Gesto de EH Bildu en el Parlamento Vasco para que el PNV pueda aprobar su ley del euskera sin el PSE-EE
EH Bildu se ha abstenido en la ponencia legislativa del Parlamento Vasco que tramita la reforma de la normativa de empleo público para blindar las exigencias de euskera en las convocatorias. No es un gesto menor, porque ello permitiría que saliera adelante la propuesta del PNV, que en este debate no cuenta con el apoyo de su socio de Gobierno, el PSE-EE, si es que EH Bildu se mantiene en esta misma postura en comisión y en el pleno definitivo. Por el contrario, la propuesta alternativa y más ambiciosa de la coalición abertzale no ha recibido el apoyo del PNV, según confirman fuentes parlamentarias, aunque técnicamente sigue viva.
Fuentes de EH Bildu han indicado que con este movimiento “EH Bildu pretende seguir dando cauce a la negociación abierta con el PNV”, aunque semanas atrás se habían quejado de que les pidieran adhesión a su propuesta mientras criticaban la alternativa. “En plena ofensiva política, mediática y judicial contra el euskara, EH Bildu considera que el no acuerdo no es una opción”, abundan estas fuentes sobre el riesgo real de que este debate, abierto hace ya un año, quedase en nada. Y es que el Parlamento vive un escenario inédito, porque la evidente brecha en el Ejecutivo aboca al PNV a encarar sin mayoría esta tramitación y precisando de otros apoyos o, en este caso, de que EH Bildu deje pasar la proposición de ley con una abstención.
El PNV aspira blindar a las instituciones locales en sus convocatorias públicas frente a posibles recursos judiciales y, al texto original de hace un año, le ha planteado tres enmiendas. Según se explicó, buscan que desaparezcan los índices “generales” fijados por el Gobierno vasco a la hora de marcar las exigencias lingüísticas para que se creen unos nuevos índices en cada municipio o zona, siempre desde la “proporcionalidad”. El PNV también propone hacer obligatorio que en todas las convocatorias haya un porcentaje de plazas con requisito de euskera pero que podría cumplirse pasados unos años, con facilidades también para el estudio del idioma. “Que nadie diga que en las convocatorias se discrimina a personas que no tengan perfil [de euskera]”, se planteó.
Numéricamente, el PNV podría sacar adelante su ley en solitario con 27 votos si los también 27 de EH Bildu se van absteniendo en los próximos trámites, ya que PSE-EE, PP, Sumar y Vox tienen 21 en total y habría más 'síes' que 'noes'. Ahora bien, las negociaciones no están cerradas. “Seguimos hablando”, dice el PNV, lacónicamente. “Tanto el euskera como la ley de empleo público requieren de acuerdos y consensos amplios. Es el momento de dar pasos firmes en el estatus jurídico del euskera y de avanzar en la igualdad de derechos. Estamos convencidos de que es posible hacer frente a esa ofensiva con la puesta en marcha de una nueva política lingüística que revitalice el euskara. Para ello, el diálogo y la negociación son herramientas indispensables”, abunda EH Bildu, aunque ya ha visto decaer su texto original y tendrá que conformarse con intentar introducir enmiendas en el del PNV.