Disturbios en Bilbao tras el acto frustrado de Vito Quiles, dos protestas antifascistas y el cierre de la Universidad de Deusto
En un lunes en Bilbao en el que se celebraba una cumbre con presencia de cuatro presidentes autónomicos, el lehendakari Imanol Pradales, el andaluz José Manuel Moreno Bonilla, el catalán Salvador Illa y el canario Fernado Clavijo, los esfuerzos de seguridad y los focos se los ha llevado un quinto, el agitador ultra Vito Quiles. Y todo para nada. Su cacareada visita a la ciudad vasca más poblada nunca se ha producido. Ha culpado a ETA. En realidad, antes ha habido dos protestas masivas y, en medio, una orden de arresto. Sin embargo, una vez conocida la cancelación, ya de noche, se han producido graves disturbios en la zona de la avenida del lehendakari Aguirre, en el distrito de Deusto, que literalmente estaba en llamas hacia las 19.30 horas y con vehículos que han resultado quemados.
¿Cómo ha sido la jornada? La Ertzaintza había preparado un dispositivo especial que, desde primera hora, era muy visible en el entorno de Deusto, donde se había anunciado la visita. Además de la Brigada Móvil (antidisturbios) se ha movilizado a personal de libranza y se han enviado refuerzos de zonas como Gipuzkoa, indican fuentes policiales. La Policía de Bilbao también ha reforzado el operativo.
El cierre de la Universidad de Deusto, decidido este mismo lunes, no ha desconvocado las contramanifestaciones antifascistas previstas para la jornada. Desde las 11.15 horas, muchas horas antes de la visita, han comenzado a llegar a la plaza Elíptica de Bilbao —recién rebautizada para que perdiera el nombre de Federico Moyúa por razones memorialísticas— los primeros manifestantes convocados por Ikasle Antolakunde Sozialista (IAS, la antigua Ikasle Abertzaleak), organización estudiantil del autodenominado Movimiento Socialista de Euskal Herria y escindida de la izquierda abertzale. “Vito, payaso”, se podía leer en una gran pancarta.
Por la tarde, hacia las 17.00 horas, se ha producido otra manifestación de colectivos antifascistas, nuevamente muy concurrida y con unas consignas idénticas a las escuchadas durante la mañana en la manifestación de IAS. “Se ha demostrado que con la respuesta organizada se puede hacer que estos actos no salgan adelante y, por lo tanto, queremos aprovechar también estas movilizaciones para poner sobre la mesa la necesidad de la organización y la unidad de clase para hacerle frente al fascismo”, se ha congratulado Jone Sarrionandia como portavoz de la convocatoria.
Ya antes, a través de las redes, se ha llamado a protestar contra Quiles por llegar a la ciudad para “difundir su basura fascista y española”. Ante estos hechos, Quiles ha usado también X para comunicarse. “Acabo de hablar con el jefe del dispositivo de la Ertzaina [en referencia a la Ertzaintza] y me advierte de un riesgo 'muy elevado' de incidentes en Bilbao ante mi acto de las 19 horas. Dado que hay exmiembros de ETA, terroristas callejeros y otros delincuentes encabezando las protestas, se suspende la charla. La libertad de expresión es sagrada pero no más importante que proteger la integridad de todos los jóvenes de bien que acuden a estos actos y no merecen ser expuestos a situaciones violentas por culpa de una gentuza. Volveremos a Bilbao. Pero después de responderles el 29N como merecen”, ha dicho sobre las elecciones.
Sin embargo, incluso sin Quiles y tras una jornada pacífica, hacia las 18.30 horas parecía que se iniciaban algunos disturbios. Varias personas se habían quedado en el lugar, muchas de ellas con la cara tapada o pasamontañas. Sobre las 19.15, ya noche cerrada, una gran columna de fuego era visible en plena avenida del lehendakari Aguirre, completamente cerrada al tráfico. Se han cruzado contenedores y arrojado bengalas, y han tenido que acudir los Bomberos. Ha ardido una motocicleta —que ha sido usada como barricada— y coches estacionados en la calle. A las 19.30 horas eran ya varios los focos de fuego en la zona, sin que fuese visible la presencia policial constante en Bilbao durante toda la jornada.
La fuerza ha vuelto a aparecer hacia las 19.40 horas, muchos minutos después de iniciados los disturbios. Varias 'francias' de la Brigada Móvil han tomado posiciones en la zona y, a pie, grupos de antidisturbios han ido avanzando tanto por la avenida como por las calles adyacentes. “Les habían retirado hace un rato. Pensaban que no había nada”, exponen fuentes policiales sobra la extraña estrategia. La Policía vasca tiene en ese distrito una de sus bases, conocida por el nombre de Ugarteko y la Policía Local también tiene una oficina.
