Euskadi meterá en los presupuestos de 2027 una disposición para evitar perder viviendas protegidas previas a 2003

El Gobierno vasco incorporará en la ley de presupuestos de 2027, que se presentará en octubre y tiene garantizada su aprobación por la mayoría absoluta de PNV y PSE-EE, una disposición para evitar que las viviendas protegidas levantadas antes de la reforma legislativa de 2003 pierdan su calificación y pasen al mercado libre, al menos en las zonas tensionadas, donde reside el 54% de la población vasca. Ya se han liberalizado unas 55.000 casas en estos años y hay otras 5.000 en riesgo todavía, aunque las construidas después de 2003 ya tengan una calificación permanente.

Así lo ha explicado Eneko Andueza después de su reunión con el lehendakari, Imanol Pradales. Las fuentes consultadas indican que aunque es una propuesta del PSE-EE, que lidera el área de Vivienda, el PNV estaría de acuerdo con la medida. La vía de meterla en los presupuestos hace que su tramitación sea mucho más rápida que una iniciativa legislativa ordinaria. Esta nueva reforma se suma a la ya aprobada en el Parlamento Vasco a finales de 2025, a la ya anunciada en 2026 para asumir la intermediación en la compraventa de viviendas tasadas para cortar el fraude de los sobreprecios y a las modificaciones relacionadas para la puesta en marcha del anunciado “fondo social”.

Andueza y Pradales se han entrevistado este miércoles por espacio de una hora en la Presidencia vasca en el marco de la ronda de contactos organizada por el lehendakari como arranque del curso político y para tomar la temperatura de partidos, sindicatos y patronal antes del pleno de política general, que iniciará la actividad parlamentaria la próxima semana. A diferencia de otros encuentros anteriores, en los que el líder del socio minoritario de la coalición llegó a dar un “tirón de orejas” al lehendakari del PNV por sus discrepancias, en esta ocasión Andueza ha destacado la cordialidad y el clima de cooperación aunque mantengan discrepancias en algunas materias o aunque al PSE-EE le parezca “exagerado” que Pradales vea “noqueado” al Gobierno de Pedro Sánchez tras sumar a su lista de crisis la de Ceuta.

Es más, en la cita no se ha tratado la discrepancia sobre la reforma legislativa sobre el euskera en la Administración pública, que dividió a los socios antes de las vacaciones y que está pendiente de un desarrollo reglamentario que puede volver a enfrentarlos. “Cuando tengamos el borrador, comenzaremos a trabajar”, ha despejado Andueza. “La relación, tal y como ha sido siempre, es cordial y buena, de trabajo conjunto, aunque evidentemente en algunos momentos puedan surgir discrepancias”, ha manifestado a preguntas de los periodista Andueza.

En el encuentro, eso sí, ha sobrevolado la debacle educativa mostrada por el informe PISA. Andueza ha evitado cargar las tintas contra la consejera del PNV, Begoña Pedrosa, pero sí ha destacado la “preocupación” que le genera la situación y ha demandado “acciones concretas”. Eso sí, ha concedido que “hay que dar tiempo” al Gobierno para ver cómo “reacciona”.