Desmontar mitos sobre la memoria: no todos los problemas son demencias, ni todas las demencias son Alzheimer

Mercè Palau

La pérdida de memoria es inevitable a medida que una persona envejece, por tanto, la mayoría de las personas tendrán problemas para recordar información a medida que envejecen a causa de los cambios esperados en la memoria. La información se procesa con menos eficiencia, cosa que hace que sea más difícil retener cosas en la mente. Pero hay otro tipo de problemas que justifican una visita al médico y pueden ser signo de alguna cosa más grave que el envejecimiento normal. 

La enfermedad de Alzheimer es una de las causas más comunes de demencia y tiene efectos devastadores en el cerebro. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 55 millones de personas en todo el mundo viven con demencia, y el Alzheimer es la forma más común. 

En España, y de acuerdo con los datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), la enfermedad de Alzheimer afecta a más de 800.000 personas y es la causa más común de demencia –la responsable de entre el 50% y el 70% de los casos totales de demencia. Detrás de cada una de estas cifras hay familias que intentan adaptarse a nuevos retos, cuidadores que asumen responsabilidades nuevas y familiares que intentan mantener la conexión pese a los cambios. 

Incluso con todos los avances conseguidos hasta el momento, todavía hay muchos retos que superar y mitos por desterrar sobre este tipo de enfermedades. Con el fin de caminar en esta dirección, el Hospital Universitario Rey Juan Carlos ha celebrado la jornada Cerebro y tecnología. Cuidando la memoria en el siglo XXI, destinada a ofrecer información veraz sobre la memoria, el envejecimiento saludable y la enfermedad de Alzheimer.

Como admite el Doctor José Carlos Fernández Ferro, jefe del Servicio de Neurología del Rey Juan Carlos, “el objetivo es sensibilizar, formar y también tranquilizar a nuestra población sobre la realidad actual de las enfermedades neurodegenerativas, desmontar mitos y aportar herramientas claras para entender qué es normal y qué no en la memoria”. Esta iniciativa muestra el compromiso del hospital con la divulgación, la educación y la prevención en salud, fomenta el contacto directo entre especialistas y pacientes y, por tanto, favorece una atención más cercana y coordinada.

¿Qué es normal en el envejecimiento saludable?

A medida que las personas envejecen se producen cambios en todas las partes del cuerpo, incluido el cerebro. Por ejemplo, la velocidad de procesamiento puede disminuir, algunas personas notan que no recuerdan la información tan bien como antes, o no la recuerdan tan rápidamente. Suelen ser signos leves de olvido, no de un problema grave de memoria. Si bien algunos de estos cambios leves en la cognición se consideran una parte normal del proceso de envejecimiento, la demencia no lo es. 

Las disminuciones normales relacionadas con la edad son sutiles y afectan sobre todo a la velocidad de pensamiento y la atención. Cuando no son normales y sí más graves, pueden incluir otros problemas como dificultad para orientarse, resolver problemas comunes, expresarse en una conversación o comportarse fuera de las normas sociales. 

Como reconoce el Doctor Fernández Ferrero, “los olvidos habituales asociados a la edad no equivalen necesariamente al inicio de una demencia”. Y, a pesar de que la demencia está relacionada con la edad, no es una parte inevitable del envejecimiento. 

Pero sí hay algunos signos a los que prestar atención, como hacer las mismas preguntas una vez tras otra; perderse en un lugar conocido; tener dificultad para seguir instrucciones; confundir las personas y los lugares; no cuidarse. Esto incluye una pérdida de la función cognitiva –pensar, recordar, aprender y razonar- y de las habilidades conductuales, hasta el punto que interfieren en la calidad de vida de la persona.

Sensibilización, prevención y detección precoz

Proporcionar información sobre la enfermedad y sus primeros signos de alerta permite a las personas que tienen riesgo o algún familiar en riesgo de desarrollar Alzheimer comprender mejor en qué consiste la enfermedad, encontrar los recursos y el apoyo que merecen y empezar terapias que pueden mejorar su calidad de vida.

En este sentido, es clave la prevención. “Sabemos que hay medidas que ayudan a reducir el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas: la actividad física regular, la socialización, una dieta equilibrada, el control de factores de riesgo vascular o el entrenamiento cognitivo”, afirma el Doctor Fernández Ferro. 

La detección y el tratamiento precoces pueden mejorar de manera significativa la capacidad de una persona para gestionar su condición y mejorar su calidad de vida en general. 

Dispositivos útiles para pacientes con demencia

No hay una cura para la enfermedad de Alzheimer, pero sí se puede actuar para mejorar la calidad y la atención, tanto de los pacientes como de los cuidadores. Esto implica una serie de iniciativas para minimizar los efectos y retos de estas enfermedades. Los avances en la investigación y la tecnología destinados a mejorar la atención están poniendo en primer plano soluciones prometedoras de salud digital. 

En este sentido, el hospital mostoleño cuenta con la aplicación el Portal del Paciente, que facilita una relación bidireccional entre el paciente y el hospital, mejora la gestión de citas y el acceso a informes clínicos y a resultados de prueba. Esto ayuda a empoderar a los pacientes de Alzheimer y sus cuidadores ya que les proporciona una atención puntual y personalizada con una accesibilidad, comunicación y apoyo mejorados. También la Tarjeta Sanitaria Virtual y de Mi Carpeta de Salud se suman a las aplicaciones que ofrecen la posibilidad de acceder, de manera sencilla y rápida, a la información médica personal desde cualquier dispositivo móvil.