médica virtual en los últimos meses en todo el mundo se han realizado de varias maneras. Pero todas ellas se han focalizado en un objetivo común y único: dar un servicio cada vez más amplio y de calidad. La definición de telemedicina que hacía la Comisión Europea en 2008 ya era clara en este sentido: “La telemedicina implica la transmisión segura de datos e información médica a través de texto, sonido e imágenes” para prevenir, diagnosticar, tratar o hacer un seguimiento de los pacientes.

Por un lado, se han desarrollado herramientas para ofrecer una atención de urgencia virtual como alternativa a los servicios de urgencias y para aquellas dolencias menores; visitas virtuales que no requieren exámenes físicos a los centros de atención primaria, como afecciones leves de la piel; servicios de salud virtuales en casa, excepto en los casos en los que se requiera una visita presencial, como la cura de heridas; administración de medicamentos en el hogar que permite la recepción en casa de algunos fármacos bajo el control del médico.

Resolver dudas con un ‘click’

En el ámbito pediátrico, el Hospital Universitario Rey Juan Carlos, de Móstoles, e integrado en la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid, ha implantado el Diálogo web, un modelo de asistencia virtual que permite solucionar, vía telemática, las dudas que puedan surgir tras recibir el alta de urgencias pediátricas. Tal como indica el Dr. Gonzalo Ares, jefe del Servicio de Pediatría del hospital, esta medida pretende “resolver las dudas que puedan surgirles a los padres o tutores legales sobre el motivo por el que han acudido a urgencias y evitar así desplazamientos innecesarios”. 

La herramienta, que forma parte del proyecto En línea con tu pediatra, profundiza en la estrategia para potenciar servicios médicos no presenciales. Lo único que se necesita es darse de esta en el Portal del Paciente, al que se puede acceder desde cualquier dispositivo electrónico (ordenador, tablet o móvil). Este servicio pretende dar respuesta a una realidad con la que se encuentran muchas veces los profesionales pediátricos y es que, una parte de las urgencias que se atienden suelen derivar en una nueva consulta presencial, con dudas o complicaciones, durante los primeros siete días tras el informe del alta. 

El Diálogo web se activa de manera automática tras recibir el informe del alta y está vigente durante una semana. Esto significa que durante todo este tiempo los padres o tutores legales del niño pueden consultar, a modo de chat, cualquier duda que les surja. Pasados estos días, si no aparecen más preguntas o necesidades, se cierra y se almacena toda la información en la historia clínica del paciente. Si, durante estos siete días, se acude de nuevo al servicio de urgencias del hospital por cualquier motivo, la herramienta vuelve a activarse y empiezan de nuevo otros siete días de consultas a través del chat.

Esta herramienta, tal como reconocen los expertos, no pretende en ningún caso sustituir ni evitar consultas presenciales al hospital si es necesario. Sí pretende facilitar el control de todo el proceso en todo momento. Siempre, en el caso de que el pediatra lo considere oportuno, puede recomendar que los pacientes pediátricos tengan que volver de nuevo al servicio de Urgencias para ser atendido de forma presencial.

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Publicado el
14 de octubre de 2020 - 09:38 h

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