EH Bildu cuestiona el “liderazgo” institucional de Pradales y teme que está ya “amortizada” la legislatura
El jefe de la oposición y líder parlamentario de EH Bildu, Pello Otxandiano, ha cuestionado el “liderazgo” institucional del lehendakari, Imanol Pradales, y ha mostrado su temor por que la legislatura autonómica, que acaba de iniciar su tercer año de cuatro, esté ya “amortizada” al iniciarse en pocos meses un ciclo electoral con las forales y municipales en mayo de 2027, las generales en el aire y las autonómicas en la primavera de 2023. “El lehendakari no puede estar ausente”, ha llegado a sostener Otxandiano, que se ha reunido con Pradales en la sede de la Presidencia vasca y que ha hecho estos comentarios en la sala de prensa institucional.
Otxandiano se ha preguntado si los líderes políticos pretenden ser en los próximos meses “un mero activo electoral” de sus partidos de cara a las sucesivas citas con las urnas o, por el contrario, “protagonistas” de “movimientos”, la nueva palabra que ha acuñado para referirse a los grandes “acuerdos de país” en los que EH Bildu quiere participar aunque el PNV goza de mayoría absolua con el PSE-EE. Según EH Bildu, el Ejecutivo debería mirar a la oposición para hablar de vivienda, de Osakidetza, también de Educación tras el batacazo de PISA, de inteligencia artificiales e incluso cerrar ya un acuerdo en torno a un “nuevo estatus” para superar el Estatuto de Gernika y no entrar “en una carrera electoral de año y medio” hasta 2028.
“No hay excusas. No hay tiempo para más dilaciones. Hace falta movimiento. No es tiempo para la retórica. No es tiempo para la lírica”, ha lanzado Otxandiano. Y ha agregado: “He echado falta el liderazgo del lehendakari en muchos momentos en esta legislatura”. También le ha reprochado que caiga en la “autocomplacencia”.
Preguntado por ejemplos concretos de la gestión de Pradales, ha mencionado la política migratoria, que presentara en 2024 un pacto ético que no se concretó o igualmente la polémica sobre el euskera y los exámenes de Selectividad del verano. También le ha demandado “traccionar” las negociaciones para la reforma del Estatuto y no limitarse a gestionar los flecos del de 1979. Ha recordado que hace un año prometió una ronda de reuniones sobre el tema para junio, que luego la pospuso a julio y que nunca la celebró.
Sobre esta cuestión, PNV, EH Bildu y PSE-EE negocian fuera del Parlamento, a nivel de partidos, una propuesta para reformar el Estatuto. En realidad, es un proceso abierto desde hace cuatro legislaturas y sin un horizonte claro. Otxandiano se ha mostrado optimista de cara a los próximos meses, sin dar detalles. Y, no, no ve que la iniciativa esté condenada al fracaso. Ha señalado que si en España se mantiene un Gobierno progresista será una oportunidad para sacarlo adelante y, si no, la propuesta constuiría un “mojón” para mostrar una respuesta compartida desde Euskadi al “bloque reaccionario”, en el que encuadra a PP y a Vox.