El peligro silencioso del ratón o el móvil: ¿qué hacer si sientes hormigueo en las manos?

¿Alguna vez te has despertado con una sensación de hormigueo en la mano o has perdido sensibilidad en los dedos? Empieza como un leve entumecimiento, pero puede convertirse en una presencia constante y dificultar tareas cotidianas. Aunque en muchos casos es una simple molestia, en otros indica un problema de salud subyacente que no debe ignorarse.

¿Qué es el entumecimiento de manos?

El hormigueo o entumecimiento de manos “es una molestia frecuente que puede tener un origen benigno”, afirma el Doctor Pedro Martínez Ulloa, médico adjunto del Servicio de Neurología y responsable de la Unidad Neuromuscular del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz.

¿Por qué se te ‘duermen’ las manos?

Como explica el facultativo, es más frecuente que aparezca durante la noche ya que “adoptamos malas posturas sin darnos cuenta, al comprimir los brazos y las manos”. En la mayoría de los casos, y tras cambiar de posición, “esta molestia desaparece rápidamente”, pero cuando los síntomas son persistentes, puede ser señal de una enfermedad neurológica subyacente.

Existen múltiples causas que pueden originar hormigueo de manos, tanto trastornos del sistema nervioso periférico (raíces nerviosas, plexo braquial y troncos nerviosos periféricos distales) como mucho menos frecuente del sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) así como otras causas diversas.

Los trastornos del sistema nervioso periférico como el síndrome del túnel carpiano representan una de las causas más frecuentes de hormigueo persistente en manos. Se debe a la compresión del nervio mediano cuando viaja por un espacio anatómico estrecho en la muñeca que se conoce como “túnel carpiano”. Representa la neuropatía focal compresiva más frecuente que se observa en la práctica clínica con una prevalencia estimada en la población general de aproximadamente entre un 1-5 %. Es bastante común en personas que realizan trabajo repetitivo con las manos y también se ve con frecuencia durante el embarazo, aunque se suele resolver de forma completa tras el parto. Los síntomas de hormigueo predominan en los primeros tres dedos de la mano, aunque existe gran variabilidad pudiendo extenderse hacia el resto de la mano o hacia el antebrazo.

Pueden sentirse inicialmente de forma intermitente por la noche, al ser más frecuente la compresión nerviosa con algunas posturas mantenidas al dormir, y cuando son intensos pueden llegar a despertar a los pacientes del sueño. A medida que progresan, los síntomas también pueden percibirse durante el día, especialmente durante actividades que requieren posturas mantenidas o movimientos repetidos con las manos.

El diagnóstico es clínico. Pueden utilizarse estudios de conducción nerviosa para confirmar el diagnóstico en casos más dudosos y también para cuantificar el grado de afectación del nervio que puede tener implicaciones en el manejo. El tratamiento depende del grado de afectación. En los casos más leves suele ser suficiente con medias de higiene postural y utilización de dispositivos que eviten movimientos forzados de flexión/extensión de muñeca como férulas nocturnas. En casos de afectación grave o ausencia de respuesta a tratamiento conservador, se podría plantear tratamiento quirúrgico para descomprimir el nervio. Afirma el Doctor Martínez Ulloa.

Otro de los trastornos que podría causar hormigueo es la neuropatía compresiva del nervio cubital, siendo la zona de compresión habitual el codo. Los síntomas predominan en el borde interno de la mano, cuarto y quinto dedos de la mano. El manejo es similar al síndrome del túnel carpiano con medidas de higiene postural, férulas de codo y en ocasiones cirugía, afirma el Doctor Martínez Ulloa.

Otras causas más infrecuentes de hormigueo en manos por afectación del sistema nervioso periférico serían la radiculopatía cervical —cuya causa suele ser la compresión por una hernia discal— que causa dolor, hormigueo o entumecimiento que baja por el brazo hasta la mano, plexopatía cervical o polineuropatía periférica que aunque puede aparecer hormigueo en las manos suelen comenzar antes los síntomas en los pies.

Causas menos frecuentes 

Las enfermedades vasculares cerebrales o ictus se caracterizan por un inicio brusco y habitualmente afectan a un lado del cuerpo. Martínez Ulloa subraya que puede ser una causa de hormigueo en manos, aunque suele afectar también a la cara o la pierna de un mismo lado, además de otros síntomas. Otras causas infrecuentes son enfermedades inflamatorias con afectación del cerebro y/o médula espinal cervical, como por ejemplo la esclerosis múltiple.

El especialista menciona también la migraña con aura, que puede causar varios síntomas además del dolor de cabeza durante la fase de aura, siendo más frecuentes los síntomas visuales como “visión de luces brillantes” aunque en ocasiones aparecen síntomas sensitivos en manos. 

También las crisis de ansiedad, las alteraciones metabólicas como las endocrinas, los efectos secundarios de algunos fármacos y problemas circulatorios pueden estar detrás del hormigueo en las manos.

¿Cuándo es preocupante y se debe ir al médico? 

Cuando el hormigueo de manos ocurre con frecuencia o se acompaña de síntomas como pérdida de sensibilidad, debilidad o torpeza con las manos, debemos consultar con un médico para investigar la causa y valorar algún tratamiento. “La historia clínica y el examen físico son claves para determinar el origen de los síntomas sensitivos. Las pruebas complementarias como analítica de sangre y estudios de conducción nerviosa nos pueden ayudar en determinadas circunstancias”, enfatiza Martínez Ulloa. 

Evitar el entumecimiento de manos 

La principal causa de que aparezca hormigueo en las manos son movimientos repetidos y posturas inadecuadas que generan presión sobre los nervios periféricos . Con el tiempo estos puede dañarse, lo que va generar síntomas cada vez más frecuentes.

El doctor Martínez Ulloa recomienda evitar malas posturas durante el sueño —como dormir con los brazos bajo la almohada o con las muñecas dobladas— para prevenir estas molestias. En la misma línea, señala la importancia de prescindir de las posturas de flexión o extensión mantenida con la muñeca durante el día como al sujetar el teléfono móvil.

Al trabajar con el ordenador, lo mejor es intentar mantener el teclado a la altura de la muñeca para evitar la flexión constante y utilizar almohadillas para el ratón. El facultativo sugiere mantener una postura adecuada en el trabajo, con los hombros relajados y la espalda en posición recta para evitar contracturas musculares que puedan causar dolor y hormigueo. Además, es importante realizar ejercicios de estiramiento con frecuencia y hacer descansos entre las tareas para relajar los músculos y disminuir la presión sobre los nervios. 

Por último, el especialista recuerda la importancia de evitar factores de riesgo que pueden predisponer a que los nervios se compriman con mayor facilidad como la obesidad, diabetes, hipotiroidismo y desnutrición.