La Falange amenaza al Instituto de la Memoria vasco después de una sanción por exaltación del franquismo: “Falange os vigila”
Falange Española y de las JONS, el que fuera partido único de la dictadura de Francisco Franco y que sigue siendo legal en España, ha enviado en los últimos días amenazas al Instituto de la Memoria vasco (Gogora) y la Ertzaintza ha abierto ya una investigación, según ha explicado el director del organismo, Alberto Alonso, del PSE-EE, en una entrevista con este periódico que será publicada en su integridad este fin de semana.
Estos mensajes —“la Falange os vigila”— llegan después de que Gogora abriera un expediente sancionador e impusiera una multa de 10.000 euros a la formación ultraderechista por realizar el saludo fascista, cantar el Cara al sol o exhibir símbolos franquistas en un acto celebrado en Vitoria el 12 de octubre de 2025, coincidiendo con la fiesta nacional española.
“Al principio, no les quisimos dar importancia [...]. Pero ahora ya directamente nos dicen que nos están vigilando y que tengamos cuidado con lo que hacemos. No pensamos que sea una anécdota. Pensamos que hay que incardinarlo dentro del contexto de una sociedad absolutamente polarizada [...]. Piensan que quizás la violencia puede ser una herramienta para atemorizar al que piensa diferente”, explica Alonso. Y apostilla: “Me gustaría que quedara constancia de que se sienten tan impunes, tan envalentonados, que se creen con derecho a amenazar a funcionarios y funcionarias del Gobierno vasco firmando con nombre y apellido y claramente en nombre de la Falange. No sé exactamente qué tiene esta gente en la cabeza”.
La última amenaza llegó por correo electrónico este fin de semana y venía rubricada por una persona que ha sido candidato de la formación franquista en numerosos procesos electorales de varias comunidades autónomas, aunque no en la vasca.
Antes, llegaron otras “por correo postal”. “Recuerdo una muy 'interesante' donde aparecía mi foto junto a la de [Iósif] Stalin y [Francisco] Largo Caballero. Manuscrita. Con recortes. Muy 'clásica'”, ironiza Alonso. Admite que “al principio no se les dio importancia”, aunque, en vista del contenido de la última, sí han decidido acudir a la Ertzaintza, que ha iniciado ya sus actuaciones. “No nos van a amilanar”, añade sobre el personal de Gogora, del que destaca su “profesionalidad” y “compromiso” con la defensa de los derechos humanos.
El director de Gogora indica que el expediente sancionador a Falange Española y de las JONS “sigue su curso”. “Tiene una serie de garantías. Incluso el sancionado tiene derecho al recurso y así lo ha ejercido. Ahora mismo estamos en ese trámite. Como cualquier sanción administrativa”, indica. Es la primera sanción impuesta en Euskadi por enaltecimiento del franquismo al calor de las disposiciones legales contempladas en la normativa autonómica de memoria histórica, de 2023. Se le dio la catalogación de infracción “grave”.
Los hechos se produjeron en 2025 y está a punto de cumplirse un año. Coincidiendo con la fiesta nacional de España, un grupo de falangistas llamó a un acto junto a la Diputación de Álava, sede del primer Ministerio de Justicia de Franco en 1938. La Ertzaintza, según se supo después, manejaba información de que podían portar “armas”. En ese acto, Gogora dio por acreditado que “se emitieron expresiones” y “consignas” ilegales y que “se exhibieron banderas” igualmente ilegales.
En concreto, hubo enseñas preconstitucionales y del partido (negra y roja con el yugo y las flechas). Cantaron el Cara al sol y realizaron en numerosas ocasiones el saludo fascista. En los discursos se glosaron figuras como Zacarías de Vizcarra, religioso autor de la obra Vasconia españolísima. La exparlamentaria de Podemos Cristina Macazaga, que participaba pacíficamente contra este acto, contó en Radio Vitoria que recibió amenazas de muerte allí mismo —“que nos iban a cortar el cuello”— mientras le grabaron en vídeo y estando protegidos por agentes de la Ertzaintza que los escoltaban a los autobuses.
En paralelo, grupos antifascistas organizaron contramanifestaciones que derivaron en importantes altercados. Hubo una veintena de detenidos y también agentes contusionados. Un joven denunció graves lesiones por la actuación de los antidisturbios de la Policía vasca. El consejero de Seguridad del PNV, Bingen Zupiria, llamó a los contramanifestantes “fascistas” vascos. Se llegó a producir un cuerpo a cuerpo entre ambos grupos. Las autoridades policiales dijeron que actos de esa naturaleza no se pueden prohibir de antemano y el PNV mantuvo esta misma tesis, hasta el punto de que el diputado foral alavés Iñaki Gurtubai llamó “tonto” al jefe de la oposición, Pello Otxandiano, de EH Bildu, por plantear que no se tenía que haber autorizado.