Uno de los condenados por la brutal paliza grupal al joven Alex Andreu en 2021 en la localidad vizcaína de Amorebieta-Etxano, sobre el que recaía una orden de busca e ingreso en prisión, fue detenido el pasado lunes en Bilbao. Según han informado fuentes municipales, y recoge Europa Press, sobre las 04.00 horas de la madrugada de entre el domingo y el lunes, la Policía Local detuvo a uno de los acusados de la brutal paliza grupal que se dio al joven Alex Andreu en un parque de Amorebieta-Etxano (Bizkaia) el 25 de julio de 2021. La víctima quedó en estado vegetativo.
El arrestado se encontraba en busca y captura, según fecha de la sentencia del 12 de febrero del 2024. Este se encontraba en libertad provisional y no volvió a la cárcel para el cumplimiento de la pena. Una patrulla de la Inspección de Basurto observó el pasado día 25 a dos varones que circulaban en bicicleta sin ningún alumbrado por la Avenida Montevideo, en dirección a Zorrotza, en la capital vizcaína. Por ello, procedieron a pararles para denunciarles en virtud de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos y Seguridad Vial. Los dos varones presentaron su documentación y, al pasar los agentes los datos por la emisora al Centro de Mando, fueron notificados que sobre uno de los varones pesaba una orden de detención e ingreso en prisión, por lo que los agentes procedieron a su detención.
La Audiencia de Bizkaia condenó en febrero de 2024 a 20 años de cárcel a cada uno de cuatro de los siete acusados de dar una paliza a un joven en Amorebieta-Etxano (Bizkaia) en 2021 y dejarle en estado vegetativo como autores de un delito de asesinato en grado de tentativa con pertenencia a grupo criminal. A un quinto acusado le condenó a 14 años de cárcel por los mismos delitos al apreciar en su caso la atenuante de anomalía psíquica, al sexto 10 años de prisión por declararlo cómplice de un delito de asesinato en grado de tentativa con pertenencia a grupo criminal, mientras que al séptimo de los acusados a una multa de 12 meses a razón de 10 euros diarios por un delito de omisión del deber de socorro. Antes ya había habido más condenas en la jurisdicción de menores a otros de los autores.
En la sentencia, que no es firme, ya que cabe recurso ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, el tribunal considera probado que el grupo de agresores llevó a cabo un “linchamiento”, que la víctima, que ha quedado en “estado vegetativo permanente”, no tuvo defensa, ni escapatoria posible, y que existió alevosía en su actuación. También estima que todos los procesados salvo uno “formaban parte de un grupo criminal”, en su momento denominado Los Hermanos Koala (LHK). Según detalla el documento, hecho público este martes, el día de los hechos, los acusados, “puestos de común acuerdo” y con “ánimo de acabar con la vida o representándose esa posibilidad”, rodearon a su víctima y le propinaron una paliza de “manera coordinada”, golpeándole con diversos objetos y dándole patadas hasta que el joven quedó tendido en el suelo “con una gran hemorragia en la cabeza”.
Además de las penas de cárcel, el tribunal fija que los seis condenados por el delito de asesinato en grado de tentativa indemnicen de manera solidaria a la víctima con 1.071.509 euros, así como en la cantidad de 20.000 euros a sus progenitores. También establece que tras la pena privativa de libertad se les prohíba durante 10 años comunicarse o acercarse a menos de 500 metros a la víctima y a sus progenitores.
No se trata de la primera condena impuesta por esta agresión. Debido a que algunos de los agresores eran menores, el pasado mes junio la Audiencia Provincial de Bizkaia confirmó las penas de entre tres y cinco años de internamiento cerrado impuestas a seis menores por esta agresión por un juzgado de menores de Bilbao. Los hechos ocurrieron la madrugada del 25 de julio de 2021 cuando un grupo de más de 16 personas, -algunos acusados llegan a admitir que hubo hasta 20- agredieron a un joven de 23 años natural de Lemoa, localidad vecina a Amorebieta-Etxano, donde ocurrieron los hechos. El joven resultó gravemente herido y precisó la evacuación al hospital de Cruces en UCI móvil, donde permaneció en la Unidad de Reanimación. Tras lo ocurrido estuvo varios meses en coma y actualmente tiene secuelas cerebrales irreversibles.