Carta al ministro de Educación
Señor José Ignacio Wert, le recuerdo su responsabilidad. Es usted el ministro de Educación, no el ministro de la Iglesia ni del Opus ni del machismo ni de la discriminación. Como ministro de Educación, usted debería saber que no hay una sola evidencia científica que demuestre que la segregación por sexos en la escuela mejore la enseñanza. Sí la hay, eso sí, sobre la capacidad de este rancio modelo educativo para fomentar el sexismo y la desigualdad. Tal vez habría que debatir si el Estado debería permitir esta educación claramente discriminatoria. Pero lo que es intolerable es que un país que se dice aconfesional -que no es Irán- financie con dinero público una educación sexista por razones religiosas.
Le recuerdo también sus propias palabras, señor Wert: «Yo diría que nuestro programa es sencillísimo: cumplir la ley. No tenemos otro condicionamiento ni otra voluntad, cumplir la ley». Se refería a la polémica sobre el archivo franquista de Salamanca, pero entiendo que este propósito sirve para todo lo demás. También para la educación sexista cuyas subvenciones usted respalda, en contra de la sentencia del Tribunal Supremo que las acaba de considerar ilegales.