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Los trabajadores del sector social aprovechan la reapertura de un centro en Vitoria para exigir nuevo convenio

Una veintena de trabajadores de intervención social han aprovechado este viernes la reapertura del renovado centro de mayores de Zaramaga para hacer visibles sus reivindicaciones de un nuevo convenio colectivo que incluya mejoras laborales y equiparación. Convocados por los sindicatos ELA, LAB, CCOO y ESK, se han concentrado frente al Bizan —así es como se conocen estos centros externalizados— con varias pancartas, algunas de las cuales apuntaban al diputado general, Ramiro González (PNV), y a la alcaldesa, Maider Etxebarria (PSE-EE), entre otros, como “culpables” de la situación.

La alcaldesa, precisamente, se ha acercado este viernes al renovado centro para participar en su inauguración. Ha estado acompañada de Lucho Royero, concejal de Políticas Sociales. Para eludir a los manifestantes, han accedido por otra puerta. Además de al diputado general y a la alcaldesa, había también pancartas que apuntaban al propio Royero, a Gorka Urtaran, diputado foral de Políticas Sociales, y a Ernesto Sainz Lanchares, director del Instituto Foral de Bienestar Social.

Es un sector que aglutina a alrededor de 1.100 trabajadores. Reclaman, “por un sistema público de cuidados”, que sus condiciones se equiparen a las de los que trabajan dentro del sector público. “Los Bizan son uno de los mayores ejemplos de discriminación que sufrimos actualmente las personas trabajadoras subcontratadas del sector, se comparten centros de trabajo con personal propio del Ayuntamiento, teniendo el personal subcontratado condiciones laborales mucho más precarias que el propio, cuyas condiciones tampoco son para echar cohetes”, han apuntado las cuatro centrales en un comunicado conjunto. “No vale con renovar las instalaciones, sino que es necesario también renovar el convenio colectivo de una vez por todas”, han reclamado.

La de este viernes era la séptima jornada de huelga del sector. El próximo martes habrá una nueva reunión de la mesa de negociación, entre los sindicatos y la patronal. Las centrales aseguran que llegarán con el objetivo de “lograr un preacuerdo antes de finalizar este mes”, con las “reivindicaciones centrales del sector”. De no alcanzarse, aseveran, habrá huelgas y movilizaciones hasta conseguirlo.

Las reivindicaciones llevan ya un largo recorrido. En febrero, por ejemplo, hubo también una serie de jornadas de huelga convocada por los cuatro mismos sindicatos. En la primera de ellas, que congregó en Vitoria a unos cuatro centenares de personas, la Ertzaintza cargó con porrazos y empujones frente a la sede del Instituto Foral de Bienestar Social, dependiente de la Diputación. Una persona presentó lesiones a raíz de estas cargas.

1,5 millones de inversión

En la reinauguración del centro, la alcaldesa ha destacado que la reforma del Bizan de Zaramaga permite mantener “la misma atención y el mismo trato cercano de siempre” en “un espacio completamente renovado, más moderno y mucho más cómodo”. Ha enmarcado las obras en un proyecto de 30 millones de euros de inversión, acometido junto con el Gobierno vasco y destinado a la regeneración urbana de todo el barrio. “La reapertura [...] supone recuperar para el barrio un equipamiento estratégico completamente renovado, pensado para mejorar la calidad de vida y la atención que reciben las personas mayores y sus familias”, ha dicho, por su parte, Royero.

El Ayuntamiento, en una nota, ha explicado que la superficie útil del centro es ahora de 710 metros cuadrados, con una distribución “más funcional”. El centor, se asegura, es ahora “más moderno, accesible, confortable y adaptado a las necesidades actuales de las personas mayores”. “A las mejoras acústicas y térmicas, se suma la integración de la zona de cuidados de proximidad, una circulación de personas más coherente y un mejor aprovechamiento del espacio”, asegura. El comedor, por su parte, sigue teniendo una capacidad de siete decenas de plazas. El centro, añade el Consistorio, cuenta con “office, cafetería, salas polivalentes, de audiovisuales, de encuentro y lectura, peluquería, podología, vestuarios, aseos y almacenes”.