El Ararteko reprende al Ayuntamiento de Vitoria por no ser “proactivo” ante las agresiones en la discoteca Mítika
La Defensoría del Pueblo (el Ararteko) ha reprochado al Ayuntamiento de Vitoria que no ofreciera una “respuesta más proactiva” ante las “múltiples y reiteradas” agresiones que se venían sucediendo a la entrada de la discoteca Mítika. Fue allí donde, en una madrugada de febrero de 2025, un portero del local golpeó a un cliente que esperaba para entrar, Kerman Villate, de 31 años, que cayó al suelo muerto. La defensoría, dirigida por Mikel Mancisidor, sostiene que la respuesta por parte del Consistorio habría debido ir más allá de la “intervención puntual” de la Policía local. En la vía judicial, el caso sigue sin resolución.
Según se recoge en la resolución del Ararteko, adelantada por 'El Correo', entre enero de 2023 y la fecha de la muerte de Villate, la Policía local desarrolló un total de 29 actuaciones en Mítika, trece de ellas por “agresiones y empujones del personal de control de accesos de la discoteca”. Asimismo, se esbozaron hasta cuatro atestados que se remitieron al juzgado de guardia, tres por “presunta agresión con lesiones” y uno más por “presunto delito de discriminación racial [o] delito de odio”.
El Ararteko se apoya en noticias publicadas en prensa para aludir a “numerosas irregularidades” relacionadas con la falta de habilitación de los porteros. Este mismo mayo, el Gobierno vasco ha aprobado una modificación del reglamento correspondiente —la ley de espectáculos públicos y actividades recreativas— que busca, entre otros objetivos, dotar de mayor seguridad a los procesos de revocación de las habilitaciones del personal de admisión. Si bien es obligación de la empresa titular cerciorarse de que su personal cumple con estos requisitos, el Ararteko defiende que la Policía local, que se desplazó hasta el lugar en más de una ocasión, podría habérselo hecho saber, lo que habría “facilitado la adopción de medidas adecuadas para evitar que las conductas violentas por parte del personal de control de acceso se siguieran produciendo”.
La actuación de algunos de los miembros del personal de control de acceso estaba alterando, dice el Ararteko, “la convivencia y el disfrute del ocio de las personas que acudían al local”. Y ello se debía, en parte, a que el Ayuntamiento no estaba adoptando “las medidas adecuadas y suficientes para paliar [...] los efectos negativos concretados en la actuación” de esos trabajadores.
La resolución, que pide mejoras que posibiliten un control preventivo en los locales de ocio, se ha formulado a raíz de una queja presentada por los padres del fallecido. Se quejaban de la “inacción” y de la “falta de respuesta” por parte del Ayuntamiento. En otros foros, ya habían protestado por lo mismo. En una comparecencia en el Parlamento Vasco, por ejemplo, criticaron la “permisividad” de las instituciones con las empresas del sector del ocio nocturno. Se ha presentado recientemente una asociación que busca esclarecer “toda la verdad” sobre el crimen. Entre otros objetivos, se marca el de conseguir “la revisión y corrección de las respuestas ofrecidas por las instituciones públicas”.