“El peligro de este tipo de actos es que el fascismo se normaliza y una nueva generación de jóvenes de extrema derecha toman las calles”, ha afirmado Iker Suárez, portavoz de IAS. Según ha declarado, la organización estudiantil se ha opuesto a la llegada del agitador porque su discurso difunde “y trata de normalizar un discurso machista, racista y clasista”. “Es necesario que, a través de la movilización en las calles prevalezca la respuesta antifascista ante estos mensajes de odio”, ha afirmado para después atacar al PSOE, partido al que acusan de haber puesto “la alfombra roja a los fascistas” y haya permitido que “campen a sus anchas”. “El mismo Vito Quiles, Núcleo Nacional, las empresas de desokupación o Ceuta son ejemplo de ello”, ha opinado.
Las Juventudes del PSE-EE, en cambio, han publicado un vídeo de repulsa a la visita porque, según han indicado, Quiles acude a “provocar” y a dañar la conviviencia. “No es bienvenido”, añadían los jóvenes socialistas. EGI, la cantera del PNV, también ha criticado la visita. EH Bildu ha “aplaudido” el cierre preventivo de Deusto. El PP, en cambio, ha considerado que el agitador solo “quiere dar su opinión libremente” y considera que son los “euskofascistas” los que han motivado la clausura del campus, en palabras de la portavoz educativa del PP vasco, Muriel Larrea. Nuevas Generaciones ha ido más allá y ha escrito en X: “PNV, PSE y Bildu: mismo discurso, misma violencia. Indistinguibles”.
El final y dispersión de los estudiantes al finalizar la convocatoria matinal de IAS ha coincidido con la salida de los últimos estudiantes de la Universidad de Deusto, a los cuales se les ha indicado que solo podían salir por el acceso a San Pío X. Ni los estudiantes ni los viandantes podían transitar por el campus ni por el puente homónimo, custodiado bajo un gran dispositivo policial desde el comienzo de la jornada por la convocatorio del agitador en el lugar.
En coordinación con las recomendaciones de la Ertzaintza, según se ha explicado, la Universidad de Deusto ha anunciado esta mañana que desde las 14.00 horas suspendía su actividad en el campus de Bilbao. Y desde las 15.00 horas ha cerrado de forma preventiva. En un comunicado, la Universidad privada ha argumentado que el acto de Quiles era “ajeno a la institución”, además de mostrar su rechazo a “las actuaciones y los mensajes que deterioran la convivencia o incitan a la violencia”. “Son incompatibles con nuestro compromiso con el respeto a las personas y con la construcción de una sociedad plural, basada en el diálogo respetuoso y el debate riguroso, en un entorno de libertad y seguridad”, ha remarcado la insitución.
El consejero vasco de Universidades no ha visto “correcta” la medida preventiva de Deusto. “Resulta kafkiano que la vida de toda una capital pueda verse alterada por la presencia en ella de una sola persona, de un provocador profesional, sí, pero una única persona”, ha declarado Juan Ignacio Pérez Iglesias, que se ha apoyado en lo que ya expresó cuando el 23 de febrero se cerró el campus de Álava de la EHU por la presencia de Vox. Entonces, tampoco estuvo de acuerdo con el cierre y parón académico durante la jornada.
Quiles, a lo largo del día y ante el creciente protagonismo que iba tomando sin siquiera haber pisado Bilbao, ha ido comentando la jugada en sus redes sociales. El cierre de Deusto le ha parecido “gravísimo”. “La universidad mas prestigiosa del País Vasco cierra por miedo a la violencia de los proetarras y radicales de extrema izquierda”, ha expresado a las 10.20 horas de la mañana. En ese mismo mensaje, el acto de Quiles quedaba en el aire y avisaba de que podía ser desconvocado “por la seguridad de los asistentes”.
Después, al ver la masiva movilización estudiantil matinal, ha caldeado más los ánimos llamando “vagos” y “guarros” a los presentes. “Hemos conseguido sacar de la cama a un montón de vagos que llevaban siglos sin bajar a la calle un lunes a esas horas. Lo de hoy en Bilbao es un éxito sin precedentes. Ahora a por una cervecita, guarros”, ha espetado. Su siguiente mensaje ha sido ya para cancelar.