Relevo generacional, innovación y sostenibilidad: así se está construyendo el campo del futuro
Quienes viven en las grandes ciudades —y en aquellas que no lo son tanto— se imaginan a menudo el campo como algo ajeno o anacrónico. Sus pensamientos parten normalmente de imágenes antiguas en las que un rastrillo o una azada eran las únicas herramientas presentes y las manos y el sudor hacían todo lo demás.
No obstante, esas mismas personas llenan sus despensas con alimentos gracias al esfuerzo de quienes trabajan en el sector agroalimentario y buscan mejorarlo día a día de la forma más eficiente, sostenible e innovadora posible. Ese último elemento, la innovación, es el detonante de todos lo demás, ya que sería imposible mejorar lo ya conocido sin aplicar nada nuevo. Pero no hay que confundirse: eso no implica necesariamente renunciar a lo que funciona.
Esta premisa ha movido las tres últimas ediciones de los Premios Big Good de McDonald’s, que nacen del deseo de impulsar la innovación en el sector primario. La compañía galardona a dos iniciativas centradas en la innovación y les impulsa con una dotación de 20.000 euros a cada una para invertir en el desarrollo de sus propios proyectos o del conjunto del sector.
“El campo español va por delante”
La encargada de arrancar la gala fue la secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal, y eligió hacerlo poniendo en valor la figura de Antonio Cavanilles, quien da nombre a la sala del Real Jardín Botánico de Madrid que acogió, un año más, el acto. El naturalista valenciano recorrió el Reino de Valencia a finales del S.XVIII para estudiar sus localidades, sus tierras y el modo de vida de quienes vivían en ellas.
“Más de 200 años después, creo que seguimos teniendo mucho que aprender de aquella manera de mirar”, explicó García. “Porque después de años recorriendo explotaciones y hablando con agricultores y con ganaderas, estoy convencida de una cosa: el campo español va por delante”, añadió. A través de cuestiones como la soledad no deseada, la adaptación al cambio climático o las energías renovables, la representante gubernamental comparó la vida en el entorno urbano y en el rural y señaló a este último como fuente de inspiración e innovación.
Innovación y tradición unidas en el ámbito rural
Por su parte, la directora de Impacto Corporativo de McDonald's España, Paloma Cabral, definió a las candidaturas finalistas como “la prueba palpable de que la innovación no sustituye a la tradición, sino que la honra y la proyecta hacia el futuro”. En su opinión, estos dos conceptos “pueden y deben convivir en el futuro de la agricultura en España”, subrayó.
Además, Cabral no quiso olvidar que el 2026 es el Año de la Mujer Agricultora declarado por la Organización de las Naciones Unidas. “Hablar del campo es, necesariamente, hablar de mujeres que lo hacen posible cada día, porque el presente y el futuro del campo también se escribe en femenino”.
Relevo generacional con jóvenes migrantes
El galardón dedicado a la Innovación Social fue para Ordeñando el futuro, un programa impulsado por COVAP (Cooperativa Ganadera del Valle de los Pedroches), Cruz Roja y Ganaderos asociados, que preserva el relevo generacional del sector lácteo con la formación y contratación de jóvenes migrantes de Mali y Senegal en la producción de leche de vaca. Solo durante su tercera edición, el programa ha impartido más de 360 horas de formación y ha logrado 19 contratos firmados.
Emilio de León, uno de los integrantes de la iniciativa, agradeció el reconocimiento y explicó que el proyecto se hace palpable en el día a día de las localidades que lo acogen: “Por un lado es darle una oportunidad a esos chicos y por otro solucionar el problema que hay en el campo con la mano de obra. Ver cómo estos chicos se van con los ganaderos a ver fútbol al bar o conviven con nosotros es fantástico”, remarcó. También adelantó que el importe del premio irá destinado a poner en marcha un nuevo proyecto que persigue este mismo objetivo con los rebaños ovinos en extensivo: Pastoreando el futuro.
Mitigar el cambio climático desde el origen
En la categoría de Innovación Ambiental el premio final se lo llevó Cultiva Carbono, un proyecto de agricultura sostenible y mitigación del cambio climático que aplica restauración del suelo y gestión circular mediante cubiertas vegetales, márgenes de biodiversidad, riego con suministro 100% fotovoltaico y reducción de emisiones en la fertilización con microorganismos, además de elementos de refugio para la fauna. La finca de 140 hectáreas de olivar en seto se ha convertido en la primera del mundo en registrar un proyecto de créditos de carbono para el cultivo del olivar, aumentando su rentabilidad gracias a su venta.
Al recoger el premio, Francisco Romero denominó al olivar que da origen a su proyecto como “el modelo más rentable” y explicó todo el trabajo que se lleva a cabo en el hub de innovación asociado al mismo: “Tenemos desde un banco de germoplasma 3.000 tipos de olivar, que nos permite colaborar con universidades y centros de la zona y ser un centro de innovación y creación”. Para terminar, invitaron a todos los asistentes a visitar los terrenos dedicados al proyecto, en el término municipal de Carmona (Sevilla).